La actual estimación muestra que la superficie destinada a la oleaginosa es 3,1 millones de hectáreas, y de allí se presenta una estimación de producción con un valor de 7,2 millones de toneladas. “Como se mencionara anteriormente, en la provincia de Chaco y en la zona de la delegación Avellaneda, en el norte de la provincia de Santa Fe, se ha incrementado la superficie, que luego de la recorrida a campo y el procesamiento de los datos por el Método de Segmentos Aleatorios para la campaña gruesa, terminará por definirse.
La cosecha prosigue avanzando, alcanzándose a nivel nacional una superficie trillada del 38% sobre el total implantado, habiéndose finalizado las labores en la provincia de Chaco, oeste de Santiago del Estero (delegación Quimilí) y norte de Santa Fe (delegación Avellaneda). Los rendimientos obtenidos -detalló el área de Estadísticas de la Secretaría- son de 26,5, 22 y 16 quintales por hectárea, respectivamente.
“El menor valor obtenido responde a un conjunto de situaciones complejas en las cuales se combinan zonas con exceso hídrico y planchado de suelos, zonas con déficit hídrico y severo ataque de pájaros. En las zonas restantes, y en donde se encuentra la mayor superficie el cultivo presenta en la mayoría de los casos un estado general bueno, transitando en la mayoría de los planteos la etapa de llenado”, destacó el informe.