El Gobierno impulsará la Educación Sexual Integral en las escuelas
Lo remarcó ayer el ministro del área, Nicolás Trotta, quien explicó que “no es más que cumplir con lo que establece la ley”. Dijo además que buscará recuperar el 6% del presupuesto total de la Nación para su cartera.
El ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, afirmó ayer que desde esa cartera se impulsará la aplicación de la ley de Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, al tiempo que adelantó que buscará recupear el 6% del presupuesto en los próximos ejercicios.
Por otro lado, el funcionario de Alberto Fernández, que supo conducir los equipos técnicos durante la campaña electoral, adelantó que volverá a implementarse la paritaria nacional docente y que antes de fin de mes será convocada para tratar no sólo salario, sino otras cuestiones que el Ministerio cree necesario debatir con las provincias y los sindicatos.
“Vuelve la metodología de establecer un encuentro y un camino común entre todas las jurisdicciones educativas, el gobierno nacional y las organizaciones sindicales para no sólo debatir salarios, que es un componente importante de esa paritaria, sino también poder desplegar una agenda que incluye objetivos pedagógicos para la Argentina en su conjunto, para las regiones y provincias de nuestro país”, dijo Trotta en declaraciones al programa Puntal Verano.
El funcionario enumeró: “Allí se impulsará una agenda de trabajo vinculada a los programas nacionales como el Plan Nacional de Lectura, el plan de conectividad, que estamos presentando en las próximas semanas, o la aplicación de la ley de Educación Sexual Integral, un programa para la formación de los maestros y maestras para mencionar otros aspectos que son centrales en lo que debe ser un camino para los próximos años en el campo educativo”.
¿El Ministerio tiene resuelto impulsar la ESI?
Por supuesto. Es un compromiso que sale de lo que fue la sanción de la ley. Y que la Ley de Educación Sexual Integral se pueda aplicar como corresponde, como marca la normativa, en las 24 jurisdicciones educativas.
¿A un mes de asumir, qué diagnóstico tiene desde su Ministerio de la situación educativa del país?
En primera instancia, que nuestro sistema educativo no está ajeno a la realidad del país, que está inmerso en una crisis social que golpea a la escuela, pero principalmente golpea a los niños, niñas y adolescentes que concurren a la escuela y también a nuestros estudiantes del nivel superior, universitario. Y es ahí donde tenemos que poner el foco en un proceso en el que tenemos que lograr rápidamente que nuestra escuela deje de tener la mirada puesta en intentar contener la crisis social para recuperar la centralidad en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Ese es uno de los de- safíos primarios que tenemos. Planteando también que es importante destacar que a la escuela, al sistema educativo, le tenemos que dar políticas que se sostengan en el tiempo. En el pasado se han incumplido esos consensos básicos que se vieron plasmados en normas sancionadas por el Congreso Nacional.
¿Por ejemplo?
Como fue por ejemplo la ley de financiamiento educativo que se aprobó por unanimidad. Esa ley nos comprometía a invertir a todos de manera creciente en la educación, tanto a Nación como a Provincias; y hasta 2015 se cumplió con la meta de superar el 6%, pero a partir de 2016 empezó a disminuir la inversión educativa del 6,1% al 4,8%. Y ahí vemos que, además, fue una etapa caracterizada por el conflicto con las organizaciones sindicales de docentes. Es muy difícil pensar que vamos a tener resultados distintos en una Argentina que se derrumba, que no pone prioridad en la inversión educativa y no construye consensos con los diferentes actores del sistema educativo.
¿Recuperar el 6% será un eje de su gestión?
Por supuesto que recuperar el 6% es un objetivo de este Ministerio, y debería ser de la sociedad en su conjunto. Y hay que recordar que la ley de educación técnica tampoco se cumple con la pauta de inversión del 0,2% del presupuesto nacional. Y lo mismo con la ESI o con la ley de educación nacional. Ahí hay una hoja de ruta de los desafíos que tiene nuestro sistema educativo más allá de los cambios que uno puede percibir en la nueva generación que está concurriendo a nuestra escuela. Tenemos que generar esos marcos para que la escuela permita romper con esas condiciones de desigualdad con la que llegan nuestros niños y niñas a las aulas.
¿Cómo es la relación con las jurisdicciones, con los ministros provinciales?
Tenemos un diálogo casi cotidiano con las jurisdicciones y ya realizamos un primer encuentro del Consejo Federal de Educación en el que participaron los ministros de todas las provincias. Encontramos un Ministerio que había abandonado las instancias de diálogo, que tenía desgastadas las relaciones con las provincias y nosotros lo planteamos como un desafío el de reconstruir eso, porque tenemos que coordinar las políticas educativas después de lo que fueron las reformas de los ‘90 cuando se pasó la escuela secundaria a manos de las provincias, que era la última instancia que quedaba en la Nación. La coordinación es vital y establecer vínculos es central. Por otra parte, también avanzamos en el mismo sentido con el Consejo Interuniversitario Nacional que representa al conjunto de las universidades.
¿Y del sistema universitario qué diagnóstico tiene?
El sistema universitario argentino es un sistema robusto y federal que transita un proceso de profunda democratización de acceso. Nunca antes tantos argentinos y argentinas accedieron a la universidad. Eso implica también nuevos objetivos y desafíos, porque hay una gran diversidad de ingreso. Pero hay que hablar también del enorme desafío de las universidades en la generación de conocimiento y en sus tareas de extensión.