Franco Mugnaini comenzó de a poco, pero finalmente convenció a todos de que el enripiado era una gran opción para dar algún tipo de solución a la deteriorada infraestructura vial que tiene el campo y por la que tiene que sacar millones de dólares en producción cada año.
Fue justamente el presidente del Consorcio Caminero de Cuatro Vientos el impulsor de la iniciativa, y comenzó contagiando a sus pares y luego a los funcionarios. Hicieron un kilómetro de prueba y finalmente el proyecto completo de los 11 kilómetros que el gobernador Juan Schiaretti visitó esta semana y lo sorprendió. El mandatario destacó que es un esquema que permite pensar en una mejora para 6 o 7 años y con un costo muy ventajoso ante las otras alternativas, algunas de las cuales fueron descartadas de plano por el enorme precio, como fue el asfaltado.
Las mejoras en el camino S266 serán ahora ejemplo para replicar en otras partes de la provincia bajo el mismo esquema de cooperación público privado, entre el Estado y los productores, algo que se encargaron de remarcar unos y otros en el acto protocolar realizado el martes pasado sobre el enripado recién terminado y que ya garantiza el tránsito.