Río Cuarto |

El profesor de gimnasia negó haber abusado de niños de jardín de infantes

Hace diez años, dos madres acusaron al docente de abusar de sus hijos de 3 y 4 años. Ayer, empezó a rendir cuentas en la Justicia. Le leyeron los hechos que se le imputan y se limitó a negar su responsabilidad

“Soy inocente”. Esas fueron las únicas dos palabras que pronunció Duilio Rodolfo Bertone, cuando fue sentado en el banquillo de los acusados de la Cámara Segunda del Crimen. 

El hombre robusto que araña el metro ochenta recorrió ayer en silencio el pasillo del primer piso de Tribunales que conduce a la sala de juzgamiento. Frente a una decena de periodistas se limitó a subirse el cierre de su chaleco, en un vano gesto por ocultar su rostro.

No estaba solo. Lo acompañaban sus abogados, Osvaldo Narcisi y Rolbi Valdivieso, quien caminó con gesto pétreo delante del acusado con la intención de que las cámaras de fotos y videos no tomaran a Bertone. “¡Por qué tanta foto si es inocente!”, se atajó Valdivieso cuando le acercaron un grabador y aclaró de entrada que el acusado no iba a hablar con nadie: “¡No va a hablar ni una palabra!”, cortó alzando la voz mientras ingresaban a la sala y la cerraban de un portazo.

Con la angustia y la impotencia marcadas en sus rostros,  seguían la escena Silvia y Silvina, las dos madres que denunciaron a Bertone en 2009 por el presunto abuso de sus hijos, dos niños que estaban a su cargo en las clases de gimnasia.

Desde las 9 y media del miércoles, llevaban dos horas esperando que se concretara el momento que se aplazó una década: ver en el banquillo de los acusados al hombre que -ellas sostienen- les arruinó la vida a sus hijos cuando tenían apenas 3 y 4 años de edad. 

Ninguna de las dos mujeres pudo presenciar la audiencia inaugural porque ambas deberán prestar declaración testimonial en la causa. En su nombre, estaba el abogado querellante, José Francisco Lavisse.

Así, la primera jornada fue breve. El juez Emilio Andruet hizo que le leyeran a Bertone la acusación que formuló el fiscal de instrucción Luis Pizarro, el mismo que ayer reemplazó al fiscal de Cámara Jorge Medina. 



Un caso de larga data



A Bertone le atribuyen dos hechos de abuso. El primero habría sido protagonizado en 2003, en la salita de tres del jardín “Pueblito Mágico”, en Belisario Roldán 482. Allí Duilio Rodolfo Bertone se desempeñaba como profesor de educación física y habría abusado sexualmente de uno de los niños de 3 años que asistía al establecimiento. Según el fiscal, “primero le efectuó tocamientos por debajo de la ropa en la zona de los genitales, con introducción de dedos en la cola, derivando luego en accesos carnales vía anal, para lo cual él también se habría bajado sus pantalones, todo en forma reiterada y en un número indeterminado de veces, cuidando siempre de no ser visto por la docente a cargo del jardín maternal”.

Agregó que “los abusos habrían sido llevados a cabo durante las clases de educación física, en el patio del inmueble y al frente del resto de los compañeros del niño, bajo amenazas de matar a sus padres e incendiar su casa si contaba lo sucedido”.



Casos calcados



El otro abuso que se le atribuye a Bertone data del año 2007 y se ubica en el Jardín de Infantes Lanteriano Nuestra Señora de la Merced, en calle Belisario Roldán 245.

Ahí Bertone también era el encargado de las clases de gimnasia. Pizarro sostiene que en esa institución el acusado “habría efectuado, en varias oportunidades, tocamientos en la zona anal a uno de los niños que por entonces concurría a la sala de cuatro años. “Dichos abusos habrían sido perpetrados por Bertone durante las horas en que el menor desarrollaba las actividades de gimnasia, en el patio del colegio y bajo amenazas de que si decía algo mataría a sus padres y a su hermanito”, describió.

Aunque el docente pudo atravesar todo el proceso en libertad, los delitos que se le imputan son graves y, si se llegara a una condena, es altamente probable que esta sea de cumplimiento efectivo.

“Simplemente, queremos que se haga justicia por nuestros hijos y que pague en la cárcel lo que les hizo”, clamaron las mujeres que desde que denunciaron el caso transitaron juntas el pedregoso camino hacia el juicio.

Duilio Rodolfo Bertone está acusado de abuso sexual con acceso carnal agravado por la calidad de encargado de la educación reiterado, por el caso de “Pueblito Mágico”, y abuso sexual gravemente ultrajante, calificado por la calidad de encargado de la educación, por el segundo hecho, en el Lanteriano. Los niños a los que alude el expediente judicial hoy tienen 16 y 20 años. Sus madres aseguran que todavía hoy temen cruzarse en la calle con aquel profesor que tuvieron de pequeños.



Alejandro Fara.  Redacción Puntal