La reunión, convocada para articular respuestas concretas y viables, se desarrolló en el Arzobispado y tuvo como anfitriones a los miembros de la Pastoral Social y contó con la presencia de la ministra de Desarrollo Social y Promoción del Empleo, Laura Jure, y su equipo, del secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano municipal de Córdoba, Raúl La Cava, así como referentes de cooperativas de trabajo, el Banco de Alimentos, el Centro de Almaceneros y la Facultad de Ciencias Sociales, la Universidad Católica de Córdoba, el Sindicato de Petroleros, entre otros.
Esta segunda convocatoria tuvo como objetivo plantear a las autoridades gubernamentales las necesidades urgentes que tienen estos espacios comunitarios a fin de lograr un trabajo conjunto.
Durante el encuentro, Beatriz Silvera, referente de un comedor de B° Yapeyú, puso en palabras la realidad que enfrentan los sectores más vulnerables: "Cada vez son más las personas que golpean nuestra puerta y no tenemos cómo ayudarlas. No sabemos cómo seguir. Quienes tienen en sus manos la posibilidad de hacer algo, que lo hagan. El hambre es un crimen”, lanzó. En esa línea, Juan Cruz Videla, de la Mesa de Emergencia Alimentaria, subrayó la urgencia de establecer mecanismos de financiamiento y avanzar en una ley que declare la emergencia alimentaria, con un registro formal de comedores y merenderos que facilite su fortalecimiento.
Entre las propuestas abordadas en la reunión, se destacó la posibilidad de expandir el programa Tarjeta Activa para mejorar la asistencia directa a las familias. Asimismo, se discutió la importancia de formalizar espacios socio-comunitarios para que puedan acceder a recursos y programas de apoyo de manera más eficiente.
El Banco de Alimentos alertó sobre una disminución en las donaciones, mientras que el Centro de Almaceneros expresó su voluntad de colaborar, solicitando mecanismos que faciliten la donación de alimentos. En tanto, La Cava informó que actualmente hay 1.833 espacios comunitarios en la ciudad de Córdoba y enfatizó la necesidad de garantizar el registro a aquellos espacios que aún no acceden a estos fortalecimientos. También planteó que desde la Municipalidad se trabaja en la articulación con el cinturón verde para que la Tarjeta Activa amplíe el acceso a alimentos saludables, sumando instancias de capacitación.
Durante la jornada, se debatió también sobre la necesidad de que los gobiernos locales asuman un papel más activo, en un contexto donde el Estado nacional ha reducido su presencia en políticas alimentarias. Se evidenció un aumento en la demanda de programas como PAICOR, Más Leche Más Proteínas, Tarjeta Social y Salas Cuna, lo que exige repensar estrategias de asistencia.
Las organizaciones sociales alertaron sobre la insuficiencia de recursos para atender la crisis, destacando que sin garantizar el derecho a la alimentación, es difícil avanzar en planes de desarrollo productivo. Desde la Facultad de Ciencias Sociales, se insistió en que la problemática del hambre requiere soluciones estructurales que incluyan acceso a recursos y el reconocimiento del trabajo comunitario.
Por su parte, la ministra Jure reconoció que se están atravesando momentos difíciles y agregó que “como dice nuestro gobernador Martín LLaryora, ninguna persona quiere ir a esperar en la fila un plato de comida, quieren sentarse en la mesa de su casa”.
En el cierre del encuentro, se reafirmó la importancia del trabajo conjunto y la necesidad de sostener estos espacios de diálogo y acción.
El arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi cerró la reunión destacando: “Argentina tiene la capacidad de alimentar a toda su población y, aun así, seguimos corriendo detrás de la urgencia”.
La próxima reunión de la mesa de trabajo está prevista para mediados de marzo, con el compromiso de seguir avanzando en medidas concretas que permitan hacer frente a la emergencia alimentaria en Córdoba.