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¿Qué pasó con el empleo en 3 regiones dinámicas claves?: Centro, Patagonia y Andina

Las tres zonas con mayor empuje de la economía nacional tuvieron diferentes marchas en sus mercados laborales este año. Los centros urbanos, hacia abajo

En medio del debate por las diferentes velocidades de la economía, que muestra claramente a sectores que empujan como Vaca Muerta y los hidrocarburos; la zona Andina con el litio, cobre, plata y oro; y la central, con el motor del campo, no siempre correlacionan con incremento en las fuentes laborales.

Sin embargo, del otro lado, las actividades más golpeadas como ramas industriales, comercio y construcción, no logran repuntar y sí resignan empleo. Tal vez ahí esté hoy el principal nudo que el Gobierno debe destrabar de cara al año próximo.

Un trabajo de la Universidad Austral mostró que los tres sectores dinámicos de la economía tuvieron comportamientos dispares en sus mercados laborales. En el caso de la Región Centro, que integran Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, durante el segundo trimestre del año su tasa de desempleo subió 2,5 puntos porcentuales interanual y escaló a 10%, la más alta entre las regiones analizadas y superior al promedio nacional. En tanto, la tasa de empleo se contrajo 1,1 punto.

En ese marco, el Gran Rosario es el caso más notorio: su desempleo pasó a 11,5%, con un aumento de 3,8 puntos, y se convirtió en el más alto de los 31 aglomerados urbanos que releva el Indec.

No fue un caso aislado dentro de la región: Gran Córdoba (10,5%) y Gran Santa Fe (8,6%) también registraron subas del desempleo. Un ejemplo más contrastante fue Río Cuarto, con una tasa de sólo 6,4%.

En dirección contraria al centro del país, la tasa de empleo de la Región Sur creció 2,7 puntos y el desempleo cayó 0,7 puntos porcentuales ubicándose en 2,5% en el segundo trimestre del año, el nivel más bajo entre las regiones. Puntualmente el conglomerado Neuquén-Plottier fue el motor de esta mejora, con un aumento de casi 4 puntos en su tasa de empleo.

Por último, la Región Andina mostró un comportamiento relativamente estable: el empleo y el desempleo prácticamente no variaron. No obstante, la subocupación aumentó casi un punto porcentual y se ubicó en 13,5%, la más alta entre las tres regiones. “Hacia adentro los aglomerados siguieron trayectorias dispares: Gran San Juan y Gran Salta mejoraron su tasa de empleo, los otros tres aglomerados empeoraron”, detalló el trabajo de la Universidad Austral.