Río Cuarto | Empleo

Río Cuarto tiene la mayor tasa de empleo del país detrás de Capital Federal

Además de la baja en la desocupación, el repunte del trabajo y de la tasa de actividad ubicó al conglomerado local entre los más destacados del país
 
Los números de empleo que dio a conocer el Indec la semana pasada siguen arrojando sorpresas para la situación laboral de Río Cuarto. De los 31 conglomerados que releva el informe trimestral, la ciudad se ubica como la segunda con mayor tasa de empleo entre su población, con un 46,2%, sólo detrás de Capital Federal que tiene cifras muy superiores al resto del país (50.6%). Dicho de otro modo, es el conglomerado del interior con mejor situación de empleo, según el organismo nacional. Al menos desde el punto de vista cuantitativo del trabajo; el cualitativo se conocerá mañana cuando se difunda el dato del empleo informal.

Esas cifras fueron complementadas además con una alta tasa de actividad tomando el desempeño nacional. De nuevo, Capital Federal y Río Cuarto lideraron en ese ítem, con 53,8% y 49%, respectivamente.

Incluso hay una importante diferencia al interior de la región Pampeana, en la que en promedio hubo una tasa de empleo del 42,9% en el cierre del año pasado. Dentro de esa zona que lideró Río Cuarto, estuvo secundada por el Gran La Plata, con el 44,9%, luego seguida por Bahía Blanca con el 44,4%, Mar del Plata con el 44,1%, y Gran Paraná con el 43,8%.

Entre las peores tasas de empleo se ubicaron ciudades del norte como Formosa, con el 33,4% de su población. Un tercio de sus habitantes tiene empleo en la capital formoseña. Con el 35,8% se ubica Resistencia, Chaco está en el segundo escalón y en tercera ubicación aparece una del extremo sur: Comodoro Rivadavia que tiene el 37,9% de su población con trabajo.

En otro corte, que sirve para realizar comparaciones con el Gran Río Cuarto, se observa que entre los aglomerados del interior la tasa de empleo es del 42,1% frente al promedio nacional del 43%. Cuando la observación se hace por el tamaño de las ciudades relevadas, las de mayor de 500 mil habitantes tienen una tasa del 43,6% promedio, mientras que las de menos de 500 mil, un 40,8%.

El buen momento en las estadísticas de Río Cuarto fue relativizado la semana pasada por los analistas debido a las características de la muestra, que es observada incluso desde el Indec. Lo que en realidad se puso en duda es la magnitud de la mejora mostrada por el mercado laboral local en un año. En particular, el desempleo pasó del 9,1% al 5,7% entre fines de 2016 e igual momento del año pasado. De 8 mil desocupados la cifra bajó a 5 mil.

La media nacional de desocupación pasó de 7,6% al 7,2%, lo que implica un recorte de 11 mil personas en el país. De ese total, 3 mil correspondieron al Gran Río Cuarto. En términos comparativos esa relación de números parece desproporcionada. Casi el 27% de los habitantes que salieron de la categoría desempleados en Argentina son de Río Cuarto según las cifras oficiales.

Para tener en cuenta, hay en el país 11,9 millones de personas ocupadas, mientras en Río Cuarto alcanzan las 80 mil. Un año atrás, eran 11,4 millones y 75 mil, respectivamente.

Eso implica además que el tamaño del mercado laboral se expandió durante el año pasado. Hay al menos 400 mil personas más entre empleados y quienes buscan trabajo. Y crecieron los primeros mientras se redujeron los segundos.

Como se recordará, las explicaciones que dieron los especialistas para argumentar sobre los motivos de la mejora general del mercado laboral fueron el impulso de la construcción y del agro. Eso iría en línea con los números locales ya que son dos sectores procíclicos de la economía doméstica. En los años en que la construcción y el agro traccionan favorablemente la economía local crece por encima de la media, mientras que cuando esas mismas actividades caen o se frenan, el impacto en el Gran Río Cuarto es más profundo que el promedio del país.

Por ese último motivo, los mismos que remarcaron el repunte advirtieron que habrá que esperar los índices del primer semestre de este año que tal vez no sean tan alentadores, en particular por la sequía y el esperado menor resultado económico del campo.

Si bien los números de la cosecha gruesa aún están ajustándose, no hay demasiadas expectativas en que puedan perforar los 40 millones de toneladas de soja y los 32 millones de maíz. En ambos casos, muy por debajo de lo esperado hace seis meses. Esos recortes implicarán, más allá de los menores recursos, una baja real en los puestos de trabajo entre los estimados y los que finalmente existirán en torno a los granos y sus derivados.