Río Cuarto | Empleo

Volvió a crecer el empleo en negro en la ciudad y llegó al 38,8 por ciento

Así lo reflejó el último informe laboral que difundió el Indec. A nivel nacional fue del 34,3% y también subió desde el 33,7% registrado en 2017
 
El empleo en negro, que durante mucho tiempo caracterizó fuertemente al mercado laboral riocuartense, volvió a subir en la ciudad y se ubicó en el 38,8% durante el segundo trimestre del año, de acuerdo al último informe del Indec.

En el mismo período de 2017  alcanzó el 35,9% mientras que un año antes, había sido del 35%. De esa manera, se consolidó la tendencia alcista, con dos tramos de incrementos consecutivos.

El aumento de la informalidad se registró en un período en el que creció el desempleo y también la cantidad de personas ocupadas, según el Indec. Eso fue posible porque se volcaron más riocuartenses a buscar una ocupación y sólo una porción de ellos la consiguió. Pero con el dato de la informalidad sumado ahora, se observa que entre los que se emplearon, la informalidad se incrementa también. En definitiva, se están generando más puestos de trabajo en negro.

En términos comparativos, los datos de Río Cuarto siguen siendo superiores a la media de la región y también del país. En la zona Pampeana la informalidad alcanzó el 34,9% pero, a diferencia de lo que ocurrió con la ciudad y sus alrededores, venía de un descenso entre el segundo trimestre de 2016 y el mismo período del año pasado.

Por su parte, uno de los mayores niveles de trabajo informal se dio en Córdoba, cuyas estadísticas laborales fueron de las peores del país en el tramo analizado. Allí, el 40,1% de los empleos son informales. En la capital provincial también se había dado una baja en 2017 con respecto a los valores de 2016, pero ahora hubo un fuerte salto desde el 35% del año pasado. Fueron 5,1 puntos porcentuales más.

Por último, los valores nacionales mostraron una informalidad laboral del 34,3% entre abril y junio y también consolidó un camino de incremento.

El empleo en negro es otra de las deformaciones marcadas que confirmó a lo largo de los últimos años el mercado laboral nacional y los intentos por combatirlo no mostraron resultados concretos. Hubo avances y retrocesos casi en la misma proporción.

La preocupación ahora es porque el horizonte es de máxima complejidad. Y de hecho, las empresas más que pensar en tomar nuevos empleados tienen en agenda cómo mantener la actual plantilla sin recortes. Por eso las oportunidades no abundan y el cuentapropismo asoma como opción para alcanzar ingresos y sumar a los hogares con bolsillos agotados.