Con 21 años, creó un método para vender por Instagram y ya ayudó a cientos de emprendedores

El cordobés Joaco Cámara contó cómo pasó de grabar videos de matemática en YouTube a desarrollar Practigram, un sistema con el que busca enseñarles a negocios de todo el país a conseguir clientes mediante contenido digital y estrategias virales.

 

Con apenas 21 años, Joaquín Cámara asegura haber encontrado una fórmula para ayudar a emprendedores a vender más a través de las redes sociales. Desde Córdoba, el creador de Practigram construyó una comunidad que ya alcanzó a cientos de miles de personas con clases gratuitas y un método enfocado en transformar visualizaciones en clientes reales.

Su historia comenzó mucho antes del marketing digital. A los 14 años empezó a grabar videos de matemática para ayudar a sus compañeros del colegio y terminó descubriendo el potencial de Internet para enseñar a gran escala. Años después, ese aprendizaje derivó en un programa que hoy reúne a miles de emprendedores de distintos países y que busca enseñarles a vender por Instagram sin necesidad de pagar publicidad.

—¿Cómo se define Joaco Cámara? ¿Quién es Joaco Cámara?

Soy UN experto en ventas por Instagram, y me dedico a ayudar a emprendedores a que puedan conseguir clientes gracias a sus redes sociales. Soy licenciado en Marketing y también director de Marketing Digital de Brickell Candy, una empresa multinacional con presencia en 12 países.

Más allá de los títulos, lo que mejor me describe es que soy emprendedor desde muy chico. Todo empezó cuando grababa videos explicando matemática para mis compañeros del colegio. Sin buscarlo, esos videos empezaron a llegar a estudiantes de toda Latinoamérica y uno de ellos superó las 136.000 reproducciones. Ahí entendí que podía ayudar a miles de personas al mismo tiempo desde Internet. Hoy, gran parte de lo que hago nació de esa experiencia.

¿Realmente se puede vivir de vender por redes sociales?

Sí, totalmente. Hoy las redes sociales son la calle más transitada de Argentina. Los argentinos pasan alrededor de cinco horas por día en redes y muchísima gente compra directamente desde Instagram. El problema es que la mayoría de los emprendedores prueba métodos que no funcionan.

Lo primero que hay que entender es que lo que no se muestra no se vende. Y hoy no vende el mejor, vende el más conocido. La clave está en convertirse en el emprendedor más conocido de su rubro dentro de su zona. Eso se logra haciendo contenido que realmente interese.

¿Qué tipo de contenido funciona hoy?

Los “Videos Virales que Venden”. No se trata de hashtags ni de horarios mágicos para publicar. La clave está en hablar de temas de tu rubro que le interesen a cualquiera: curiosidades, debates, anécdotas, comparaciones, el detrás de escena o cosas polémicas.

Y hay algo fundamental: la primera oración del video tiene que dejar clarísimo de qué se va a hablar. Eso hace que la gente se quede mirando más tiempo y mejora muchísimo el rendimiento del contenido.

¿Cómo nació Practigram?

La idea empezó mucho antes del programa. Yo trabajaba manejando redes sociales para negocios de distintos rubros y distintos países. Ahí empecé a detectar patrones. Veía que los gurúes hablaban de seguidores, engagement o vistas, pero casi nadie hablaba de ventas reales, que es lo que verdaderamente le cambia la vida a un emprendedor.

Entonces decidí enfocarme en eso: crear un método simple para que cualquier persona pudiera vender más por redes sociales sin importar su edad, su rubro o si sabía de tecnología.

En 2021 entendí también que mi tiempo era limitado. No podía trabajar uno por uno con todos los emprendedores. La única forma de generar impacto real era enseñarles a hacerlo solos. Después de años de prueba y error, terminé de cerrar el método en 2024 y ahí nació Practigram.

¿Qué problema busca resolver el programa?

El cansancio del emprendedor. Mucha gente ya probó subir fotos, pagar publicidad o contratar agencias y no vio resultados. Terminan pensando que el problema son ellos o que su negocio “no sirve para Instagram”. Casi nunca es eso. El problema suele ser el método.

Practigram nació justamente para resolver ese dolor y enseñar una forma práctica y accesible de vender.

¿Cuántas personas pasaron por el programa?

Por las clases gratuitas ya pasaron más de 250.000 emprendedores. Y dentro de Practigram trabajamos directamente con más de 4.700 personas.

El programa incluye clases paso a paso y también una inteligencia artificial propia llamada Practibot, que ayuda a generar ideas, guiones y contenido adaptado a cada negocio. Además, durante los primeros 90 días hay acompañamiento personalizado del equipo.

¿Fue difícil el camino?

Muchísimo. Me llevó ocho años encontrar esta fórmula. Y eso siendo joven y teniendo afinidad con la tecnología. Imaginate lo que puede ser para alguien que además tiene un negocio, hijos y mil preocupaciones encima.

También hubo momentos donde dudé. Cuando uno empieza a exponerse aparecen críticas y opiniones de todo tipo. Pero lo que siempre me hizo seguir fueron los mensajes de los emprendedores que mejoraron su vida gracias a esto.

Una mamá que pudo mantener a su familia, alguien del interior que dejó un trabajo que no le gustaba… esas cosas te cambian la cabeza.

¿Qué consejo le darías a alguien que recién empieza a emprender?

Tres cosas. Primero: el problema casi nunca sos vos. En la mayoría de los casos, el problema es el método que estás usando.

Segundo: antes de tercerizar, aprendé. Antes de contratar una agencia o un community manager, entendé vos cómo funciona tu canal de ventas. Porque el conocimiento no te lo puede sacar nadie.

Y tercero: cambiá la pregunta. En vez de pensar “¿y si no funciona?”, preguntate cuánto tiempo más vas a seguir haciendo algo que ya sabés que no te está dando resultados.

¿Las redes sociales hacen bien o mal?

Las redes son una herramienta. Pueden hacer muy mal si alguien pasa horas consumiendo contenido sin propósito, comparándose constantemente con vidas editadas.

Pero también son una oportunidad enorme. Hoy una persona de un pueblo del interior puede venderle a alguien de otro país sin gastar dinero en publicidad. Eso hace algunos años era imposible.

La diferencia está en el propósito. Si las usás con un objetivo claro, pueden cambiarte la vida.

¿Cuál es tu objetivo a largo plazo?

Tengo la misión de ayudar a un millón de emprendedores argentinos a vender gratis por redes sociales para que puedan generar un millón de puestos de trabajo.

Creo que el cambio no va a venir de las grandes empresas ni de la política. Va a venir de millones de emprendedores que logren crecer y contratar personas. Si uno de cada seis emprendedores argentinos contratara a alguien más, se podría generar un millón de puestos de trabajo. Y para eso las redes sociales pueden ser una herramienta enorme.