El boom de la instalación de piletas hogareñas del año pasado tiene ahora otro costado: los reclamos por incumplimiento. Es el caso de un grupo de riocuartenses que hicieron importantes desembolsos de dinero como parte de pago por los materiales y la obra, pero hace meses que están esperando. La apuntada es la empresa Viviendas Casabella, de la ciudad de Córdoba, que dejó abandonado su local comercial y no responde las intimaciones. Frente a la falta de respuestas, en los próximos días harán una denuncia por estafa en la Justicia local y también tienen previsto realizar demandas civiles por incumplimiento de contrato y por daños y perjuicios.
“Estamos trabajando en este momento en una presentación por el delito de estafa. Es de parte de una empresa, denominada Casabella, que es de la ciudad de Córdoba y se dedica a la comercialización de piletas de fibra de vidrio. Ofrecen la instalación de la pileta, con todos los accesorios, como losetas, bombas y otras cosas que requiere la instalación de este tipo de piletas”, explicó la abogada Marylin Morales, que representa a uno de los afectados.
En declaraciones a FM Libre, detalló que la empresa ofrece la instalación de estos productos principalmente a través de sus redes sociales. Una vez que mantienen el primer contacto con el cliente, suelen concretar reuniones personales.
“Han venido a Río Cuarto y han instalado dos piletas y esa gente los ha recomendado a sus amigos. Esta gente venía, pactaba una entrevista en la casa de los interesados y se llegaban los representantes comerciales de la empresa Viviendas Casabella”, amplió Morales.
Además, indicó que los clientes firmaron contratos en los que se especificaban las características de la pileta, como, por ejemplo, las dimensiones, los materiales y otras.
En la misma reunión -señala la abogada- los compradores hacían una entrega de dinero, que generalmente representaba la mitad del valor total del producto.
Morales sostuvo que Viviendas Casabella recaudó sumas importantes de dinero por medio de estas entregas, pero así y todo no avanzaron con las tareas acordadas por contrato con la mayoría de sus clientes locales.
“Se firmaron muchos contratos, la empresa recibió mucho dinero y no han hecho las instalaciones correspondientes”, dijo.
“La gente se dio cuenta”
No pasó mucho tiempo hasta que los usuarios empezaron a dudar y luego a desconfiar de las versiones que eventualmente les daban los respresentantes comerciales de la empresa constructora.
“La gente se empezó a dar cuenta de que les estaban mintiendo, que les decían que iban a venir y no aparecían. Entonces, empezaron a comunicarse por las redes sociales y surgió un grupo de damnificados por la empresa Viviendas Casabella. Allí es cuando ingreso yo, como representante de uno de los damnificados, y ahora estamos viendo con el resto qué medidas vamos a tomar”, relató la abogada Marylin Morales.
Los perjudicados
De esta manera, en un primer relevamiento, determinaron que en la ciudad hay al menos diez damnificados directos por la firma Viviendas Casabella.
“De todos modos, sabemos que hay más. También se comunicaron muchas personas de otras ciudades de la provincia de Córdoba, como, por ejemplo, de Traslasierra y de Córdoba capital, que estaban en la misma situación. Gente que ha entregado el total del costo, algunos que entregaron dólares; un montón de situaciones diferentes”, resaltó Morales.
“Ayer me enteraba del caso de una señora que tiene casa en las sierras, sobre un terreno de piedras, y ella misma se ocupó de hacer el pozo para la colocación de la pileta. Contrató las máquinas, corrió con el gasto y se quedó con el pozo, nomás, porque nunca fueron a instalársela”, detalló.
¿Qué tanto dinero entregó la gente como parte de pago por una pileta?
Casi toda la gente hizo entregas importantes de dinero, porque generalmente la empresa les pedía que entregaran la mitad. En ese momento, en septiembre de 2020, las piletas costaban entre 255 mil y 330 mil pesos, de acuerdo a las medidas. Pero después podía ser mayor el costo total, porque la gente le agregaba otros accesorios. Hay gente que ha pagado 180 mil pesos, pero otros pagaron 400 mil.
¿Usted entiende que la empresa actuó con mala fe? ¿O pudo verse impedida de cumplir por razones de fuerza mayor?
Creemos que se ha configurado una estafa, porque no están respondiendo. El local que ellos tienen como domicilio en el contrato, en la ciudad de Córdoba, está cerrado. Los vecinos han ido al local, pero se enteraron que no hay nadie y que no pagan el alquiler hace seis meses. Las cartas-documento nos vienen devueltas.
Es decir que no hay respuestas concretas por parte de la empresa, al menos hasta ahora.
Cuando nos comunicamos con los representantes, ellos nos dicen que tienen problemas con los insumos, con la alta demanda, con el Covid-19. Y alegan una de las cláusulas del contrato, que habla de razones de fuerza mayor. De todos modos, para nosotros está claro que esto no es así porque, cuando se firmaron los contratos, la pandemia ya existía y la demanda también. Lo concreto es que no están colocando las piletas y tampoco existen como empresa, porque no tienen local en ningún lado.
¿Su cliente u otras personas han realizado presentaciones por esta situación?
Hay muchos usuarios que hicieron reclamos en Defensa del Consumidor. Yo, personalmente, hablé con el defensor del Pueblo, que está al tanto de la situación y nos va a ayudar en todo lo que necesitemos.
¿Y van a hacer una denuncia en la Justicia?
En los próximos días, vamos a presentar la denuncia por estafa y después las demandas civiles que correspondan por incumplimiento de contrato y daños y perjuicios. De lo que todavía no estamos seguros es si esta empresa ya tiene otras denuncias por estafas por la construcción de viviendas, si tenían la misma operatoria que con las piletas. De manera que estamos investigando si la empresa tiene bienes como para responder ante los damnificados.
Mientras tanto, la empresa sigue comercializando sus producto. ¿No es así?
Claro. Por eso, la idea de que esto se haga público es que la gente tome todos los recaudos si van a contratar servicio, averigüen antes sobre la empresa, que se hagan asesorar con un profesional que vea el contrato antes de firmarlo. Que se asesoren, porque ha pasado mucho con las viviendas prefabricadas y ahora está pasando con las piletas.
El boom del 2020
Desde el año pasado, la instalación de piletas hogareñas -principalmente las de fibra- fue un verdadero furor, producto de las escasas perspectivas para poder realizar viajes de vacaciones. Es que el 2020 fue el año de las restricciones y las medidas sanitarias para evitar la propagación del coronavirus.
Con esa alternativa de recreación y ocio tan lejana, la posibilidad de contar con un espacio de relajamiento dentro de casa empezó a cotizar mucho mejor.
En un año completamente atípico como consecuencia de lo antes dicho, una gran cantidad de riocuertenses optó por este tipo de construcciones en sus patios. Fue tendencia en casi todo el país. Esto hizo que, hasta el final del invierno, la demanda aumentara alrededor de un 40 por ciento con respecto al año pasado.

