Desde el área municipal manifiestan que el objetivo de la campaña era “hacer visible lo invisible, con el fin de prevenir”, considerando que esta problemática ocurre con frecuencia alarmante.
“Nuestras estadísticas de 2017 ya nos venían alarmando con relación al derecho de la integridad, en el que está contemplado el abuso sexual. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 5 chicas y 1 de cada 13 chicos ha sido víctima de abuso”, precisan desde el área y explican que esto permitió debatir sobre el tema brindando herramientas para su prevención.
Detallan que a partir de la Ley Nacional Nº 26.061 “la responsabilidad de la protección de los derechos reconocidos a niños, niñas y adolescentes no recae solamente en un área de Niñez o sobre la Justicia, o las madres, o los padres, u otros adultos responsables”, sino que se convoca a diversos actores gubernamentales y no gubernamentales como garantes de los derechos desde un concepto de corresponsabilidad.
“Visibilizar el problema es un primer paso fundamental, seguido de otros, como lograr la implementación de un sistema unificado de información, fortalecer la coordinación interinstitucional a través de protocolos unificados de actuación y facilitar espacios adecuados de denuncia”, sostienen desde el área y plantean como ejemplo lo realizado con la creación del Comité contra el Maltrato y Abuso Infantil municipal.
Vulnerabilidad
“La vulnerabilidad en la que los niños se encuentran es tan grande respecto del adulto que pueden pasar años hasta que logra romper el silencio y poner en palabras su sufrimiento, porque además en la mayoría de los casos el abusador es un referente afectivo importante para el niño o niña y para todo el grupo familiar”, especifican, entre otros puntos, desde el área municipal.
Destacan que para que los niños y adolescentes puedan superar esta instancia deben atravesar la barrera del temor “a quedarse solos, a que no les crean, a la vergüenza, a perder el afecto de sus seres queridos, a perder un sueño, a desperdiciar una oportunidad, entre otros”.
Para ello, consideran fundamental contar con adultos capaces de darles contención a las niñas o niños y accionar adecuadamente para resguardarlos. “Pero también es imprescindible acompañar a la familia en ese proceso que se inicia cuando cae el velo respecto de esa persona que hasta ese momento era depositario de la confianza del grupo familiar”, dicen y completan: “Es una situación que claramente desestabiliza y el acompañamiento profesional resulta imprescindible para resguardar, esclarecer y ordenar los pasos a seguir”.
Datos impactantes
Entre los datos que brindó el relevamiento de los casos de este último mes, se observó que el 53% de los hechos denunciados suceden en el hogar de la víctima, mientras que el 18% son en la vivienda del agresor. Además, el 10% de los casos ocurren en la casa de un familiar.
Sobre la edad promedio de las víctimas, la mayoría son niñas, con el 47%, de entre 6 y 12 años. Un porcentaje menor, pero igualmente alto, es el de la franja etaria de 0 a 5 años, y es del 28%, mientras que el 25% de las víctimas tiene entre 13 y 17 años.
En diálogo con Puntal, Ana Medina, responsable de la subsecretaría municipal que coordina la campaña y recepciona estos casos, resalta: “Nos sorprende que se haya acercado tanta gente a consultar sobre cuáles son los indicadores de abuso, porque tienen vínculo con niños a los que les llama la atención el cambio de conducta”. En este sentido, destaca que es algo positivo, porque “se posiciona la temática y comienza a hablarse de esto”.
Medina asegura que casos que han tenido alcance nacional ayudaron a posicionar el debate y por esto ha crecido tanto el porcentaje de casos de denuncias con relación al mes pasado. “La gente se empieza a apropiar de la temática y se empieza a denunciar”, dice la funcionaria municipal.
En los casos, la mayoría de los victimarios son familiares: padres, hermanos u otro miembro del grupo familiar, mientras que también hay muchos casos de mujeres grandes que se acercaron a denunciar haber sido víctimas en su pasado “y sospechan que a sus hijas les pasa lo mismo y no quieren ser cómplices como lo fueron sus madres con ellas”, describe Medina.
- ¿Se continuará con la campaña en el verano?
- Sí porque son los peores meses, se trabajará por eso en enero con las colonias de vacaciones, porque en el verano es cuando se ve más la desnudez y se trabajará con los niños cómo cuidar su cuerpo. Por esto hay que tener más cuidado, hasta cuándo los profesores pueden ayudar a cambiarlos, por ejemplo, en las colonias de vacaciones.
Luis Schlossberg
Redacción Puntal