Río Cuarto |

“En medicina se puede actuar bien y que eso no sea sinónimo de éxito”

Lo aseguró Mario Vignolo, especialista en medicina legal, quien dará una conferencia sobre la responsabilidad profesional y el error médico en el Colegio Médico. Dijo que es necesario mejorar la relación con los pacientes.

El médico especialista en medicina legal Mario Germán Vignolo (M.P. N° 19599/5), aseguró a Puntal que la profesión no es una ciencia exacta, por lo que se puede actuar bien y que eso no sea, necesariamente, sinónimo de éxito. 

Vignolo será uno de los disertantes en la conferencia que el Colegio Médico Regional Río Cuarto organizó para esta noche a la hora 20 en su auditorio de calle Constitución al 1000. 

Bajo el título “Responsabilidad profesional y error médico (prevención y abordaje)”, Vignolo brindará herramientas que apuntan a mejorar la relación médico-paciente. 

“Este tipo de charlas se desarrollan en distintos lugares y son impulsadas por el Consejo Médico. Este año se está haciendo hincapié en cómo algunos casos resonantes de demandas contra médicos han afectado la relación médico-paciente. Lo que se busca es fortalecer las herramientas que tenemos los médicos para ejercer una buena atención, conservando los derechos de los profesionales y los de los pacientes. La profesión médica, más allá del trabajo científico, es una disciplina humanitaria y ese es un aspecto que no podemos dejar de lado. Venimos siendo muy vapuleados por la sociedad, con y sin razón. Los médicos necesitan más herramientas para dar una mejor atención, lograr una mayor comunicación y recuperar la relación que existió siempre. Vivimos en una sociedad muy convulsionada. Nosotros trabajamos con la salud y la vida de la gente. Tenemos que tomar eso en cuenta”, afirmó Vignolo. 

-¿La tarea del médico está más cuestionada que nunca?

-Estamos en una crisis y, muchas veces, hay quienes buscan conseguir dinero de distintas formas. Gracias a Dios, apenas el 20 por ciento de las demandas llegan a juicio. El resto no prospera porque no tienen sustento. También es real que algunas cosas no son demandadas pese a la existencia de errores médicos. La medicina no es una ciencia exacta. Uno puede actuar correctamente y que eso no sea sinónimo de éxito. Debemos agotar todos los medios a nuestro alcance y comunicarnos de la mejor manera con nuestros pacientes y plantear que todo acto tiene un sesgo de error o de no éxito. 

-¿Han aumentado las demandas contra los médicos?

-Aumentaron hace unos años. Quiero aprovechar esta oportunidad para decir que los médicos no somos una corporación. Lo que buscamos es dar herramientas para que no haya demandas infundadas. 

-Hay casos que sí han encontrado condena en la Justicia, como el de la periodista Débora Pérez Volpin, ¿es justificado el temor de parte de la sociedad?

-Todavía no se conocen los fundamentos de este caso, pero es real que a raíz de la causa ha habido una movida de tildar a los médicos como asesinos seriales. Eso es lo que tenemos que tratar de combatir. Como se dice habitualmente, una golondrina no hace verano. Cada hecho debe ser analizado de manera particular, teniendo en cuenta el contexto general. El caso de Pérez Volpin, que capaz podría haber tenido un tratamiento diferente, ha generado que la cantidad de endoscopías haya disminuido en todo el país, pese a que es un estudio fundamental para cuidar la salud. 

-¿Cuáles son las ramas de la medicina más cuestionadas?

-La obstetricia es la principal. Esto tiene que ver con que es más que un acto médico, ya que también es un acontecimiento social. Es un acto médico que se festeja (la llegada de un hijo). La traumatología, la anestesia y las especialidades quirúrgicas son otras de las ramas más demandadas.

-¿No se han podido disminuir los riesgos a partir de la mayor tecnología en cuanto a la obstetricia?

-El riesgo existe en cualquier actividad. Si una persona se opera del cerebro o del corazón y el resultado final no es el esperado, para la opinión pública es mucho más lógico que si a un niño lo operan de amígdalas o de apéndice y ocurre un hecho fortuito o un error médico y pasa algo inesperado. Es decir, el impacto es diferente.  En obstetricia, la mortalidad ha disminuido muchísimo, pero siguen ocurriendo situaciones desafortunadas. 

-¿Eso explica la falta de obstetras?

-Claro, es una de las especialidades críticas, como la neonatología o la terapia intensiva. La mayoría de los ginecobstetras prefieren quedarse con la ginecología y dejar la obstetricia porque insume un riesgo mayor. Ante un caso desafortunado, el impacto es más grande. 

-¿Por eso hay más cesáreas?

-En la parte privada hay más cesáreas que en la pública. Es real que hay una cuestión cultural en donde gran parte de las pacientes vienen y piden pactar una cesárea de entrada. Hay que saber respetar los tiempos. 



Nicolás Cheetham.  Redacción Puntal