Comparando relevamientos mensuales, en sólo 30 días el financiamiento pasó del 89,5% al 90,8%.
Y, a principios de este año, dicho guarismo rondaba el 88,2%.
Ahí se observa cómo, de a poco, más hogares toman deuda para alimentarse.
De esta forma, se acentúa en la provincia la tendencia de no poder llegar a fin de mes.
El crédito ya no es herramienta de inversión sino que opera en la actualidad como una ayuda para poder sobrevivir.
Este cuadro de situación relevado a nivel provincial está en sintonía con el bajo poder adquisitivo que hay en los hogares.
Cada vez alcanza menos el sueldo para llegar a fin de mes.
Y esto también está en directa relación con el aumento en los precios de los alimentos.
Cuando uno va al supermercado o al almacén del barrio siempre se encuentra con subas de precios.
Y esta vez los incrementos que se observaron últimamente en las góndolas tienen conexión con el último aumento en las naftas.
Como publicó Puntal, la Súper de YPF pasó a costar más de 1.700 pesos el litro y la Infinia ya roza los 1.900 pesos, aunque en otras estaciones de servicio ya alcanza los 2.000 pesos.
Según difundió Puntal, el 90,8% de las familias debió financiar alimentos: 39,7%, con tarjetas de crédito;39,3%, al fiado; y 11,8%, con dinero prestado.
“Estos datos revelan una profundización del deterioro social, donde el acceso a los alimentos se sostiene cada vez más sobre mecanismos de deuda y asistencia estatal”, se indicó.
Sólo el 9,2% pudo afrontar sus compras sin financiamiento.
En cuanto a la fuerte caída del consumo en los comercios, en general se encuentra rozando el 10% y no se percibe recuperación en el corto plazo: “Octubre fue el peor mes del año en ventas minoristas, con una caída del 9,5% interanual en volumen”.
Al respecto, “en el acumulado entre enero y octubre del 2025 frente al mismo período del 2024, se observa un retroceso del 22,4%, explicado por el crecimiento sostenido de los precios por encima de los salarios”.
En tanto “la persistencia inflacionaria, que difícilmente vuelva a perforar el piso del 2% mensual en lo que resta del año, considerando los aumentos en tarifas de gas, servicios públicos, prepagas y combustibles, continuará erosionando el poder adquisitivo y restringiendo el consumo interno”.
Hace ya más de dos años que “los sueldos no alcanzan a cubrir todo el mes”, manifiesta otro relevamiento: “Ya el 15 de cada mes las familias se quedan sin dinero”.
Y la perspectiva no es optimista: “No se observan señales de recuperación de las ventas”.