Salud | Enfermedades de Transmisión Sexual | VIH | Graciela Sadino

ITS: "hay que superar el miedo al diagnóstico. Lo peor de estas infecciones no es tenerlas, sino tenerlas y no saberlo"

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) siguen siendo un estigma para muchas personas. La infectóloga Graciela Sadino manifiesta la necesidad de buscar un diagnóstico temprano para evitar complicaciones

Según el último informe emitido en diciembre, en el marco del Día Mundial de lucha contra el Sida, por parte del Ministerio de Salud de la Nación, “se estima que en la Argentina son más de 140 mil las personas con VIH, aunque un 13% de ellas lo desconoce. En la actualidad, el 68% de las personas que conoce su diagnóstico se atiende en el subsistema público de salud y más de 65 mil se encuentran en tratamiento antirretroviral en el mismo”.

“El VIH en Argentina es una epidemia concentrada con prevalencias mayores al promedio en algunos grupos clave, como las mujeres trans, los varones que tienen sexo con otros varones y las/los trabajadores sexuales”, indica el reporte de descarga libre. Y continúa: “por año se notifican un promedio de 5.300 nuevos casos, diagnosticándose un 68,4% de varones cis (cis hace referencia a una persona cuya identidad de género y sexo asignado al nacer son coincidentes, lo opuesto a transgénero) con VIH con una mediana de edad de 32 años, mientras que las mujeres cis representan el 30,4% con una mediana de 35 años”.

Según la cartera de Salud, “la principal vía de transmisión del VIH son las relaciones sexuales sin protección (99%). Entre los varones cis, el 66 % se infecta durante prácticas sexuales con otros varones y el 32 % durante relaciones sexuales con mujeres cis. Por otro lado, la tasa de mortalidad por patologías asociadas al VIH, si bien tuvo importantes cambios en los últimos 10 años, continúa con tendencia al descenso ubicándose en 2,8 cada 100 mil habitantes en 2021”.

Desde Salud & Ciencia, hablamos con Graciela Sadino (MP23704/6 CE10033), doctora especialista en infectología, ex presidente de la Sociedad de Infectología Córdoba, y actual encargada de la Secretaría Científica de esa Sociedad.

“Estamos viendo muchísimos casos de sífilis en todo tipo de población, jóvenes, adultos y mayores. Eso habla de que la gente no se está cuidando y que no tienen presente que también se pueden contagiar de hepatitis B, hepatitis C, que son infecciones que no se tienen en cuenta. Además, existen otras infecciones que se tienen aún menos en cuenta que suelen evolucionar de una manera más solapada y se pueden confundir los síntomas, en la mujer, por ejemplo, con molestias premenstruales, que son clamidia, clamidia trachomatis, mycoplasma y ureaplasma; son bacterias de crecimiento intracelular, o sea que en un cultivo común no se ven, suelen generar una inflamación crónica y son, frecuentemente, responsables de causa de esterilidad por esa infección crónica que se produce. Si yo no tengo sospecha de ello, no se pide, no se encuentra y no se trata, porque así como pueden evolucionar de manera crónica, puede pasar desapercibida, son sensibles a tratamientos no tan complicados, por eso es bueno estar alerta para que la gente se trate y se cure”, señaló la profesional para este medio.

También explicó que la “transmisión vertical se le llama a la transmisión de la madre al hijo durante el embarazo o parto. Suele ser un indicador indirecto de la prevalencia de sífilis cuando aumentan los casos de transmisión materno-infantil de sífilis durante el embarazo. Eso te habla de la respuesta tardía del sistema de salud en embarazos no controlados. Si se controla se pide el chequeo de sífilis, se la encuentra, se trata y se cura con sencillo tratamiento. Puede suceder cuando la mujer no está conectada con el sistema de salud, ni se realiza controles periódicos, no tienen obra social”. Puntualmente, remarcó que “la mayoría de los casos se detectan por la consulta de los pacientes ante síntomas”.

Infecciones de Transmisión Sexual | Dra. Graciela Sadino

¿Cuáles son esos síntomas?

Si hablamos de sífilis tenemos distintas etapas clínicas de la enfermedad, en la primaria aparece lo que se llama el chancro, es como un grano grande que llama la atención en la zona de contacto sexual o en la boca, ante sexo oral. Eso tiene una evolución. La sífilis tiene evolución primaria, secundaria o terciaria. Y tiene un período de latencia, entonces si el paciente tiene los síntomas pero no consulta, ese síntoma se va solo y queda latente. Tiempo después la sífilis secundaria suele manifestarse con una erupción generalizada pero que afecta la palma de las manos y las plantas de los pies. Se puede confundir con una reacción alérgica o puede pasar desapercibido y queda latente; mucho más tarde aparece la sífilis terciaria donde lo más grave es la afectación neurológica. Por tal motivo, es importante que siempre el sistema de salud controle sífilis, tenemos programas provinciales y municipales para VIH, sífilis y todas las infecciones de transmisión sexual.

¿Cuáles serían los principales métodos de prevención?

Lo que hay que sugerir es el uso del preservativo. Lo otro es el chequeo de la serología de las infecciones de transmisión sexual si no van a tener protección para la relación sexual. Y aquellas personas que tengan relaciones sexuales sin preservativo de manera frecuente deberían testarse periódicamente. Esos test están disponibles.

También en los centros periféricos…

Sí, habitualmente en los centros periféricos se hace el diagnóstico sindrómico y el tratamiento, directamente se le hace el tratamiento. Y si no llega a resultar, entonces se los manda a consultar ya a un segundo nivel. Volviendo a lo preventivo, para VIH está el PrEP (siglas en inglés de ‘profilaxis de pre-exposición’), que es la medicación antirretroviral para prevenir el contagio en aquellas personas que tengan múltiples parejas sexuales y que no se cuidan con preservativos. Entonces se le da esa medicación, pero es solo para prevenir el VIH, genera una falsa sensación de seguridad para las demás ITS, les evita el contagio del VIH, pero no de otras infecciones: hepatitis B, hepatitis C, sífilis, herpes, clamidia.

¿Cómo contribuir con romper esa estigmatización de las personas con ITS que todavía existe?

Muchas veces sucede en comunidades pequeñas, y eso depende de la ética de los profesionales y también la ética de la gente. Todavía existe estigma para aquel que tenga VIH o sífilis, y eso lleva a evitar la consulta por miedo a que se sepa, y a diagnósticos tardíos y a complicaciones. Como médicos todos tenemos claro el hecho del secreto médico y de la necesidad de hacer el tratamiento sin divulgarlo. Entiendo el miedo y el estigma, pero hay que tomar conciencia de que mucho peor es dejar que por ese miedo o ese estigma, las enfermedades avancen, con las complicaciones relacionadas al déficit de la inmunidad que genera el virus a largo plazo. Hoy hay tantas herramientas para tratar el VIH que si se diagnostica y se trata enseguida la inmunidad nunca llega a deteriorarse, la calidad de vida y la cantidad de años de sobrevida es bastante parecida a aquel que no tiene el VIH. Entonces creo que lo que nos tocaría a mi modo de entender es este llamado de conciencia a la gente, de tratar de superar el miedo al diagnóstico porque beneficio-riesgo le conviene. Yo les digo a mis pacientes que lo peor de cualquiera de estas infecciones no es tenerlas, sino tenerlas y no saberlo, porque si vos la tenés y no sabes es como volver a la Edad de piedra. Hoy tenemos herramientas de medicación que puede ser una, dos o hasta tres pastillitas como máximo, que es el trámite de tomarlas porque encima se toleran muy bien, son eficaces, no causan problemas para tomarla, y enseguida se logra que la inmunidad vuelva a la normalidad y que la carga viral quede indetectable de manera tal que puede ser una vida absolutamente normal sin necesidad de tener que andar contándole al mundo que tenés VIH.

Acerca del test

El boletín n° 40 de diciembre último del Ministerio de Salud nacional indica que “cualquier persona, a partir de los 13 años, puede realizarse el test. Se trata de un estudio voluntario, confidencial y gratuito. En caso de que una prueba de positiva, el equipo realiza el asesoramiento y acompañamiento necesarios”.

E insiste en que “las infecciones de transmisión sexual no siempre dan síntomas, por ello es clave realizarse el testeo. El equipo de especialistas indica hacerse la prueba si se tuvo tan solo una relación sexual sin preservativo, si se planifica o cursa un embarazo (en cada trimestre) o si se mantienen relaciones sexuales con una persona embarazada (también, en cada trimestre de la gestación). De esta manera, se facilita el diagnóstico temprano y el acceso al tratamiento oportuno, permitiendo así sostener una buena calidad de vida”.

Por Fernanda Bireni