La Empresa Provincial de Energía Eléctrica (Epec) presentó ayer una batería de obras e inversiones millonarias con foco en Banda Norte, pero que llegarán a mitad de año al centro de la ciudad, con el objeto de modernizar el servicio, dotarlo de mayor calidad, erradicar fallas técnicas y brindar más información sobre el consumo a cada uno de los clientes en tiempo real.
El plan comenzó ya en 2021 y avanzó con el recambio del cableado de media y baja tensión por preensamblados que permiten mejorar la calidad porque evita fugas, pero también dan más seguridad y evitan “pérdidas no técnicas”, que tienen que ver con el robo de electricidad a través de los ganchos. Un recambio similar se hizo anteriormente en una amplia zona de barrio Alberdi.
Además, se cambiaron e incorporaron nuevas subestaciones que son las responsables de transformar de 132 kilovoltios a la tensión que se distribuye en cada una de las viviendas. Al agregar nuevos transformadores permiten una mejor distribución de las cargas que cada uno recibe, ya que cada aparato tiene asignado un número de clientes en una zona determinada. A medida que esa demanda aumenta, es necesario incorporar más subestaciones para repartir las cargas. Ayer los directivos de Epec que presentaron las obras en la sede local de la empresa explicaron que actualmente en Banda Norte se avanzó hasta montar una infraestructura que responderá a la demanda de los próximos 15 años.
“Se invirtieron 168 millones de pesos con una reconfiguración de todo el sistema de distribución, tanto de media como de baja tensión”, explicó el jefe zonal de la empresa, Germán Carranza.
Esa inversión, dijo el directivo, incluyó “colocación de nuevas subestaciones, líneas de media y conexiones a los usuarios con el objetivo de sumar seguridad a cada bajada”.
Y agregó: “La obra tiene la importancia de anticiparse a la demanda del futuro. Colocamos más subestaciones, lo que permite redistribuir cargas y evitar fallas ante altas demandas”.
El vocero de la empresa, Alfredo Camponovo, destacó, por su parte, que “el objetivo central que tiene puesto Epec es la calidad del servicio, que se mide además porque lo monitorea el Ersep”, indicó.
Carranza remarcó también: “Al centro de la ciudad estaremos llegando a mitad de año, aproximadamente. Buscaremos además hacerlo en un momento en el que sea más conveniente y para eso vamos a reunirnos con todos los comerciantes y clientes del sector”.
“La intención es avanzar en una mayor apertura de la empresa hacia la sociedad y para eso escuchar a todos los actores será central”, agregó Camponovo.
El vocero destacó: “La inversión en la medición inteligente, que son 18 mil medidores sólo en Banda Norte, supera los 250 millones de pesos. Hay que sumar todo lo que tiene que ver con el preensamblado y la instalación de las subestaciones transformadoras. Comenzamos en las ciudades en las que hay además un fuerte crecimiento de la actividad industrial y comercial para acompañar justamente ese mayor movimiento y asegurar el suministro”, explicó.
Finalmente, los responsables de la empresa hicieron foco en la digitalización del servicio. Para eso, la punta del iceberg son los medidores inteligentes que en un primer momento permitirán a los usuarios, a través de una app, monitorear el consumo de su domicilio, pero también a futuro le abrirá las puertas a la tarifa por franja horaria al estilo europeo. Allí la energía es más barata en los horarios fuera del pico y por eso es habitual que los lavarropas o los lavavajillas funcionen de noche o a la madrugada.
También será clave para una reconexión mucho más ágil en los casos en que un servicio se dé de baja, por ejemplo. A través del manejo remoto, el servicio puede ser restablecido en minutos. La intención de la empresa es contar con 200 mil medidores inteligentes conectados ya para fin de año en toda la provincia, donde hay 1,1 millón de usuarios.
Las importaciones, un obstáculo a saltar
Los medidores inteligentes que compra Epec son importados de China y la empresa cayó en “las generales de la ley” con demoras para poder ingresar los aparatos que tiene previsto instalar en cada domicilio por las trabas dispuestas por la Nación.
Como ocurre con empresas privadas, especialmente industrias, las trabas a las importaciones demoran el avance en procesos productivos e interrupciones en la cadena de producción.
En el caso de Epec provoca una extensión de los plazos previstos para el plan de recambio de los dispositivos. La empresa provincial de energía operó por primera vez como importador directo en la última compra de 110 mil medidores chinos con la intención de mejorar esos plazos de espera.
El plan de implementación del sistema inteligente tiene previsto un presupuesto estimado en 3 mil millones de pesos.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal

