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"Sabíamos que iba a ser un partido muy duro y áspero por el juego que tienen ellos"

Julián Conti, tercera línea de Urú Curé, habló sobre la derrota del último sábado en Soles del Oeste ante Jockey de Villa María
 

Urú Curé viene de caer ante Jockey de Villa María el pasado sábado en Soles del Oeste 34-7 en el partido válido por el quinto lugar del torneo de la Unión Cordobesa de Rugby.

Para los dirigidos por Carlos Becerra significó no solo la primera derrota en la temporada como locales, sino también haber cumplido un magro partido, que fue muy bien aprovechado por el fuerte equipo villamariense que se impuso en todas las facetas del juego.

Para Urú fue un año especial, con recambio en su quince inicial producto de nuevas generaciones que van asomando y que de acá a un futuro serán la base del equipo, que aún conserva, en especial en su pack de forwards, el ADN del equipo campeón de 2019.

En diálogo con Puntal, Julián Conti analizó el partido y lo que ha sido el año para La Lechuza:

“Fue durísimo, habíamos preparado mal la semana, para mí en lo personal. Después del partido con Tablada quedó el equipo diezmado y eso después se vio plasmado en la cancha. Jockey de Villa María es un equipo durísimo, no podés entrar mal y pasa lo que pasó el sábado. Te hace treinta puntos”.

-De todos modos, da la impresión de que son partidos incómodos, jugar por el quinto o el séptimo lugar.

-Es difícil, a ninguno le gusta después de haber perdido la primera chance, como pasó contra Tablada, y encima con la tormenta que hubo acá en Río Cuarto, con lluvia y viento. Sabíamos que iba a ser un partido muy duro, muy áspero, más que nada por el juego que tienen ellos, realmente fue así. El primer tiempo estuvo más peleado y en el segundo se nos fue de las manos.

-Un equipo muy físico Jockey, ¿verdad?

-Siempre son así y esta vez no fue la excepción, vinieron a jugar a eso. También jugaron muy bien con el pie, Boaglio desde las conversiones, hasta cubriendo la cancha atrás, encajonándonos, lo hizo muy bien, con pelotas que les ganaban la espalda a los chicos del fondo. Jugaron a eso, encajonarnos, meternos presión y después con el rigor de los forwards no dejarnos salir de nuestro campo, por eso estuvo muy duro.

-De todos modos, fue un año especial, el campeonato se cortó por la pandemia y venían de un año sin competir, ¿cuánto jugó eso?

-Es muy difícil, si bien es igual para todos los clubes y todos lo sufrieron de la misma manera, pero en lo personal fue muy complicado. Teníamos ganas de entrenar entre nosotros, de vernos y no se podía. Cuando nos reencontramos con el equipo, era un equipo totalmente nuevo, con mucho recambio, nos llevó un poco de tiempo adaptarnos a ver cómo queríamos jugar, al plan de juego. Por eso fue duro, pero en todos los clubes pasó así, en algunos más y en otros menos, hubo ese recambio. En el nuestro, hubo bastante pero fuera de eso anduvimos muy bien.

-Ese recambio se ve y ha sido para varios de ustedes el primer torneo como titulares con continuidad.

-Empezar a jugar de titular bastante rápido, en 2019 con el equipo como estaba no jugué demasiado, entraba los segundos tiempos 15 o 20 minutos. Entrar de titular y jugar todo el partido es un peso bastante importante, sobre todo para lo representado que tengo yo lo que es Urú Cure dentro de la cancha y lo que pesa esa camiseta, más que nada después del 2019 con el título. Se siente así y te pone mucha presión eso.

-Además, jugar en un puesto que es tan representativo en el club.

-Es increíble, siempre pienso en los jugadores que pasaron en esos puestos, específicamente de seis, de verlos de chico y han sido mis ídolos, siempre lo tomé como referencia y ahora ocupar ese lugar me pone la vara muy alta. Quiero tratar de representar eso y dar lo que más pueda. Sin ir más lejos, Santi Grippo también jugó de seis, ahora está lesionado pero ha sido uno de mis grandes referentes y ocupar ese lugar no es fácil.

-Ya cuando la temporada termine, ¿cuáles son los pasos a seguir como equipo?

-Ahora cuando termine, algunas semanas de descanso va a haber y después de eso hay que seguir entrenando fuera de los resultados que hayamos tenido este año, con más razón si el equipo está con recambio y demás hay que seguir entrándose para ver si en corto tiempo nos podemos afilar y aceitar entre nosotros, cosa de que lo que hicimos este año quede superado para el próximo.

-Has tenido tu paso por Pumitas, ¿cuán difícil es continuar en ese rumbo que te lleva al profesionalismo?

-Es muy difícil pero me parece que realmente es tener ganas de estar ahí y hacer las cosas que te llevan a pertenecer a ese lugar. Si no lo sentís de esa manera, está lleno de otros jugadores que tiene las mismas capacidades. Si la actitud no es esa, a la UAR como jugador no le servís mucho y sí a otro jugador que quiera hacer eso en tu lugar, es un poco así. Proponerse las cosas, hacerlo, no bajar los brazos con el entrenamiento o el juego.

-¿Cómo ves hoy desde tu lugar al tercera línea?

-En cuanto a nuestro plan de juego, el seis estaría metido entre quince y quince entre los otros forwards, mientras que el siete y el ocho estarían afuera como carrileros. Del seis al siete hay una labor bastante distinta. Igual hoy en día para ser un tercera línea completo hay que saber hacer las dos cosas. Tanto estar adentro y jugar con otros forwards e ir ganando el medio, los continuados, el tráiler, el ruck y también el tema de atacar de otra forma, siendo más ágil, moviendo más las piernas. La labor del seis en Urú Curé históricamente con Grippo u Oberti fue así, el trabajo sucio del ruck y todo eso.

-La final será Tablada y Jockey de Córdoba, ¿cómo analizás ese partido?

-Para mí Tablada era el equipo candidato a ganar este torneo, lo sentía así. Por el volumen de juego que estaba teniendo, por los nombres y por cómo estaban jugando. Después se fueron algunos jugadores, como los dos segundas líneas, pero de todos modos, como equipo y por lo que vi me parece que va a ser el candidato. Del otro lado, está Jockey, sabemos los nombres que tiene, cómo juega. Va a ser un partido para cualquiera de los dos.

-Has compartido seleccionado juvenil de Argentina con chicos que hoy son pumas, ¿qué te parece ese crecimiento?

-Con Joaquín Oviedo (tercera línea del Córdoba Athletic) compartí plantel, fue de la categoría mía en menores de 18 y es un ejemplo claro de ello, igual que Tomás Gallo (tucumano, hoy pilar titular de Los Pumas) o Juan Martín González (mendocino, tercera línea). Son jugadores que los vienen viendo hace rato en el sistema, les han apostado y bien a su juego, a sus virtudes y las han potenciado. El caso de Oviedo ya se veía que iba a ser un jugador de esa talla, fue potenciado y a esa talla la terminó dando. Que la juventud se imponga así es increíble. Que González hoy comparta cancha con Matera, con Isa, jugadores clase mundial, es impresionante