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"La familia y la sociedad revalorizaron el rol de la escuela tras la pandemia"

Lo aseguró la directora del Instituto Técnico de General Deheza, María Elena Torre, organizadora de la 17a edición del Congreso Regional de Educación, esta vez, bajo el lema "La escuela sigue de pie". Hubo más de 300 asistentes y reconocidos expositores

Los efectos que causó la pandemia por Covid-19 en las escuelas son insoslayables y así lo muestran también las evaluaciones de carácter nacional y provincial. Sin embargo, también son múltiples los esfuerzos realizados para que la escuela siga de pie y pueda aprender de lo sucedido. Estas realidades formaron parte de los discursos durante el viernes y sábado en la localidad de General Deheza, con motivo de reanudarse el tradicional Congreso Regional de Educación, esta vez, en su edición 17a.

“Estuvimos años sin poder realizar este Congreso y el objetivo fue convocar a maestros y profesores para reflexionar sobre lo que es la escuela, después de la experiencia tan dura que nos tocó vivir. Sabemos que la escuela sigue de pie y queremos seguir avanzando, no sólo porque hay una necesidad de que niños, adolescentes y jóvenes adquieran conocimientos, sino porque, de lo contrario, su vida en el futuro va a ser muy complicada”, dijo a Puntal la profesora y directora del Instituto Técnico Adrián Pascual Urquía, María Elena Torre.

“Debemos darles a nuestros chicos las herramientas para que sepan leer y escribir, y adquieran habilidades de todas las ciencias, para que puedan continuar sus estudios superiores o bien encontrar una salida laboral”, añadió Torre.

La directora de la escuela técnica de Deheza se refirió también a los obstáculos para lograr estos objetivos. “Uno de los problemas de nuestro país es la desigualdad, que en la pandemia eso se intensificó: hubo escuelas y maestras que tuvieron habilidad de continuar con la escuela y el proceso de alfabetización, porque se contaba con recursos y creatividad, mientras que los sectores más vulnerables que no tenían posibilidades, que no tenían conectividad, ni recursos, quedaron más detenidas en cuanto al aprendizaje, incluso perdieron habilidades”, sostuvo.

Por otra parte, se refirió al “gran” problema de la educación actual: la existencia de jóvenes, en el secundario, que no saben leer, escribir ni comprender lo que leen. “Hay jóvenes que ingresan a primer año y no comprenden un texto. No saben leer, ni escribir, ni expresarse de forma correcta y es muy preocupante. Si miramos la escuela tradicional, un niño terminaba la escuela básica con habilidades incorporadas. Ahora algo está mal y los especialistas tienen que sentarse a reflexionar en cómo superar estos obstáculos”, afirmó.

No somos los mismos

“Los maestros tenemos que enseñar y aprender constantemente porque los chicos de este momento son distintos a los de antes de la pandemia y a los de hace cinco años atrás”, dijo Torre.

En ese sentido, explicó que durante el Congreso se analizaron los aspectos que afectaron la educación durante la pandemia. “Tenemos que recuperar lo positivo de lo que vivimos, con una mirada de esperanza, de que la educación no se puede detener. Y que hay que seguir adelante, tratar de que los chicos tengan un espacio educativo amigable, incorporando nuevas ideas, pero la idea es que los chicos tienen que aprender”, precisó Torre.

En relación con los efectos de la pandemia, señaló que “los chicos fueron perdiendo hábitos pero adquirieron procesos de mayor autonomía, al momento de aprender” y dijo también que “uno de los aspectos positivos es que la familia y la sociedad toda revalorizaron el rol de la escuela”.

Crítica al modelo actual

Una de las invitadas fue Ana María Borzone, doctora en Letras de la Universidad de Buenos Aires e investigadora principal del Conicet. Durante una charla telefónica con este medio, hizo un balance de su participación. “Me quedé contenta, porque hubo lugar para un intercambio con las docentes, pero lo que está sucediendo en educación es grave. Las maestras se encuentran con chicos semianalfabetos, con chicos que tienen dificultades para leer, para comprender textos, para escribir. Si en la primaria los chicos no aprenden lo que tienen que aprender, cada vez es más difícil”, explicó.

La temática para la que fue invitada a exponer Borzone el viernes por la tarde fue “comprensión de texto digital y texto tradicional”.

“Empecé diciendo que, si los chicos no dominan las estrategias de comprensión del texto en papel, es imposible que puedan navegar por más computadora que tengan. Porque si tenés acceso a muchas fuentes pero no podés comprender, ¿de qué te sirve?”, señaló.

Además, continuó: “Tenés que pasar de un tipo de texto a otro y tenés que poder comprender mucho mejor para saber qué información coincide, cuándo hay correspondencia, cuándo amplía un texto la información o cuando lo contradice. El trabajar y aprender a través de multitexto -que es lo que te proporciona internet- es más difícil. Si en primaria no aprendieron a comprender un texto solo, mucho menos van a aprender en secundaria”.

Borzone criticó que en Argentina se sigue utilizando como metodología a la psicogénesis de la escritura, que “es un método global que no enseña las correspondencias, y un método en que se espera que los chicos aprendan por sí solos y construyan solos”, según describió.

“La escuela sigue de pie, nada ni nadie podrá sustituir la función social de enseñar, aprender y producir conocimientos”, dice la fundamentación.

“El tema es el siguiente: no se enseña ortografía y se prohíbe corregir. Acá hay una metodología que destruyó nuestro sistema educativo. Hay que cambiar el sistema”, indicó.

En cuanto a las pruebas de aprendizaje a nivel nacional y las que realizan las provincias, se manifestó a favor de que existan pero criticó que los “los resultados son cada vez peor y no hacen nada”.

Por último, como efecto de la pandemia, señaló que “lo único que mostró es que en Argentina no se enseña”.

Nuevos pasos

La psicopedagoga Liliana González también fue una de las invitadas al Congreso Regional de Educación. Su propuesta consistió en dar pistas para nuevos pasos y nuevos senderos que deben tomar las escuelas de ahora en adelante.

“Propongo que hay que seguir caminando, que se hace camino al andar, pero hay cambiarse los zapatos, por que con los que veníamos, no andábamos bien. Hay que aventurarse a otros caminos, necesitamos cambiar la escuela reproductiva por la escuela constructiva, que produzca conocimientos no reproducción de información”, opinó.

Al mismo tiempo, habló de la importancia de que “las disciplinas se interconecten de verdad y se le enseñe al alumno a hacer buenas preguntas más que calificar su respuesta”. Opinó también que la pandemia tiene que servir para incorporar temas más cercanos a la vida y a lo que nos pasó como ambiente, ecología, salud. “Tenemos que aprovechar todo lo que nos pasó para producir conocimiento, romper filas, trabajar en mesas, trabajar en proyectos de investigación, que el arte atraviese todas las disciplinas”, indicó.

“No puede ser que los chicos vayan 14 años a la escuela diciendo que es aburrida, que no les sirve para la vida”, expresó.

En cuanto al rol de los docentes y los métodos de enseñanza, apuntó a buscar “un punto medio”. “Creo que los docentes están conscientes de que la tecnología es valiosa, que la tienen que poner en el aula, pero que nunca va a suplantar el rol docente, porque la tecnología no trasmite valores, no te hace crear pensamiento crítico, que son dos acciones que tiene que liderar el docente. Creo mucho en esta escuela mixta, me encanta”, cerró.

Magdalena Bagliardelli. Redacción Puntal