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Vuelta a clases: el desafío de las escuelas con albergues para respetar las burbujas

En el Ipet de La Carlota y en el Ipea de Bulnes aplican el sistema de alternancia evitando mezclar a los alumnos de la localidad con los foráneos. En Malena, en tanto, el internado no abriría y hay dificultades con el transporte

Luego del receso invernal y con las nuevas medidas dispuestas por la Provincia, las clases se retoman combinando virtualidad con la presencialidad en las aulas. Así también ocurrirá en los colegios que tienen residencias estudiantiles, los que, a su vez, deberán adecuar estos espacios para respetar las burbujas y recibir a los alumnos que se alojan en estos lugares.

En el sur cordobés son varias las instituciones educativas de nivel medio que tienen alojamiento para sus alumnos. Durante la pandemia, la falta de transporte y la imposibilidad de permanencia resintieron la presencia de alumnos.

Se procura ahora ajustarse a la nueva normalidad y que los jóvenes que provienen de otras poblaciones o de la zona rural finalmente retomen el ritmo de estudio, concurriendo algunos días a clases y pudiendo permanecer en las residencias habilitadas, sin que ello implique viajar a diario.

Así, por ejemplo, en el Ipet N° 255 de La Carlota, al que concurren alumnos de una amplia región, se respetará el sistema de alternancias, trabajando con los mismos grupos de estudiantes en aulas y los que permanecen en residencia.

Asimismo, se contemplará la hora de clase adicional dispuesta por el Ministerio de Educación.

El director, Jorge Fiezzi, explicó sobre la modalidad de trabajo a aplicar que durante una semana será presencial para los chicos que permanecen en residencia y a la siguiente acudirán a clases los alumnos locales y, por lo tanto, la residencia estará cerrada.

Ello, con el objetivo de evitar el contacto entre las distintas burbujas.

Controles

En Bulnes y en el Ipea N° 244 “Santiago Iraola” la presencialidad se viene aplicando ya desde que la Provincia lo dispuso para poblaciones menores de 30 mil habitantes. Y así lo hicieron hasta el inicio de las vacaciones.

La directora del establecimiento, Emilse Coniglio, comentó a Puntal: “Continuaremos trabajando con el sistema de burbujas y con los albergues funcionando con la modalidad de burbujas por sectores. Por un lado, varones ciclo básico, varones ciclo especialidad, mujeres ciclo básico y ciclo especialidad. Una semana por cada grupo”.

Al tiempo que aclaró que las burbujas de albergue no se mezclan con las de los estudiantes del pueblo. “Al igual que las demás localidades, será una semana presencial y otra virtual”.

En La Carlota, el albergue estudiantil replica el protocolo que se aplica en el aula con el sistema de burbujas. A su vez, no hay contacto con los alumnos locales.

La docente agregó además que los días lunes, cuando se produce el arribo de chicos de toda la zona, es cuando los controles son más estrictos. “Además de tomar la fiebre y colocar alcohol, se pide a las familias y a quienes estamos a cargo de los chicos tener cuidado y que en caso de que alguno manifieste algún síntoma no concurra”.

El Ipea de Bulnes cuenta con una gran comunidad de estudiantes de la zona rural de Bulnes, Coronel Moldes, San Basilio, Santa Flora y La Brianza, de allí la necesidad de estrictos controles.

En cuanto a los alumnos de la localidad, rigen los mismos protocolos sobre los controles, con la única diferencia de que los chicos regresan a diario a su hogar.

Coniglio destacó el acompañamiento de la Municipalidad de Bulnes, que provee al colegio de elementos sanitizantes y demás insumos para cuidar la salud de toda la comunidad educativa.

Dificultades en Malena

En Malena, el Ipea Nº 1 “Ingeniero Luciano Almirón” tiene una matrícula de 137 alumnos. Concurren allí chicos de localidades como Vicuña Mackenna, Coronel Moldes, Adelia María y hasta Río Cuarto.

Son alrededor de 50 los chicos que hacen uso del albergue estudiantil que depende de la Comuna de Malena.

Consultado el director del establecimiento, Sergio Massuco, precisó: “Vamos a seguir con el sistema de alternancia, con burbujas”.

En lo que respecta al internado, reiteró que depende de la Comuna y por el momento no se abrirá, con lo cual los alumnos deberían viajar a diario.

“Con respecto al transporte, estamos complicados porque la empresa que hace esa línea tiene restringidas frecuencias, no estamos contando con la frecuencia que volvía a Río Cuarto a las 18.45 horas. Estamos gestionando para que habiliten esa línea”, detalló.

Así, este colegio afronta dos dificultades: por un lado, no tener el albergue disponible para que concurran los chicos de otras localidades y, por el otro, la falta de un transporte que asegure el traslado.

Sobre este último punto, cabe aclarar que también hay un reclamo movilizado por docentes que deben viajar a la región para el dictado de clases y que no cuentan con frecuencias de colectivos.

Tras exponer la problemática, algunas de las empresas anunciaron la habilitación de nuevos horarios que facilitarían el traslado tanto de docentes como de alumnos.