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Prueban que especies vegetales nativas depuran aguas residuales

Remueven metales pesados y microorganismos peligrosos para la salud. Estas plantas sirven después para generar biogás. Se trata de una investigación llevada adelante en la Universidad Nacional de Río Cuarto

Ante la alarma progresiva que produce la alteración del agua por la presencia de sustancias físicas, químicas o biológicas, en la Universidad Nacional de Río Cuarto se puso a punto un promisorio método natural de depuración, a partir de la utilización de especies vegetales nativas y sus microorganismos asociados que absorben y degradan contaminantes.

María del Rosario Quevedo (37), microbióloga y doctora en Ciencias Biológicas especializada en biorremediación y fitorremediación de aguas residuales, probó con éxito que plantas nativas depuran aguas residuales, removiendo metales pesados y microorganismos patógenos para la salud. Adicionalmente, la doctora Quevedo ha probado que la biomasa resultante puede ser utilizada para generar biogás, una valiosa fuente energética renovable.

La investigación hace eje en la economía circular, donde los residuos derivados del tratamiento se convierten en recursos valiosos. Este enfoque permite cerrar un ciclo ambiental, maximizando el uso de los recursos disponibles.

Es un trabajo que se centra en aguas residuales de curtiembre y domiciliarias, con altas concentraciones de materia orgánica, nutrientes, sulfatos, cloruros, fenoles y metales pesados como el cromo, además de una significativa carga microbiana patógena.

Descontaminar el agua con plantas, es lo que se conoce como fitorremediación.

La investigadora usó plantas nativas de la zona expuestas a estos ambientes contaminados. Por un lado, se obtuvo un junco (Schoenoplectus americanus) y una mezcla de plantas pequeñas llamadas “lentejas de agua” compuesta por Lemna gibba L., L. minuta Kunth y Wolffia columbiana H. Karst, seleccionadas por sus destacadas capacidades de crecimiento y reproducción in vitro. Ambos sistemas vegetales demostraron una gran capacidad para purificar el agua. Se consiguió eliminar entre el 50% y 77% de la materia orgánica, gran parte de los nutrientes -nitrógeno y fósforo- y casi el 100% de los microorganismos patógenos. Como resultado, el agua quedó transparente e inodora.

En estos ensayos, el junco demostró ser particularmente más eficiente en la remoción de la mayoría de los contaminantes evaluados. Y un hallazgo clave es la capacidad de adaptación de estas plantas expuestas a las aguas residuales, ya que activan mecanismos internos para tolerar la toxicidad y seguir creciendo mientras purifican el agua.

La doctora Quevedo explica: “El estudio aborda el problema de las aguas residuales de origen domiciliario provenientes de las residencias de la UNRC y de las industrias de curtiembre, tratamiento de cueros, insuficientemente tratadas del departamento de Río Cuarto”. “Estas aguas suelen contener altos niveles de contaminación de materia orgánica, exceso de nutrientes, metales pesados, como el cromo, y microorganismos peligrosos para la salud”. “Para resolverlo, se evaluó una estrategia ecológica llamada fitorremediación asistida por microorganismos, que consiste en usar plantas acuáticas y sus microorganismos asociados para limpiar el agua de forma económica y natural”.

La biomasa resultante de este proceso de limpieza no se desecha, sino que se transforma en un recurso valioso. Experimentalmente, se demostró que estos restos vegetales pueden introducirse en biodigestores para generar biogás, una fuente de energía renovable. “De esta manera, lo que comienza como un residuo se convierte en una fuente de energía limpia para la región, cerrando un círculo virtuoso de sostenibilidad y eficiencia”, remarca la doctora María del Rosario Quevedo.

La investigadora expresó: “Este logro científico local, gestado en los laboratorios de la UNRC, genera profundo orgullo al evidenciar una investigación aplicada directamente a una problemática regional, fortaleciendo la soberanía científica”.

“Desmitifica la idea de que la protección ambiental es costosa, puesto que demuestra que la fitorremediación es una tecnología de bajo costo, que utiliza procesos biológicos naturales y ofrece una solución económicamente viable para municipios y PyMEs”.

“Además, incorpora el verdadero significado de ‘economía circular’, a partir del tratamiento del agua contaminada. El residuo originado sirve de materia prima para el siguiente proceso, que es la generación de energía -biogás-”.

Y agregó: “La expectativa es que este conocimiento impulse políticas públicas y acciones empresariales, como la implementación de lagunas de estabilización con juncos y biodigestores en la industria local, transformando este orgullo riocuartense en una realidad ambiental”.

“Actualmente, en la planta de tratamientos de aguas residuales de la UNRC se están realizando investigaciones a escala piloto que permiten estudiar la eficiencia de los sistemas vegetales en relación al escalado experimental, priorizando el uso de Schoenoplectus por su gran capacidad de remoción y fácil cosecha, a diferencia de las lentejas de agua. Estos hallazgos son cruciales para una gestión hídrica más efectiva y sostenible”.

- ¿Qué conocimientos aporta el estudio?

- Este estudio aporta conocimientos novedosos al validar la flora nativa local para fitorremediación, demostrando su capacidad de adaptación y resiliencia para tolerar y remediar aguas residuales. Adicionalmente, se valorizó la biomasa vegetal generada post-remediación, probando experimentalmente su viabilidad para la producción de biogás, transformando así un problema de la contaminación hídrica en una solución energética regional.

- ¿Se logró avanzar de manera significativa?

- Sí, el progreso alcanzado es notable, con hallazgos de gran valor a nivel científico. Actualmente, se continúan realizando trabajos de investigación a mayor escala en la planta de tratamientos de aguas residuales de la UNRC, evaluando la eficiencia de sistemas vegetales en la remoción de contaminantes. Estos descubrimientos son cruciales para una gestión hídrica efectiva y sostenible.

- ¿Usted está lanzada a indagar en una promisoria área de conocimiento?

- Sí. Esta área de conocimiento es super prometedora y sostenible, al dejar que la naturaleza limpie aguas contaminadas en lugar de recurrir a químicos costosos y, al mismo tiempo, generar energía limpia.

- ¿Con vegetales de la zona?

- Exactamente. Estos resultados se lograron seleccionando especies vegetales nativas que se encontraban expuestas a ambientes crónicamente contaminados con las aguas residuales en cuestión.

- ¿Se abren nuevas perspectivas?

- Totalmente. Se abren perspectivas tecnológicas y ambientales, a la posibilidad de que municipios pequeños y PyMEs de la región implementen lagunas de estabilización con juncos, demostrando que no se necesitan plantas de tratamiento multimillonarias para evitar un impacto ambiental real. Se abren perspectivas económicas y energéticas en el ámbito de la bioeconomía, al concebir el tratamiento de aguas residuales como el punto de partida para la generación de energía limpia, específicamente biogás. Perspectivas políticas y sociales, es decir, al ser un logro gestado en la UNRC con recursos y flora locales, funciona como un argumento sólido y un antecedente científico para que los gobiernos regionales legislen y exijan el tratamiento de aguas residuales utilizando biotecnologías de bajo costo con un positivo impacto ambiental; y sienta las bases para futuros estudios en la región utilizando biotecnología nativa. Este estudio abre una ventana hacia una gestión hídrica y energética autosustentable para la región de Río Cuarto y zonas con problemáticas similares.