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Absolvieron al abogado Mura en un juicio por administración fraudulenta

Lo resolvió de manera unánime la Cámara en lo Criminal de 1ª Nominación por hechos que lo acusaban de usar recibos para probar la repetición de dinero que se expresaba en los documentos. La Justicia lo encontró inocente.

La Cámara en lo Criminal de 1ª Nominación absolvió ayer al abogado Mario Mura de las acusaciones que había en su contra por administración fraudulenta por hechos referidos al año 2011.

Por unanimidad, el tribunal presidido por Daniel Vaudagna y con las vocales Natacha García y Virginia Emma resolvió la absolución a Mura por los hechos que en 2018 se habían elevado a juicio. Se lo acusaba por defraudación por administración fraudulenta y estafa procesal. Del mismo modo, se ordenó el cese de las restricciones que se le habían impuesto.

Según la requisitoria, que elevó la causa a juicio, se investigó la utilización de tres recibos para darle sustento probatorio a una demanda de repetición del dinero que se había entregado con esos documentos. A partir de esto, se realizó la denuncia que tuvo a Cristian Ayan como abogado representante de Adolfo Witouck en la querella y se llevó a cabo el proceso judicial que se inició el lunes y ayer contó con sus alegatos y lectura de la sentencia.

Se consideraba que estos recibos eran un medio fraudulento para el engaño de la Justicia y, a partir de ello, obtener una disposición patrimonial beneficiosa para la parte. Se demandó, de este modo, a la firma Las Sierras SRL, con Mario Mura como el responsable de la compañía.

Las Sierras es una firma compuesta por la sociedad entre El Recreo, que figura a nombre de Mura y su esposa, y Gamma, que es una sociedad entre varios integrantes de la familia Witouck y en la que el querellante se constituye como apoderado.

Ya en su alegato, el fiscal Julio Rivero había solicitado la absolución del imputado al considerar que los hechos eran considerados “atípicos” y no constituían una estafa. En esta línea, precisó que se trató de “un problema de personas de negocios y debía ser resuelto fuera de la Justicia de derecho penal”.

La defensa de Mura acompañó lo planteado por Rivero y coincidió en el pedido de absolución, mientras que la querella discrepó con el fiscal, considerando que los hechos respondían a los de una estafa, por lo que el abogado Ayan pidió en su alegato una pena de 2 años y medio de prisión condicional.

El día 18 de marzo la Cámara en lo Criminal hará lectura de los fundamentos que llevaron a la absolución del acusado.

Sobre la estafa

El fiscal Rivero hizo una caracterización de lo que son las denominadas “estafas en triángulo”, situación que aquí se denunciaba por la intención de hacerle creer a un juez la autenticidad de los recibos con los que se acreditaban los pagos cuestionados. En este sentido, dijo: “Aquella persona que falsifica la firma de un pagaré y lo intenta demandar judicialmente comete una estafa procesal, al igual que el que tiene un pagaré, lo cobra y lo retiene para reclamarlo judicialmente”, ejemplificó el representante de la Fiscalía.

“Para que estemos en presencia del tipo penal de la estafa se requieren cuatro elementos: ardid o engaño, el despliegue de medios engañosos para inducir al error a una víctima y de esa forma lograr una disposición patrimonial y perjuicio patrimonial”, explicó Rivero en sus alegatos, en tanto que se refirió a la idoneidad del ardid y la pasividad del sujeto víctima de esa estafa: “La estafa procesal implica una deformación de la verdad, pero no toda deformación es una estafa procesal”, completó.

Consideró que los hechos atribuidos a Mura no son “típicos” y dijo: “A criterio de esta Fiscalía, no cuenta con los elementos de la estafa”, señaló. “Una cosa es que Mura haya querido perjudicar a Witouck o a la firma Las Sierras y otra distinta es que haya intentado defraudar penalmente, dos situaciones distintas”.

Sostuvo que las partes privadas no discutieron las procedencias del tipo de estafa: “Esto no es una discusión penal, están discutiendo por plata y utilizan a la Justicia Penal, con todo lo que eso significa, para tirar de la soga”, puntualizó Rivero, que precisó: “Ellos tienen una visión del mundo de los negocios, donde se gana y se pierde, y los elementos del tipo penal están muy lejos”.

A su turno, Narcisi planteó que en realidad hubo cierto encono personal de Witouck contra Mura y que no existió la administración fraudulenta ni la estafa procesal como se denunció al abogado. “Lo ocurrido no llevó a ningún delito tipificado como tales”, resaltó y coincidió con el fiscal Rivero en este sentido para pedir la absolución de su defendido.

Ayan, por su parte, intentó demostrar las irregularidades que exponían los documentos presentados por Mura para evidenciar las transacciones que involucraban sumas millonarias y por las que el acusado habría vendido un inmueble de su propiedad para saldar deudas de la firma en la que coincidía con Witouck.

El tribunal presidido por Vaudagna finalmente absolvió a Mura y definió que el día 18 de marzo próximo se leerán los fundamentos que llevaron a la resolución.