Ha sido para Estudiantes una semana cargada de información en lo deportivo y en lo institucional.
En este aspecto, con la asamblea del último lunes, en la que quedaron alineadas algunas pautas importantes; entre ellas, desde la infraestructura, la posibilidad de ampliación de la tribuna oeste, obra que podría comenzar a mediados de julio.
Y en lo deportivo, con el comienzo de la pretemporada y el armado del plantel para el campeonato de la Primera Nacional, que podría estar comenzando el primer fin de semana de febrero, aunque todavía en este aspecto hay muchos temas por confirmar; entre ellos, el formato de competencia, con la segura vuelta de los descensos.
En cuanto al equipo, se oficializaron las bajas de Lautaro Formica, Damián Adín y Luciano Raballo, quienes no seguirán siendo jugadores celestes.
Quienes renovaron su vínculo son Gastón Bottino y Gonzalo Maffini, capitán y subcapitán del equipo. Además de la importancia dentro de la cancha, se trata de líderes absolutos del grupo con una importante ascendencia en el mismo y un sentido de la representatividad bien marcado.
Otro futbolista que selló su vínculo con el club y se suma a Reynaga y Bonacorso es Gastón Arturia, hermano menor de Marcos, de 22 años, nacido en Mendoza el 29 de octubre de 1999. Se trata de un marcador central de 1,83 metros que también puede hacerlo como lateral derecho y que viene de tener un último paso en Ferro de General Pico, jugando el torneo Federal A.
Arturia comenzó su carrera en Talleres, luego pasó a Godoy Cruz, siempre en divisiones inferiores de AFA de ambos equipos, para luego pasar al Verde de Pico, donde compartió equipo con el mackennense ex-Estudiantes Joaquín Garoni.
Su llegada es importante en una zona del campo donde se ha rendido y con creces en la temporada anterior, pero donde el recambio no es de tanta cuantía. Los nombres de Pardo, Padilla y Maffini mostraron una cara muy competitiva en el torneo pasado siendo lo mejor del equipo.
De esta manera, Estudiantes es uno de los primeros equipos en dar inicio a los trabajos de pretemporada, que, como bien lo dijo el profesor Jorge Vaca, abarcaría entre nueve y diez semanas, con diferentes combinaciones de lugares para trabajar y por supuesto partidos amistosos con rivales de diferentes categorías una vez que el comienzo vaya aproximándose.
Hasta el día 23 se entrena con el descanso de una semana entre las fiestas y se reanuda el 3 de enero, cuando podría llegar el grueso de refuerzos, más que nada sabiendo que la Liga Profesional o la propia Primera Nacional cuentan con contratos profesionales hasta el 31 de diciembre, lo que hace imposible el arribo inmediato de futbolistas.
El formato, sin confirmación
Lo que aún no tiene confirmación es lo respectivo al próximo campeonato de la Primera Nacional, del cual todavía resta conocer el segundo equipo ascendido que estará acompañando a Tigre y la fecha de inicio.
Extraoficialmente, algunas fechas indicadas para ese comienzo rondan los dos primeros fines de semana de febrero.
Y, con respecto al formato de competencia, se estará dejando de lado la vieja confección en grupos para hacer un certamen de todos contra todos, en el que ascienda el primero y del segundo al noveno lugar jueguen el reducido buscando la segunda plaza a primera. Mientras que los dos últimos perderían la categoría y los dos equipos siguientes jugarían una promoción.
Todo, en potencial, sin ningún tipo de confirmación. Vale recordar también que va a ser un certamen de casi cuarenta equipos, lo que lo hace bastante especial, más si reparamos en otros países, donde la cantidad es alrededor de la mitad.

