Ayer fue un día muy especial para el mundo Estudiantes, tras cinco años y un proceso repleto de éxitos y momentos históricos, Marcelo Vázquez decía adiós como entrenador de Estudiantes.
En horas de la siesta el club emitió el comunicado en sus redes confirmando lo que para muchos era una situación casi cantada.
Con la final perdida ante Platense, el aroma a ciclo terminado fue lo suficientemente contundente para que el tiempo de Vázquez terminara. Un ciclo tremendamente exitoso, marcado por partidos y por momentos meorables, en todo sentido, potenciando jugadores, teniendo ascensos, poniendo a jugadores de la liga en Primera.
Llevar a Estudiantes a jugar estas finales es una proeza que el tiempo le va a dar la dimensión que merece: que después de mucho tiempo una ciudad se embandere en un equipo es un dato que no siempre pasa y aquí se dio.
Así se despide Marcelo Vázquez y comenta su momento en Estudiantes.
-Más allá de que pasó poco tiempo desde que perdimos la otra final, hay tristeza, hay amargura. Al margen del desenlace final, tenemos la tranquilidad de haberlo dado todo, de haber hecho todo, nos quedamos en la puerta, lamentablemente. Lo que yo tengo son palabras de agradecimiento para todo el grupo de jugadores.
-¿La decisión de no continuar estaba supeditada al resultado de las finales?
-Es algo que lo habíamos hablado con Alicio hacía mucho tiempo. Había que terminar este proceso, primero, porque no se logró el objetivo. Si bien no fue el final que queríamos, y creo también que tanto para ellos y para mí es tomar un aire y seguir renovando esperanzas o metas. Yo creo que al club le va a servir mucho y siempre desearle lo mejor a la institución.
-A lo largo de los años, ¿cuánto te mejoró Estudiantes a vos como entrenador?
-Muchísimo, yo creo que fuimos mejorando todos, yo como entrenador, la institución como institución, los jugadores también. Fuimos todos de la mano creciendo y hoy nos encuentra como nos encuentra a todos, con la mayoría de los jugadores vistos por equipos de primera, potenciándose a nivel deportivo y yo como entrenador también. La institución hoy está a nivel nacional en una situación de privilegio, creo que todos nos fuimos potenciando y creciendo.
-Tu futuro profesional hacia dónde lo ves, al margen de los trascendidos de clubes que te querrían.
-La idea es primero poner la cabeza fría, con tranquilidad, poder descansar y si tengo que renovar nuevas expectativas en alguna institución que tenga un lindo proyecto lo evaluaré y tomaremos la mejor determinación, tanto yo como el cuerpo técnico. Hoy, mi cabeza está en todo esto, en lo que pasó, en no sacarme la final de arriba, me va a costar. Más allá de eso, uno es profesional, vive de esto, hay que estar preparado a lo mejor.
-El partido con Sarmiento, ¿lo volviste a ver? Porque había que seguir compitiendo, al último con Platense.
-No lo vi, la verdad. Sinceramente, no estaba preparado para verlo, en algún momento lo veré, pero todavía no.
-Hilando muy fino, porque hicieron partidazos, ¿hay algo para reporcharse?
-Hoy no tengo nada para reprocharme ni para reprocharle a los jugadores; al contrario, dimos y dejamos todo en cada instante, en cada partido. El desenlace final no fue el que quisimos, pero nadie tiene que reprocharse nada. Tenemos que sentirnos orgullosos de lo que hicimos más allá del desenlace.
-Si bien lo has hecho en las redes, ¿qué tenés para decirle al hincha de Estudiantes y al ciudadano riocuartense?
-Sólo palabras de agradecimiento, de sentirme reconfortado con la cantidad de mensajes que he recibido, tanto en las redes como en mi teléfono particular. Soy un agradecido del club, de la gente, de toda la ciudad y seguramente me siento un riocuartense más y siempre voy a estar a disposición de la institución en todo lo que necesite, porque así lo siento y lo voy a sentir el resto de mi vida.
-En lo futbolístico, ¿a qué atribuís el hecho, en lo personal, de haber cambiado tanto tu forma de ver el fútbol?
-Yo creo que los procesos de los jugadores me llevaron a cambiar un montón de cosas, a seguir creciendo. Esto es un crecimiento permanente, uno como entrenador tiene que seguir evolucionando. A medida que fuimos subiendo de categoría así nos fuimos exigiendo, los jugadores que teníamos también. Hoy pasa por agradecerle a todos los grupos de jugadores en estos años, a todos por igual, porque creo que todos nos hicieron crecer.
-Pasaron muchos momentos fuertes, los ascensos, la despedida de Pablo Aimar, el partido con Boca, ¿con qué momento te quedás?
-Creo que el ascenso del Federal B al A, que estábamos tan obligados a lograrlo, que necesitábamos sí o sí salir de ahí, por eso fue tan sufrido. Al momento que quedamos eliminados con Huracán Las Heras en el torneo anterior, Alicio me llamó esa misma noche para decirme que iba a continuar y creer en el proyecto más que el resultado, fueron situaciones que me fueron marcando como persona, como entrenador.
-Finalmente, ¿cómo continuás con tu equipo de trabajo?
-Tanto con Alberto Salomón como con Ricardo Paladino vamos a seguir trabajando juntos, esperamos una nueva oportunidad. Sabíamos que en algún momento el vínculo con el club se iba a terminar, pero no el afecto que va a seguir por siempre de ambas partes, ojalá en algún momento pueda volver.

