El sector de los biocombustibles en el país ingresó en un terreno de plena turbulencia, con una ley que transita sus últimos tramos de vida y que le dio origen e impulso al sector pero que ya no se cumple en sus fundamentos básicos, reclamos que pasaron del plano administrativo al judicial, empresas que cobran diferente por lo mismo y un horizonte lleno de interrogantes que frena proyectos de inversión que estaban en carpeta de muchas industrias radicadas en el interior. Todo eso llevó a que los avances logrados en la inclusión de combustibles renovables en la matriz energética comiencen a declinar. Y en ese sentido, las empresas de biocombustibles alertan que el gasoil en Argentina hoy se vende sin el correspondiente corte del 10% debiodiésel o que las naftas no tendrían incorporado el 12% de etanol.
En ese sentido, esta semana que termina comenzó con la difusión de una carta del gobernador Juan Schiaretti al ministro de Economía, Martín Guzmán, de quien depende la Secretaría de Energía que entiende en esta materia. El mandatario provincial le pidió más previsibilidad para la industria de los biocombustibles y se ofreció para trabajar en conjunto y encontrar una salida a una encerrona que pone en jaque a cientos de puestos de trabajo en el interior del país.
“Sabemos que Córdoba nos apoya profundamente, desde los ministros trabajando día a día con la Cámara de Bioetanol de Maíz y esta semana el gobernador Juan Schiaretti que se sumó a este pedido ante el ministro de Economía Martín Guzmán, solicitando previsibilidad, básicamente. Eso significa que se respete la ley vigente que es la 26.093 y que expira en mayo de 2021. Esa normativa establece que el precio debe cubrir los costos de producción y una rentabilidad razonable, cosa que no se cumple. Y por otro lado el gobernador pide que se cumpla el corte del etanol en las naftas que es obligatorio. Debe participar de un 12% el etanol y sabemos perfectamente que algunas petroleras no lo respetan, fundamentalmente la de posición dominante que es YPF. Entonces no se retira el volumen que corresponde y tampoco se cumple con el precio que debe fijar la Secretaría de Energía de la Nación”, explicó Víctor Accastello, director de Insumos Agropecuarios e Industrias ACA de quien depende la etanolera ACABio, la más grande del país.
¿Y cómo impactó esa falta de cumplimiento de la ley?
Todo esto llevó a la parálisis de las empresas. Bio4 paró porque los costos superaban a los precios de venta, también lo hizo Diaser y ACA Bio en Villa María, así como también Vicentín al norte de Santa Fe. Estamos en una situación compleja, como nunca.
¿Tampoco se cumple el corte?
Lo del corte lo estamos infiriendo por los volúmenes que se retiran. Hay mediciones hechas, pero no son todas las empresas las que actúan de la misma manera. Es un oligopolio porque pocas empresas estan ofertando naftas y gasoil, pero hay una que tiene más del 50% del mercado y tiene por ende posición dominante. Y cuando van a comprar etanol caemos en lo mismo, en un oligopsonio porque son las mismas empresas las que compran el etanol, con 3 que manejan el 90% del mercado. Y en ese marco además, la Secretaría de Energía de la Nación está coptada. El Ente Regulador, que debe arbitrar y ponerse en posición justa, equidistante de las partes, está coptada por la propia empresa con posición dominante. Y hoy tenemos un etanol que a lo largo de un año aumentó sólo un 10% cuando sabemos que el maíz subió 70% en ese período y es su materia prima principal. Por eso estamos a un valor de venta de $32,8 y los costos variables están en $35. Por lo tanto, que no se cumpla el corte para las etanoleras que no tenemos la cautelar de precio vigente es mejor porque no conviene producir debido a esos números en los que los costos variables superan al precio de venta.
Pero en este momento hay dos empresas que cobran distinto por tener fallos favorables...
Claro, Bio4 o Diaser, que tienen un precio cercano a 45 pesos cuentan con un valor razonable para el etanol porque el costo variable es 35 y el costo completo es 42; por lo tanto queda ahí un pequeño margen para seguir en la actividad porque siempre se requieren inversiones permanentes en las plantas.
¿ACA Bio no fue a la Justicia al tener esos antecedentes?
AcaBio presentó una medida cautelar ante el juez federal de Villa María pero el magistrado se declaró no competente y tuvimos que apelar eso. No tuvimos la suerte de Diaser o Bio4 en donde los jueces fallaron a favor.
¿Y ahora eso está en la Cámara?
Hemos apelado a la Cámara para ver si lo declara competente y así se expide sobre el tema. Esto impacta fuerte en las nuevas inversiones, en las fuentes de trabajo de la región y aparte estamos a pocos meses de que expire la ley de biocombustibles, aunque ya no se la cumple.
¿Mientras tanto, la planta está operando?
La planta volvió a operar tras el incidente del incendio en la torre de enfriamiento, porque en ese momento fue inhabilitada a la distancia por la Secretaría de Energía durante bastante tiempo. Luego nos volvió a habilitar y hoy la planta está funcionando. Y la suerte que tenemos es que AcaBio abrió el mercado europeo y exportó 22 mil metros cúbicos de etanol a Europa. Eso es muy relevante para el sector en Argentina porque para lograr eso se exige que la reducción de emisión de gases efecto invernadero debe ser mayor al 70% con respecto a las naftas. ACA Bio demostró ante normativa francesa primero y luego alemana que la huella de carbono de la planta, desde que se siembra la semilla de maíz hasta que el etanol llega al corte en Europa, hay un ahorro de emisiones GEI del 76% respecto a las naftas. Es muy importante porque abre mercados, pero el dato fundamental es el ambiental. El etanol es un combustible para el cuidado ambiental muy importante. Y por lo tanto para Argentina, que firmó y se comprometió a cumplir una baja en las emisiones, es fundamental.
¿Entonces ACA Bio se sostiene por esas exportaciones?
Sí, hoy ACA Bio se sostiene por las exportaciones y está entregando algo al corte interno con algún precio algo mejorado a algunas petroleras, no a YPF que es inflexible en el precio de $32,8 al que no podemos entregar. Hay otras que por lo menos cubren los costos variables y les entregamos.
¿Esa posibilidad de exportar podría ser tomada por otras empresas del rubro?
No tengo dudas. El resto de las empresas tiene posibilidades de exportar. Tenemos una industria muy competitiva, hicimos la curva de aprendizaje en estos años y tenemos tecnología de vanguardia; con integración energética. A Europa podemos exportar en nuestro invierno y a Brasil en el verano y otra posibilidad es el sudeste asiático porque China, India están creciendo en el corte de etanol, como ocurre en todo el mundo y no por ser más barato que el petróleo, que lo es, sino especialmente por la cuestión del cambio climático. La era de los fósiles comenzó su declinación, aunque no sabemos cuándo va a terminar. Pero claramente el consumo del combustible fósil entró en la era declinante y la alternativa son las renovables.
Pero aquí parece que se desarticuló todo el sector, que no tiene un horizonte...
Está todo desarticulado, judicializado, la otra industria, la del biodiesel, tiene todas las plantas paradas y el gasoil se vende sin corte. Y el etanol con realidades muy difíciles. La verdad que estamos aguantando y esperamos que el secretario Martínez y el ministro Guzmán, con la fuerza de los gobernadores, puedan avanzar hacia un precio razonable como lo vienen prometiendo ya desde hace algún tiempo. Porque la verdad es que no se aguanta más este nivel de pérdidas y además el país debe retomar en algún momento la seriedad y si hay una ley hay que respetarla. Porque hay que crecer en Argentina y se crece con nuevas inversiones. Y hoy hay un proyecto nuevo que impulsa el diputado Carlos Gutiérrez que propugna elevar el corte al 27,5% para 2027 y ese es el camino.
Pero cuesta que se entienda...
Lo que ocurre es que la Secretaría de Energía hoy es YPF.
Temen que el lobby petrolero deje sin ley a los combustibles renovables
El Congreso de la Nación será el ámbito en el que se dirimirá el futuro de los biocombustibles en la Argentina. Después de un comienzo auspicioso en 2006, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, cuando se sancionó la ley de promoción que alentó el desarrollo del sector y potenció inversiones en el interior productivo, ahora esa normativa llega a su fin y los legisladores deben resolver qué hacer con una industria que agrega valor a las materias primas, sustituye importaciones, tiene un enorme potencial para generar dólares en la exportación y especialmente permite que la Argentina pueda avanzar en los compromisos internacionales de reducir los gases de efecto invernadero (GEI); por lo que colabora fuertemente con el medio ambiente.
En el comienzo de la discusión hubo un trabajo de la Liga Bioenergética que conforman empresas y gobiernos de las provincias que producen biocombustibles para avanzar en un nuevo proyecto que eleve aún más la vara de la primera ley: esto es, que incremente los cortes en los combustibles fósiles y establezca un sendero de precios que dé previsibilidad al sector para seguir invirtiendo y ampliando su producción en el interior del país.
Pero el año corrió sin que la propuesta ganara adeptos fuera de los sectores involucrados y la agenda legislativa comenzó a poblarse, como ocurre generalmente al cierre de cada año. El tema finalmente llegó a instancias del Senado que decidió postergar la vieja ley otros cuatro años con la idea de tomar ese tiempo para discutir la nueva normativa. Lo votaron por unanimidad y el debate pasó a Diputados. Con los días corriendo aceleradamente y el proyecto sin respaldos, los representantes de los biocombustibles comenzaron a abrazarse a la idea de tener al menos el marco de la vieja ley ante su inminente vencimiento que será en mayo.
Pero en los pasillos de la Cámara Baja comenzó a correr con fuerza el rumor de que el lobby petrolero presiona para que Diputados no trate ni siquiera la prórroga que tiene media sanción del Senado. Y una de las razones sería llevar el debate lo más cerca del vencimiento para imponer condiciones más beneficiosas para los hidrocarburos y menos auspiciosas para las renovables, bajo el riesgo de un escenario sin normativa para los biocombustibles si no hay acuerdos antes de mayo. Por supuesto que esto encendió alarmas en Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Salta y Jujuy que conforman el corazón del etanol y el biodiésel.
Pero desde esas provincias aseguran que la llave de todo está en la presidencia de la Cámara, en el despacho de Sergio Massa. Si el titular de Diputados da el guiño, estarían los votos suficientes para que, al menos, los biocombustibles cuenten con una prórroga de 4 años y la chance de discutir un nuevo marco normativo en el mientras tanto. Pero el tiempo corre y la fecha posible es el martes 29. Ese día se conocerá si hay o no chances para desarrollar la industria de los biocombustibles.

