Si las proyecciones del Banco Central, que conduce Santiago Bausili, se concretan para los próximos años, habrá una mala y una buena noticia para el sector agrícola argentino. La primera es claramente que se espera casi un estancamiento en el volumen de dólares generados por la exportación de granos hasta 2030, particularmente por una leva mejora en los volúmenes, pero precios que no volverían a tener primaveras como las que mostraron años atrás. Pero por el otro lado, tal vez haya un escenario en el que el país ya no tenga una dependencia tan notoria de los dólares del agro y eso corra del foco de atención al campo argentino a la hora de requerir divisas. Es que esa misma proyección muestra un crecimiento muy significativo de otros dos sectores que empezarán a tener mayor relevancia en el comercio internacional. Hoy ya la empiezan a reflejar, pero sin dudas las líneas trazadas hacia adelante muestran que, por ejemplo, los combustibles serán grandes protagonistas al final del período proyectado e igualaría el aporte de los granos y sus derivados. Para eso recorrería un sendero que lo llevaría desde los caso 10.500 millones de dólares del año pasado a los 36.739 millones previstos para 2030; más que triplicaría su aporte. Los granos y derivados tienen, según las estimaciones del Banco Central, un camino más parejo y pasarían de los 35 mil millones a 36.996 millones en las próximas 6 campañas. La minería también triplicaría su aporte de divisas, pero parte de un piso mucho más bajo: pasaría de 6 mil millones a 15.600 millones en ese lapso.
Habría leve alza en ingreso de dólares por exportación de granos hasta 2030
Con ténue suba en el volumen, pero precios que no serán los esperados, el resultado no cambiará demasiado en los próximos años. Ganan peso la minería y los combustibles. ¿Una buena noticia para el agro?

