Cuando arranca la segunda canción, un acople hace que Fabiana Cantilo pare el concierto. Sube al escenario el sonidista “Colo” y explica que un iPad de alguien del público se “metió” en el sonido. Sorprendida Fabi y la gente, la verborragia de siempre explotó y comenzó a hablar hasta por los codos. “En mi vida me pasó esto. ¿Me están hackeando el show? ¿Quién es? lo voy a matar”.
Tras el incómodo momento, el concierto acústico de Fabi, el viernes último en Elvis, se desarrolló con normalidad, si es que en el universo Cantilo existe esa palabra.
Habla del público presente que llenó el pub local y dispara: “Acá (señalando a la derecha a un grupo de mujeres fans apostadas al pie del escenario) están las entusiasmadas. Ahí (a los que estaban cómodamente sentados en sillones frente al escenarios) los top y allá (al fondo), el pueblo”.
Hablando un poco de “todo todo, toro toro toro. ¿La ven? está buenísima. La Polaca existió, ¿sabían?”, en referencia a la tira “Argentina, tierra de amor y venganza” y al personaje de China Suárez.
Después confiesa que “a mí me gusta el mar. Disculpen si no me gusta el río de agua marrón y olor a bosta”.
Más tarde, cuando le hacían varios pedidos de canciones a la vez, tiró: “Paren, paren un poco. ¿Ven? por eso no tuve hijos”.
Divertida, simpática, frontal, así es Fabi, la de ahora, la de antes, la de siempre.
Canciones para florecer
En la última noche del largo invierno, la primavera florece en su voz. Sigue cantando tan hermoso como siempre. Lejos la mejor intérprete del rock argentino, embellece cada clásico que ajeno, desde “Alicia en el país” (Charly García) hasta “Puente” (Cerati), pasando por “Across The Universe” (The Beatles) y “Nada es para siempre” (Fito Páez), el repertorio elegido es superior.
También recupera el folklore y el tango que tanto la marcaron y canta “Juana Azurduy” (Félix Luna-Ariel Ramírez) y “Balada para un loco” (Piazzolla-Ferrer).
Acompañada por la estupenda guitarrista cordobesa Marian Pellegrino (exLucila Cueva) para componer un dúo de guitarras tan efectivo como necesario para darle otro color a cada canción, Fabi también entrega canciones propias: “Las que no conocen son mías”, dice un poco en broma otro poco en serio, porque lamentablemente son las menos difundidas.
Así regala la bella “Meteoritos” y dos muy lindas canciones nuevas: “Tiro de gracia” (cuya letra autobiográfica dice: “Volver de regreso para rescatarme”) y “Cuna de piedra”.
A los 60, lookeada cual adolescente sin edad, Fabi completa durante casi hora y media un acústico de esos inolvidables, por su arte y por su gracia que hacen que nos olvidemos que en invierno nos queremos morir y que mejor, con ella, nos divertimos en primavera.
Andrés Natali
Habla del público presente que llenó el pub local y dispara: “Acá (señalando a la derecha a un grupo de mujeres fans apostadas al pie del escenario) están las entusiasmadas. Ahí (a los que estaban cómodamente sentados en sillones frente al escenarios) los top y allá (al fondo), el pueblo”.
Hablando un poco de “todo todo, toro toro toro. ¿La ven? está buenísima. La Polaca existió, ¿sabían?”, en referencia a la tira “Argentina, tierra de amor y venganza” y al personaje de China Suárez.
Después confiesa que “a mí me gusta el mar. Disculpen si no me gusta el río de agua marrón y olor a bosta”.
Más tarde, cuando le hacían varios pedidos de canciones a la vez, tiró: “Paren, paren un poco. ¿Ven? por eso no tuve hijos”.
Y así entre canción y canción, también “enloqueciendo” a su asistente “Rulo” y al mencionado sonidista.
Divertida, simpática, frontal, así es Fabi, la de ahora, la de antes, la de siempre.
Canciones para florecer
También recupera el folklore y el tango que tanto la marcaron y canta “Juana Azurduy” (Félix Luna-Ariel Ramírez) y “Balada para un loco” (Piazzolla-Ferrer).
Acompañada por la estupenda guitarrista cordobesa Marian Pellegrino (exLucila Cueva) para componer un dúo de guitarras tan efectivo como necesario para darle otro color a cada canción, Fabi también entrega canciones propias: “Las que no conocen son mías”, dice un poco en broma otro poco en serio, porque lamentablemente son las menos difundidas.
Así regala la bella “Meteoritos” y dos muy lindas canciones nuevas: “Tiro de gracia” (cuya letra autobiográfica dice: “Volver de regreso para rescatarme”) y “Cuna de piedra”.
A los 60, lookeada cual adolescente sin edad, Fabi completa durante casi hora y media un acústico de esos inolvidables, por su arte y por su gracia que hacen que nos olvidemos que en invierno nos queremos morir y que mejor, con ella, nos divertimos en primavera.
Andrés Natali

