“Sí, siento odio, no te lo voy a negar”, respondió al ser consultado sobre sus sentimientos hacia los funcionarios judiciales. No obstante, remarcó que su postura trasciende lo personal: “Esto lo hacemos por todos nosotros, por los cordobeses que no nos merecemos algo así”.
Macarrón sostuvo que, a medida que avanza el juicio, la situación resulta “peor de lo que imaginaban”. Según planteó, ya no se trataría solo de negligencia, sino de posibles delitos. En ese sentido, cuestionó con dureza la investigación en torno a Roberto Bárzola.
“Dicen que lo investigaron, pero omitieron algo clave: nunca le tomaron ADN. A nosotros, a nuestros familiares, a gente cercana, incluso al cura, sí. Pero no fueron capaces de hacerlo con él”, afirmó.
A partir de esto, deslizó una sospecha más grave: “Para mí hubo alguna intención, quizás algún encubrimiento, que puede dar lugar a una acción penal”.
El hijo de la víctima también insistió en el reclamo de justicia integral: “Queremos justicia por mi mamá, pero completa. Eso implica que estos fiscales paguen por lo que hicieron”.
En un tramo más personal, expresó el dolor que le genera la exposición pública del caso y apuntó a la persistente estigmatización de su madre y su familia. “Lo que más me pesa es la pérdida de tiempo y cómo se la sigue estigmatizando a mi mamá”, dijo, y mencionó también referencias a su abuela durante la audiencia.