"Rechazamos el hostigamiento judicial a la hermana Cristina Kirchner, contra quien se ha dictado prisión preventiva. La oligarquía quiere encarcelarla y acallarla, pero no logrará disminuir el amor que le tienen millones de argentinos que la ven como su esperanza. ¡Fuerza Cristina!", había manifestado el mandatario del altiplano el pasado lunes a través de su cuenta de Twitter.
El mensaje del jefe del Estado Plurinacional de Bolivia se dio tras el procesamiento y el pedido de desafuero y prisión preventiva que dictó el juez federal Claudio Bonadio en el marco de la causa de los cuadernos.
Ante ese tuit, el ministro de Relaciones Exteriores y Culto eligió la misma red social para rechazar sus dichos.
"Presidente Evo Morales, en la Argentina rige el pleno Estado de derecho y todos somos iguales ante la ley. Existe división republicana de poderes y un sistema democrático basado en instituciones sólidas", manifestó el jefe de la diplomacia argentina.
De esta manera, el canciller buscó hacerle frente a la campaña del kirchnerismo para llevar al plano internacional los cuestionamientos a la Justicia y al Gobierno: en ese sentido, días atrás la diputada nacional Mayra Mendoza le había entregado una carta al presidente de Rusia, Vladimir Putin, para expresarle que "Cristina es víctima de lawfare (guerra jurídica)" y le afirmó que "la quieren presa para que no vuelva a ser Presidenta".