Esta noche a las 20hs. en el C.C. Leonardo Favio y en el marco del Ciclo de Cine, psicología y trabajo, se exhibe la película chilena La nana, dirigida por Sebastián Silva (2009) y protagonizada por Catalina Saavedra, Claudia Celedón, Mariana Loyola, Andrea García-Huidobro, Alejandro Goic y Agustín Silva.
Sinopsis: Raquel, una mujer agria e introvertida, lleva 23 años trabajando de niñera para los Valdés, una familia de clase alta de Santiago. Un día, Pilar, su patrona, contrata a otra niñera para ayudarla. Raquel, sintiendo peligrar su lugar en la familia, espanta a la recién llegada con crueles e infantiles maltratos psicológicos. Esta situación se repite una y otra vez hasta que llega Lucy, una risueña mujer de provincias, que logra atravesar la coraza de Raquel y cambiar su forma de ver la vida.
Cabe recordar que el film ganó el Premio del Jurado World Cinema en el prestigioso Festival de Sundance.
Palabra de director
En diferentes entrevistas, Silva habló sobre su premiada película y expresó:
-“En EE UU me ha ido muy bien. Los conflictos emocionales de los personajes han trascendido la anécdota de que fueran criadas y señores, y eso ha enganchado al público. Me decían que les sorprendía que no hubiera asesinatos ni locura, que en realidad me pegara a la realidad, al cambio psicológico. Y que fuera tan entretenida".
-"No es terror ni cine social. Sólo muestra lo que yo viví en casa de niño, cuando convivía con una criada de puertas adentro de mi casa".
-"Quienes nos dedicamos al cine venimos de familias pudientes. Tienes que tener recursos. En Chile es muy común tener criadas en casa. Es muy orgánico mostrar qué te ha pasado. Yo, por ejemplo, he rodado en casa de mis padres. De pequeño me rebelaba contra las nanas porque eran figuras que imponían autoridad, y cuando crecí empecé a sentir culpa, porque era uno más de la familia que la tenía presa en la casa, era parte de los tiranos, hecho falso porque cobran, pero nadie te quita ese sentimiento".
-"Cualquier cineasta que haya tenido sirvientes se hace raro que no reflejen eso, porque es muy potente como experiencia. Esas personas son miembros de la familia, y a la vez no lo son".
-“Hice la película porque a pesar de las buenas intenciones entre empleador y empleada, las relaciones son muy ambiguas: surgen rasgos humanos, cariño, pero de fondo está el dinero. En Chile hay más de 500.000 nanas. No es un capricho de la sociedad, sino parte de nuestra idiosincrasia, del sistema".
-"La estructura es de cuento de hadas: hay tres empleadas que van a confrontarse con Raquel. La primera, a través de la sumisión; la segunda, a través del enfrentamiento violento, y la tercera sufre los maltratos de Raquel, aunque no la juzga, sino que le muestra cariño. Eso rompe la barrera de Raquel, se abren sus emociones y entra aire en la película".
Cabe recordar que el film ganó el Premio del Jurado World Cinema en el prestigioso Festival de Sundance.
Palabra de director
En diferentes entrevistas, Silva habló sobre su premiada película y expresó:
-"No es terror ni cine social. Sólo muestra lo que yo viví en casa de niño, cuando convivía con una criada de puertas adentro de mi casa".
-"Quienes nos dedicamos al cine venimos de familias pudientes. Tienes que tener recursos. En Chile es muy común tener criadas en casa. Es muy orgánico mostrar qué te ha pasado. Yo, por ejemplo, he rodado en casa de mis padres. De pequeño me rebelaba contra las nanas porque eran figuras que imponían autoridad, y cuando crecí empecé a sentir culpa, porque era uno más de la familia que la tenía presa en la casa, era parte de los tiranos, hecho falso porque cobran, pero nadie te quita ese sentimiento".
-"Cualquier cineasta que haya tenido sirvientes se hace raro que no reflejen eso, porque es muy potente como experiencia. Esas personas son miembros de la familia, y a la vez no lo son".
-“Hice la película porque a pesar de las buenas intenciones entre empleador y empleada, las relaciones son muy ambiguas: surgen rasgos humanos, cariño, pero de fondo está el dinero. En Chile hay más de 500.000 nanas. No es un capricho de la sociedad, sino parte de nuestra idiosincrasia, del sistema".
-"La estructura es de cuento de hadas: hay tres empleadas que van a confrontarse con Raquel. La primera, a través de la sumisión; la segunda, a través del enfrentamiento violento, y la tercera sufre los maltratos de Raquel, aunque no la juzga, sino que le muestra cariño. Eso rompe la barrera de Raquel, se abren sus emociones y entra aire en la película".

