Hace algunos días Argentina sumó un nuevo Parque Nacional, se trata de Laguna El Palmar en Chaco. El año pasado Córdoba celebró lo mismo con Miramar de Ansenuza. Como estos dos ejemplos son muchísimas las áreas que tiene el país bajo protección, cuidado, investigación, reserva, conservación o restauración. Desde Rostros & Rastros hablamos con Federico Granato, presidente de la Administración de Parques Nacionales quien contó que la tarea que tienen desde ese organismo tiene que ver con gestionar toda área de jurisdicción nacional. “Desde lo que sucede ahí adentro con los turistas hasta evitar o combatir fuego cuando se produce, realizamos tareas de conservación, investigación, y toda una serie de actividades que tienen que ver con que esos espacios se conserven. Además que tengan un uso sostenible para que la gente los pueda disfrutar y conocer más acerca de ellos”.

¿Qué potencialidades tiene Argentina en lo ambiental con todas sus áreas protegidas?

Muchísimas. Es un país que por el grado y forma de desarrollo, conserva grandes superficies que tienen poca o nula degradación, entonces hay muchos lugares que vale la pena conservar. También hay lugares que se pueden recuperar luego de que hayan sido afectados, se realizan acciones para recuperarlos y eso no es una teoría abstracta, ha sucedido por ejemplo con el caso del Parque Nacional Aconquija (Tucumán), un Parque de los años 90 que se fue ampliando en los últimos años y a partir de la creación del área protegida pudimos sacar especies exóticas, que no son de ahí y alteran el ecosistema, y se ha ido recuperando el hábitat por lo que se volvieron a ver especies que ya no estaban en el lugar, encontraron un área propicia para su vida.

No es lo mismo el área protegida, que la Reserva o el Parque Nacional…

El área protegida es la denomina genérica, dentro de eso puede haber denominaciones de Parque Nacional (PN) que tiene varias restricción de uso, o una categoría de Reserva Nacional que tiene algunos usos un poco más flexibles que se puede hacer. Un ejemplo es el Parque Nacional Ansenuza que tienen en Córdoba. Allí hay un sector muy grande de más de 200 mil hectáreas como Parque Nacional propiamente y otro sector de la zona norte que es Reserva Nacional. En esas zonas puede vivir gente, se pueden hacer actividades ganaderas de bajo impacto, cosa que en un PN no se podría. Tiene que ver con categoría de manejo.

¿Qué podes contarnos del último nuevo PN Laguna El Palmar?

El 28 de marzo la Cámara de Diputados aprobó el PN Laguna El Palmar, para nosotros fue una alegría porque implicó un nuevo paso en los últimos años. El año pasado se creó el PN Ansenuza (Córdoba), el Parque Federal Gral. Campo San Juan (Misiones), se creó Islote Lobos (Río Negro) y este mismo año la Reserva Natural Silvestre Marismas del Tuyú (Buenos Aires) y teníamos este PN en Chaco, estaba en la Cámara de Diputados, venía con tratamiento legislativo desde 2021, primero en la provincia, luego en la nación, y ahora tenemos la ley y podemos decir que incorporamos 5600 hectáreas más de área protegida, de las cuales 3000 son laguna pero todo está dentro del gran humedal del Chaco que es un Sitio Ramsar (humedales designados como de importancia internacional bajo el Convenio de Ramsar) y es importante porque seguimos sumando protección a la naturaleza.

¿Cuántas áreas protegidas tiene el país actualmente?

Estamos en 54 áreas protegidas sumando distintas categorías.

¿Cómo es el argentino turísticamente dentro de los PN?

En general bien, sobre todo nos ha tocado luego del primer año de la pandemia, algo que nos pasó a todos, es esa necesidad de estar en contacto con la naturaleza y de salir. Ese mismo verano 20-21 se vio un record de visitantes en los PN, el año pasado sucedió a nivel general porque fue el año record de turistas. El PN Talampaya (La Rioja) tuvo un record de visitantes y el PN El Impenetrable (Chaco) triplicó la cantidad de visitantes. Eso habla de que se trata de personas que no estaban yendo a los parques y que empezó a ir. Y el riesgo seria pensar que es gente que no está formada en Parques Nacionales, pero eso no se vio, la gente es muy responsable, muy cuidadosa, no lamentamos casos de incendios por asado o fogones. Eso no sucedió. Eso marca que la gente cuando va a los PN o áreas protegidas se conecta con la naturaleza y genera conciencia sobre la importancia de cuidarla.

¿En los procesos de creación de un nuevo PN tienen conflictos con los lugareños?

Cuando se crean las leyes provinciales y nacionales que se tienen que sancionar se delimitan cuáles son los márgenes, en algunos casos se hace a partir de lotes o paralelos o meridianos o limites naturales, y se trabaja dentro de esas superficies. En algunas Reservas Naturales hay propiedades privadas, pasa por ejemplo en Nahuel Huapi o Lanín. Y se trabaja con ellos para que hagan su actividad pero con algunas restricciones, por ejemplo si hacen ganadería tienen alguna carga ganadera que respetar para que puedan realizarla de manera sostenible, sin degradar el ambiente. Y con los vecinos trabajamos también porque todo lo que pase fuera del área tiene impacto dentro, entonces trabajamos con ellos de manera articulada a partir del consenso para que las actividades del vecino no repercutan negativamente.

¿Hay algún nuevo PN por declararse?

Para crear un PN, como la Constitución dice que los recursos naturales son de las provincias, lo que tiene que suceder es que la Provincia saca una ley cediendo esa jurisdicción a la Nación y la Nación saca una ley aceptando esa sesión de jurisdicción. Hay proyectos en Santa Fe, el Parque Jaaukanigás ya ingresado en la legislatura provincial para lograr un PN en la zona norte de la provincia, y en los próximos días se estará presentando el proyecto de ley para crear el primer Parque Nacional en la provincia de Catamarca, en la zona de Sierra de Ambato. Ojalá sea el primer PN de Catamarca y tener el primer vínculo con la provincia.

Por Fernanda Bireni