Luciana Ojeda fue encontrada sin vida el miércoles 15 de julio, alrededor de las 6 de la mañana, en un departamento ubicado en calle Ituzaingó al 600. Cuando los efectivos policiales ingresaron al lugar, la hallaron desvanecida. Los paramédicos que acudieron al lugar intentaron reanimarla, pero no lograron salvarla. En ese momento, Korzeniecki ya había desaparecido del departamento.
Al momento del hecho, también estaba presente en la vivienda la hija de Ojeda, de 5 años, quien quedó luego al cuidado de la familia materna. Fueron precisamente los familiares de la víctima quienes impulsaron desde el inicio que la causa se investigara como un crimen y que se apuntara a la pareja como responsable.
Quién es el acusado
Korzeniecki, de 45 años y nacionalidad polaca, mantenía una relación con Luciana desde hacía algunos meses y había llegado a Córdoba desde Europa unos diez días antes de la muerte de la mujer. La pareja se había instalado en el departamento de Nueva Córdoba por un mes, con planes de mudarse luego a la zona de Argüello. Según la familia de la víctima, esta era la tercera vez que el hombre viajaba a Córdoba. Además, describieron que era violento y que tenía problemas con el alcohol.
Tras la muerte de Ojeda, Korzeniecki escapó y no se tiene ningún rastro de su paradero desde entonces, a siete días del fallecimiento. La fiscalía libró una orden de captura internacional para dar con él.
Un botón antipánico que no alcanzó
Luciana Ojeda contaba con un botón antipánico otorgado por una denuncia previa de violencia de género contra su exmarido, quien se encuentra detenido en la cárcel de Bouwer. El miércoles pasado el dispositivo se activó, lo que motivó el desplazamiento de una comisión policial hasta el domicilio, donde la encontraron sin vida.
Con este caso, la provincia de Córdoba acumula seis femicidios en lo que va del año. En enero, Delfina Aimino, de 22 años, fue asesinada a puñaladas en Villa María. A principios de marzo, Iris Blanco, de 33, murió tras una semana internada luego de recibir una golpiza en Pilar. En mayo, Agostina Vega, de 14 años, fue abusada y asesinada en barrio Cofico, en la capital provincial. A fines de junio, Natalia Delso, de 38, murió apuñalada en su casa de Morteros. El lunes último, Rocío Belén Gómez, de 38, fue asesinada a puñaladas en su vivienda de Santa María de Punilla.
La investigación continúa abierta mientras la justicia aguarda los resultados de un estudio forense complementario e intenta determinar con exactitud qué ocurrió dentro del departamento la noche del crimen.