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“Fue un ataque repentino de ira”, sospechan los familiares

Tras 12 días de internación por las heridas en cuello, cabeza y tórax, Gladis Lequín, de 76, murió en la mañana de ayer. Su agresor se había quitado la vida antes. Esperan la autopsia.

“Una tragedia familiar”. Así definieron en las últimas horas lo que está atravesando el círculo íntimo del matrimonio de Gladis Albina Lequín, de 76 años, y Adolfo Agustín López, de 83. 

A las 7.45 de ayer, los médicos del  Policlínico San Lucas de nuestra ciudad confirmaron el fallecimiento de la mujer, quien permanecía internada en el lugar tras 12 días, luego de que su marido le propinara golpes en la cabeza, cuello y tórax con un martillo. Después de la autopsia, solicitada por la Justicia, fue velada en horas de la tarde en una sala local.

“Si nos autorizan, la idea es cremarla mañana (por hoy) porque era su decisión”, contó un familiar.

Adolfo Agustín López, marido y agresor, tomó la decisión de quitarse la vida el mismo día que golpeó a su mujer. Por este motivo, para el fiscal Daniel Miralles, la investigación concluyó porque “no hay autor material a quien perseguir”. Sin embargo, están a la espera de los resultados de la autopsia para determinar si hay un nexo entre los golpes que recibió la mujer y el fatal desenlace. 



Congoja e incertidumbre 



Gladis Albina Lequín era oriunda de Río Cuarto, a pesar de que había formado su familia en la vecina localidad de Holmberg. Tenía dos hijas, un hijo y tres nietos. Todos los domingos mantenían la tradición de almorzar juntos, una vez en cada casa. “En uno de esos almuerzos, charlando, medio en broma, medio en serio, sobre qué hacer el día en que no estuviesen más, ella manifestó que su voluntad era ser cremada”, contaron.

Según señalaron a este medio, el matrimonio estaba en un período de separación. “Èl le había pedido separarse. Ella había alquilado una casa y estaba haciendo la mudanza de a poco. Nunca nos percatamos de nada”, dijo una voz del círculo íntimo. Mientras acomodaba sus pertenencias, Gladis y su agresor seguían viviendo juntos. 

“Nunca pensé que iba a tomar una determinación así”, dijo un familiar. Además, deslizaron que el padre de López había tenido una relación problemática de celos con su mujer.  

El entorno del matrimonio no entiende cómo se llegó a este punto. “(Adolfo) No era una persona que fuera a tener un arranque violento. Había que sacarlo de las casillas. Ni siquiera ella lo pensó. Tenía todo preparado para irse antes pero no quiso”, indicaron. 

“Fue un ataque repentino de ira. Pensamos que cuando volvió en sí y vio lo que había hecho, tomó esa determinación. (Adolfo) Era una persona que tenía ganas de vivir la vida”, manifestaron.

En el último tiempo, Gladis y su marido solían asistir al centro de jubilados, tenían un viaje programado para agosto y luego lo cancelaron. Ella, además, era muy devota de la iglesia. Los vecinos la señalaron como una “mujer muy buena”, “excelente madre”.



El parte médico 



El director del Policlínico San Lucas, Eduardo Matos, confirmó que Gladis Lequín falleció a las 7.45 de ayer, “a consecuencia de los  golpes que sufriera hace más de 10 días”. “Tuvo un traumatismo de cránero muy severo”, aseguró a este medio pero no quiso dar mayores precisiones del estado general de salud, porque está siendo investigado por la Justicia. 

En tanto, allegados a la familia contaron que “le empezaron a fallar los órganos y tuvo un paro cardíaco. Además, tenía líquido en el cerebro a causa de los golpes y nos habían advertido que iban a quedar secuelas”.

En un primer momento, a los pocos días de su ingreso al Policlínico, la mujer había sido dada de alta porque “las tomografías daban bien”. “Ella estaba contenta de irse a la casa”, agregó el familiar. “Pero esa misma tarde empezó con un dolor de cabeza y la volvimos a traer al sanatorio”, comentó. 



Vecinos consternados 



“Lo que pasó nos sorprendió mal a todos”, contó Olga Viale, presidenta del Centro de Jubilados de Holmberg. “Ella era una muy excelente señora, muy buena madre. Participaba de las actividades que se hacen acá”, señaló. “Nunca me hubiera esperado que sucediera esto, pero hay casos en que la mente se marea. Fue sorprendente mal para todos. Nos quedamos helados. Creo que lo que pasó es algo muy íntimo de la familia”, expresó. 

Un vecino de la cuadra, que vive a pocas casas de la que ocupaba el matrimonio Lequín-López, dijo: “A juzgar por la apariencia del señor, uno nunca hubiese imaginado lo que sucedió. Era como muy introvertido, muy tímido. Ellos solían sentarse afuera en verano. La hija comentó que se habían hecho amigos de otra pareja hace un tiempo”.

Otros vecinos de la cuadra, en la calle Reconquista a la altura del 300, prefirieron no hablar porque están consternados. 



La investigación



El fiscal Daniel Miralles dijo que hoy se van a conocer los datos de la autopsia. “La investigación se inició por tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por la cuestión de género. Cuando la persona se suicida nos quedamos sin autor material. No hay a quién perseguir penalmente. Felizmente la mujer se había recuperado, le dieron el alta y ahora pasa esto. Por eso tengo que establecer la causa de la muerte, ver  si es consecuencia de la  golpiza recibida o se muere por otras circunstancias. Sólo para establecerlo. Ya no hay investigación que seguir adelante porque la persona que cometió el hecho se suicidó”, afirmó.

El violento caso se registró el miércoles 17 de julio; una de las hijas del matrimonio llegó hasta el domicilio a media mañana para trasladar a su madre, que se mudaba, pero no pudo ingresar y llamó a la Policia. Al ingresar, encontraron a la mujer tendida en el piso de la habitación, con signos vitales y varias manchas de sangre.

A la salida de la cocina, en el patio, estaba López ahorcado de una soga en una escalera.



Magdalena Bagliardelli.  Redacción Puntal