El CEO de Vicentin pidió a Fernández que la empresa no sea expropiada
El presidente Alberto Fernández reveló ayer que el CEO del Grupo Vicentin, Sergio Nardelli, lo llamó para pedirle que el Gobierno se hiciese cargo de la compañía en riesgo de quiebra, pero sin que fuese expropiada, lo cual rechazó de plano.
Fernández también negó haber hablado con su antecesor, Mauricio Macri, sobre Vicentin, una empresa que adeuda US$ 1.350 millones y a la que el Banco Nación le otorgó millonarios créditos que no se ajustarían a la capacidad de repago que tenía.
En declaraciones a Radio 10, Fernández dijo que el martes lo llamó Nardelli y describió que mantuvieron una "muy buena charla".
Sobregiro desmedido
"Le expliqué con mucha cordialidad: ‘Tengo la impresión de que su empresa ha sobregirado mucho más de lo debido. Y le expliqué que la medida no tiene ninguna vocación de perjudicar a nadie", indicó el jefe de Estado.
Y señaló que el Gobierno sólo está buscando "rescatar" la compañía para que "siga siendo argentina", dado que por su crisis, si no, podría ser adquirida luego por muy poco dinero por un grupo extranjero.
"Ayer (por el martes) tuve una muy buena charla con Sergio Nardelli. Le dije que nosotros no estamos aquí para afectar los derechos de nadie. Él me dijo que tiene una idea para que nosotros podamos hacernos cargo de la empresa sin necesidad de expropiación", contó Fernández.
Y continuó: "Le dije que la expropiación es necesaria por una cuestión de transparencia, porque si no, no se entiende cómo hará el Estado apara hacerse cargo si no expropia. Insisto en que es una empresa que tiene cuestionamientos por los créditos que tomó y no pagó".
"Tuvimos una muy buena charla y confío en que podemos hacer las cosas tranquilos. Esto no debería ser motivo de pelea porque lo que estamos haciendo es rescatar una empresa de la quiebra y lo que intentan es mostrarlo como un gesto arbitrario como si esta fuera la regla del Gobierno", dijo el Presidente.
Rescate
En ese sentido, insistió con que "el Gobierno está tratando de rescatar una de las pocas cerealeras que existen en la Argentina.
"Son siete, y argentinas son tres, porque el resto son multinacionales. Y el mercado agrícola para nosotros es muy importante. Por lo tanto, tenemos que preservar esta empresa para garantizar que haya una cerealera argentina operando en el mercado internacional", sostuvo el Presidente.
El jefe de Estado se quejó de que a la forma de actuar del Gobierno ante el caso la "están tratando como si fuera un hecho caprichoso de un presidente, y aquí estamos ante un caso de extrema gravedad".
"Yo no tengo ninguna vocación de que el Estado se ande quedando con las empresas de nadie", enfatizó.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, sostuvo que la intervención y el proceso de expropiación de Vicentin es para "proteger a los trabajadores y sostener a un factor importante de la economía nacional".
"Supongo que no habrá problemas en el Congreso con la expropiación", subrayó el ministro.
"El Gobierno está haciendo todo lo necesario en cada momento y vamos a seguir haciendo justamente eso: todo lo necesario en cada momento", enfatizó Moroni.
Por lo pronto, Fernández mantendrá hoy a las 18 una reunión cara a cara Nardelli.
Así lo revelaron fuentes oficiales consultadas por la agencia NA, aunque no brindaron mayores detalles.