La primera penalización fue la que más polémica generó. Colapinto recibió un drive through por adelantar a Yuki Tsunoda bajo doble bandera amarilla, en una maniobra que se produjo apenas después del fuerte accidente de Max Verstappen. El argentino había tenido una gran largada y se encontraba en zona de puntos, pero el castigo terminó condicionando por completo su carrera. Más tarde recibió otros diez segundos por una infracción bajo bandera amarilla y finalmente terminó en el 14° puesto.
Después de la carrera, Colapinto cuestionó la decisión de los comisarios y consideró que deberían haber tenido mayor criterio para interpretar lo sucedido. El piloto de Alpine explicó que había visto las banderas amarillas muy tarde y que frenar bruscamente en una zona mojada, con autos haciendo trompos y restos sobre la pista, podía ser todavía más peligroso.
La polémica escaló todavía más cuando Sean Summers, Chief Marketing Officer de Mercado Libre, uno de los principales patrocinadores de Colapinto en la Fórmula 1, apuntó directamente contra los comisarios a través de X. El ejecutivo cuestionó duramente el accionar de la FIA y sostuvo que las decisiones estaban afectando los resultados de las carreras.
Ante la repercusión que tuvieron esos cuestionamientos, la FIA emitió un comunicado este martes en el que condenó los mensajes de odio y los ataques personales dirigidos contra sus oficiales. El organismo remarcó que es válido no estar de acuerdo con determinadas decisiones deportivas, pero aclaró que eso no puede justificar amenazas ni acoso hacia los comisarios.
"Es normal no estar de acuerdo con ciertas decisiones en el deporte, pero eso no debe justificar en ningún caso amenazas o ataques personales", expresó la FIA, que además recordó la existencia de la campaña United Against Online Abuse, creada para combatir el abuso en línea dentro del deporte. El organismo también hizo un llamado a los seguidores para que mantengan el respeto tanto en redes sociales como fuera de ellas.
En paralelo, Alpine también tomó distancia de cualquier ataque contra la FIA y sus comisarios. La escudería consideró que las sanciones recibidas por Colapinto fueron "ciertamente severas", pero reconoció que se ajustaron al reglamento y que fueron aplicadas de manera consistente con respecto a los demás pilotos.