A través de Ficha Limpia buscan evitar que puedan ser candidatos los condenados por casos de corrupción
Ficha Limpia. Así se conoce la iniciativa y ese nombre también se le ha dado al proyecto que está por ingresar en la Legislatura de Córdoba y que apunta a evitar que puedan ser candidatos a cargos electivos los condenados por casos de corrupción, incluso cuando no exista todavía una sentencia firme.
“Los diferentes proyectos de ficha limpia se amparan en la necesidad de que cada persona que pretenda desempeñar funciones de naturaleza pública pueda demostrar a priori a la ciudadanía y al cuerpo electoral que no es o ha sido investigado, procesado y/o condenado por delitos a la administración pública en cualquiera de sus niveles, hecho que es violatorio del principio republicano de la responsabilidad agravada de cualquier funcionario público”, dicen los fundamentos del proyecto que el jueves pasada comenzó a analizarse en una reunión por Zoom que realizaron los legisladores del radicalismo.
La pretensión de los legisladores opositores es que la iniciativa se vaya enriqueciento con aportes de los distintos bloques de la Unicameral.
“También una ficha limpia es garantía frente al uso abusivo de las denominadas inmunidades funcionales, como la libertad de arresto que protege a los diputados y senadores nacionales, dado que es de público y notorio conocimiento que un uso inapropiado de dichas prerrogativas ha permitido las candidaturas y la elección de legisladores con sentencias firmes en causas contra la administración pública, generando un blindaje legal que impida la prosecución debida de dichas causas”, se lee en los fundamentos de la iniciativa.
Uno de los impulsores del proyecto de ley es el legislador riocuartense Benigno Rins. “Si bien estamos ante una discusión básicamente jurídica, también debe ser política. Lo primero que hay que definir es qué es para una persona tener la ficha limpia. Tradicionalmente era que no tuviera una sentencia firme, entendiendo que no hubiera ninguna instancia superior para apelar. Pero Gastón Marra, impulsor de la Ficha Limpia, hace hincapié en el pacto de San José de Costa Rica, que establece que nadie que tenga una sentencia de un tribunal competente tiene que ser candidato. Con lo cual, las posibilidades se acotan”, manifestó Rins.
El legislador indicó que cualquier persona que quiera ingresar a un empleo tiene que presentar su ficha limpia, pero no pasa lo mismo para los gobernantes y los legisladores. “Creemos que de ninguna manera estamos ante una violación del principio de inocencia. Es una reglamentación nada más. Muchas veces, para garantizar el principio de inocencia hay que pagar un costo, que es que quede libre algún culpable. Si no querés que haya ni un solo inocente preso, entonces puede haber algún culpable libre. Llevando esto al campo de la política, podemos darle vuelta y decir que es preferible que un inocente no pueda acceder a un cargo público antes que un culpable sea funcionario. Es un precio que vale la pena para ver si de una vez por todas desterramos lo que hay que desterrar en este país, que es la corrupción organizada”, declaró el exintendente.
En el proyecto se señala que la elegibilidad no es un derecho natural que acompaña a todos desde el nacimiento. “Las inelegibilidades, por su parte, tienen como objetivo preservar a las instituciones de la entrada de personas que no tengan el perfil deseado, todo ello según criterios razonables y objetivos. Mientas la sanción penal tiene fines punitivos, la inelegibilidad electoral está dirigida a la delimitación del perfil esperado de los candidatos”, se lee en la fundamentación del proyecto.
Lo que plantea el proyecto, dicen los autores, es ampliar las cláusulas que delimitan el derecho político de representar y el marco de integridad para el desempeño de la función pública.