Tal como viene ocurriendo desde que se advierte un alto relajamiento social, este fin de semana nuevamente hubo fiestas clandestinas desarticuladas por las autoridades.
En este caso fueron tres las que se detectaron en distintos sectores de Río Cuarto. Una de ellas tuvo lugar en Barrio Jardín Norte durante la madrugada del sábado.
Las otras dos se desactivaron el domingo a la madrugada. Ambas fueron organizadas en una zona de quintas hacia el oeste de la ciudad.
Según indicó a Puntal el responsable del Área de Espectáculos Públicos de la Municipalidad, Walter Cantarutti, en los tres eventos que debieron intervenir la cantidad de personas reunidas rondaba entre las 80 y 100 en cada una.
A diferencia de otras oportunidades, en ninguna de las tres se observó presencia de menores de edad.
Como es habitual en estos operativos, en cada caso se labraron las actuaciones correspondientes mediante actas digitales que se utilizan para completar y cerrar las intervenciones.
A la hora de desarticular los eventos no hubo incidentes de ningún tipo y las autoridades pudieron desarrollar su trabajo con normalidad.
Respecto a esto, Cantarutti señaló que de todos modos siempre solicitan colaboración a la Policía de la provincia de Córdoba y viceversa. “Ellos nos llaman para que hagamos las intervenciones que corresponden”, agregó valorando el trabajo en conjunto.
En cuanto al balance que hacen desde el área municipal competente, su responsable dijo que “hay fines de semana en que se dan un poco más y otros en los que se dan menos clandestinas”.
“Este fin de semana se vio menos gente en la ciudad. Por el finde largo hay muchos que se han ido. A veces tenemos entre 5 y 6, otras entre 3 y 4. Esto sube y baja”, graficó.
Ante la consulta de hasta cuándo tienen previsto continuar con los controles nocturnos, Cantarutti respondió que no hay una fecha de finalización. Al contrario, remarcó que van a seguir durante todos los fines de semana.
Cabe recordar que, según establece el último DNU, la medida de “distanciamiento social, preventivo y obligatorio” rige hasta el 28 de febrero.
En este marco continúan prohibidos los eventos culturales, sociales, recreativos, religiosos o familiares y actividades en general de más de 20 personas en espacios cerrados y en espacios privados al aire libre.
Así, cuando se constata este tipo de incumplimientos se procede de inmediato a hacer cesar la conducta infractora y se actúa en función de los artículos 205, 239 y concordantes del Código Penal.
El 205 indica que “será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.
Sin embargo, Cantarutti añadió que, más allá de la pandemia, se trata de “lugares donde no se pueden realizar estos eventos porque no están habilitados por la Municipalidad”.
Por otro lado, y a pesar de la insistencia y reiteración por parte de las autoridades, en las fiestas ilegales tampoco se cumplen las medidas sanitarias que rigen en este contexto, como uso de tapabocas y distanciamiento social.
En última instancia y en relación a las personas abocadas a estas tareas en la ciudad, el responsable de Espectáculos Públicos comentó que habitualmente son entre 8 y 10 inspectores. Para ejemplificar, expresó que durante la madrugada del domingo trabajaron 6 y la dinámica es distribuirse por diferentes zonas de Río Cuarto.
También contó que funcionan unos 2 o 3 móviles policiales.
“Tenemos un personal policial adicional que sale con nosotros a partir del horario de ingreso y nos acompaña permanentemente, más allá de la colaboración de la Policía para que nos brinde su apoyo”, concluyó Cantarutti.

