A pesar del contexto turbulento y la falta de horizonte económico, las empresas Fintech de la Argentina continuaron su expansión durante el año pasado y eso se tradujo en un incremento en la mano de obra ocupada, que creció 9,9%. De acuerdo al último informe de la cámara sectorial, el 2023 cerró con unas 34.450 personas empleadas. “Este crecimiento es testimonio del potencial y la demanda de talento en nuestra industria”, explicaron.

En los últimos siete años, el crecimiento anual compuesto del empleo de la industria ha sido del 40,6%, al pasar de poco menos de 7.000 empleos directos a más de 34.000 al cierre del año pasado.

Si esa cifra se toma por género, la participación de las mujeres en el sector fintech tuvo un crecimiento importante de 3,2 puntos porcentuales con respecto a 2022. En la actualidad, el 45,2% de los puestos están ocupados por mujeres, mientras que, a nivel de los roles de liderazgo, el porcentaje alcanza el 36,5%, superando el promedio mundial y de países como Estados Unidos y Canadá.

En cuanto a la distribución geográfica, si bien la industria fintech muestra una presencia en diversas regiones del país, el 85% de los puestos de trabajo reportados por las empresas que participaron de la encuesta se concentran en Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, la presencia de trabajadores en emprendimientos o dando servicios en forma remota se extiende a las distintas provincias del territorio, con foco en provincias como Córdoba (4,9%), Santa Fe (4,2%) y Mendoza (1,2%).

Por otra parte, siempre en cuanto a los puestos laborales, las posiciones más demandadas en Tecnología y Producto para 2024 incluyen desarrolladores/as Back End, Full Stack y Front End (para el área de tecnología); y Product Owner y Analista de Producto (en el área de producto).

La distribución de empleados por área destaca la relevancia de IT y Servicios al Cliente en el sector Fintech, representando el 32,8% y 26,6%, respectivamente. Esto es indicativo de la importancia de la tecnología y el servicio al cliente en la industria. Asimismo, la diversificación en Comercialización y Desarrollo de Negocios sugiere un crecimiento constante y la adaptación a las dinámicas cambiantes del mercado.

A partir de allí no es extraño que al ser consultadas las empresas por las áreas que priorizarán para tomar nuevos empleados este año el resultado muestre una sólida presencia en IT (23,2%) y Servicios al Consumidor (19,9%). Las búsquedas en Comercialización (14,4%) y Desarrollo de Negocios (11,6%) muestran el foco de las empresas en el crecimiento hacia adelante.

Impulsan una regulación inteligente y progresiva que potencie a la industria

La Cámara Argentina de Fintech viene trabajando en una regulación para el sector que “sea inteligente y progresiva” y sirva para potenciar aún más a una industria que viene en crecimiento.

“Su objetivo es incentivar la permanencia de usuarios en plataformas reguladas, ampliar el uso de activos virtuales y nivelar su tratamiento con el de otros instrumentos del mercado financiero”, explicaron.

En ese sentido destacaron que están trabajando con organismos públicos -UIF y CNV- para estandarizar prácticas de autorregulación que ya aplican las empresas y que contemplen tiempos de adecuación, enfoques de riesgo y protección de los usuarios.

Se impulsa también una propuesta de reforma tributaria, que incluya exenciones y ajustes de la norma vigente, para fomentar la transaccionalidad de activos virtuales en entornos regulados. También un refuerzo en la coordinación de reguladores.

Vale destacar que una comitiva del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) está de visita en la Argentina para revisar el alineamiento del país con sus requerimientos en materia de prevención de lavado de activos y financiamiento al terrorismo. El aval del GAFI es fundamental, tanto para el Estado como para empresas locales, ya que evitaría que enfrenten límites en el acceso al crédito de organismos multilaterales o en el comercio internacional, por ejemplo.

De allí que, el año pasado, la Cámara de Diputados dio media sanción a una reforma de la Ley 25.246 de “Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento para el Terrorismo” (Plaft), que incluyó reformas al Código Penal y otras modificaciones administrativas. Entre estos cambios introdujo la figura de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV), que agrupa a exchanges y plataformas de operación de las popularmente conocidas como “criptomonedas”, como sujeto obligado ante la Unidad de Información Financiera (UIF) y registrado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).

En paralelo al proceso legislativo -que podría concluir en las próximas semanas con la media sanción restante en la Cámara de Senadores o a través de un decreto presidencial-, la Cámara y las empresas del sector acompañaron a la UIF y la CNV en mesas de trabajo. En estos espacios se está discutiendo una reglamentación de la norma que dé lugar a una regulación inteligente y progresiva, que tenga en el centro la protección de los usuarios, un adecuado enfoque de riesgo y un período de adecuación de 18 meses, del mismo modo que se hizo en otros países.

La industria entiende que, dada la naturaleza de los activos virtuales, un exceso de regulación o de carga fiscal podría implicar la paradoja de una mayor informalidad y tendencia a operar hacia exchanges extranjeros/desregulados, contrariando los objetivos pregonados por la normativa y afectando gravemente a la industria y sus usuarios por igual.