Seis meses después de aquella decisión, todavía no hay noticias de que los fiscales destituidos tengan un reemplazo. Sus puestos siguen vacantes. “Tribunales está como hace 20 años en cuanto a la cantidad de fiscales. Siguen siendo cuatro los que están en funciones, además de la fiscal antinarcotráfico. La Legislatura había determinado que, por su magnitud, la Justicia de Río Cuarto debía tener seis fiscales; sin embargo, todavía sigue funcionando con cuatro y eso se nota en el servicio de justicia que se está ofreciendo”, indicó un dirigente con respecto a cómo está funcionando Tribunales.
Río Cuarto es una circunscripción judicial que debe prestar el servicio de Justicia a 350 mil personas por el radio geográfico que abarca.
Un informe publicado por Puntal reveló que todos los meses ingresan en promedio unas 1.000 causas penales a los Tribunales de Río Cuarto. Sin embargo, la respuesta efectiva a esa demanda es sumamente acotada: según la información oficial del portal web de la Justicia de Córdoba, se resuelven 75 al mes. Apenas el 7,5 por ciento de los expedientes que deben resolverse tienen una respuesta.
Desde el Colegio de Abogados de Río Cuarto vienen señalando que la gran mayoría de las causas que ingresan a la Justicia riocuartense termina en una prescripción. Cuando no se trata de homicidios o de causas con preso, cuando no son hechos conmocionantes socialmente, terminan en la nada por el paso del tiempo.
Las cifras y las resoluciones de la Justicia de Río Cuarto, es decir los resultados, quedaron en el ojo de la tormenta ni bien el jury de enjuiciamiento decidió destituir a los fiscales. Porque entonces, el Colegio de Abogados no se adentró a analizar si la decisión del jury era justa o no; se enfocó específicamente en el efecto que podría tener el hecho de que dos fiscalías quedaran vacantes en un ámbito que ya no estaba respondiendo de manera eficiente. El planteo fue que la expulsión de los funcionarios no haría más que agravar un cuadro ya de por sí complejo en los Tribunales locales.
El Colegio de Abogados planteó entonces, y siguió haciéndolo posteriormente, que es materialmente imposible que cuatro fiscales puedan hacerse cargo e investigar eficientemente un universo de 12 mil causas por año.
La información oficial señala que el año pasado ingresaron 12.029 expedientes sólo en el fuero penal; es decir, un promedio de 1.002 causas por mes. Este año el panorama es similar.
Esas causas van a las fiscalías de instrucción, que se terminan convirtiendo en las trincheras de Tribunales. Si terminan sobrepasadas por el volumen de trabajo, los expedientes directamente no avanzan. Son el primer ámbito donde se producen las respuestas; de lo contrario, no hay avances, ni investigación, ni imputados.
El planteo que se viene haciendo institucionalmente es que si no hay más recursos humanos, si no vuelven a funcionar las dos fiscalías que quedaron vacantes cuando el jury de enjuiciamiento decidió expulsar de sus cargos a los fiscales del caso Dalmasso, no habrá mejoras en el servicio judicial.