El funcionario lo expresó durante su estadía en la capital provincial, a donde asistió invitado por la Bolsa de Comercio de Córdoba a disertar sobre la política energética y sus proyecciones. Allí, según se indicó, Lopetegui señaló que “la política de biocombustibles es un costo tributario para una Nación que está quebrada”. Incluso puso en duda el beneficio de aumentar el corte en los combustibles líquidos.
Como se sabe, en el caso del etanol, que se elabora a base de maíz y de caña, se produce para ser incorporado a las naftas: por cada litro de combustible, el 12% es alcohol. El pedido de los gobernadores que integran la “Liga de Provincias Bioenergéticas”, que fue impulsada por Córdoba, es ampliar el corte para seguir agregándole valor a la producción maicera.
En ese sentido, hay millones de dólares esperando para ampliar plantas y hasta para construir nuevas, según adelantaron desde la Cámara de Bioetanol de Maíz. Pero las contradicciones en las que entró el Gobierno en el último año paralizaron las expansiones. La gestión hizo especial énfasis en sus políticas de fomento a la energía limpia en general, pero las últimas medidas que eliminaron la ecuación automática que definía el precio de etanol que pasó a depender de lo dispuesto por la Secretaría de Energía, la negativa a ampliar el corte y ahora la definición del responsable del área que remarca el costo tributario de ese fomento, parecen mostrar un claro viraje.
“Recibí con profunda preocupación y algo de decepción la mirada que el gobierno nacional tiene sobre la producción del bioetanol”, señaló el ministro de Industria, Roberto Avalle, al conocer las declaraciones del secretario de Energía de la Nación, Gustavo Lopetegui.
En este sentido, el funcionario provincial indicó: “Lamento profundamente estas expresiones, porque se pone en evidencia que no contabiliza el extraordinario aporte que se realiza en el agregado de valor al maíz, que se logra transformando el excedente de esta materia prima en combustible”.
En ese sentido, Avalle indicó también que “lamento que no exista una mirada sobre la situación social. Con una perspectiva exclusivamente tributarista, se deja de lado el impacto laboral que generan estas plantas en localidades del interior profundo de nuestra provincia”.
El responsable de Industria en Córdoba indicó que “tampoco se contabiliza el menor impacto ambiental de este tipo de combustibles” y agregó: “Demuestra una total incapacidad de observar el futuro en términos estratégicos. Todo apunta a la sustitución de combustibles de origen fósil por combustibles generados en fuentes renovables”.
“Además, tenemos un gobierno nacional que dice incentivar las nuevas formas de generación de energía, pero con estas declaraciones parecen menoscabar las iniciativas como la que desarrolla la empresa Bio4, en Río Cuarto, que transforma sus residuos en energía eléctrica. Es un contrasentido total”, concluyó el ministro.
Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal