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Alberdi dejó sin invicto a Juventud Unida y se subió a la cima de la Norte

El Mercedario le propinó la primera derrota de la temporada al Tricolor en su estadio con un golazo olímpico del Bochita. Al equipo de Grassi le anularon de manera polémica un tanto que pudo haber significado el empate

Tuvo que venir Alberdi, con la gran pegada de Rodríguez y las manos de Guaschino, para demostrarle a la Liga Regional que el estadio Los Teros no es inexpugnable. El Mercedario venció 1 a 0 a Juventud Unida, le quitó  el invicto en esta temporada en su casa y se subió a la punta de la zona Norte. El encuentro dejó mucha polémica por los dos goles anulados al local, sobre todo el segundo de ellos, en el cual no se observa posición adelantada. 

El único tanto del encuentro fue olímpico y lo convirtió Nicolás Rodríguez. El equipo de Jorge Grassi tuvo varias chances para igualar el marcador, pero la buena tarea de Guaschino se lo impidió. 

La gran virtud de Alberdi para quedarse con los tres puntos fue haber aprovechado su momento. La primera media hora del encuentro fue del Mercedario. Se jugó como quería el equipo de Walter Argüello. 

Puñet, de buen partido, y Maldonado se turnaban para ir sobre Campo. Juventud no tenía salida por abajo y recurría al pelotazo. “¡No la tires...!”, se lo escuchó protestar a Mateo Martinelli en ese tramo. El enganche del Tricolor veía pasar la pelota por arriba y no podía hacerse con ella. 

Alberdi recuperaba rápido y se animaba. Complicaba a una dubitativa defensa local, que no mostró la seguridad de otros partidos. Cuando iban 22 minutos, Rodríguez fue a ejecutar un córner desde la derecha, le pegó bien cerrado y cuando el balón ya pedía red, Leandro Martínez alcanzó a desviarlo, sólo para que se incrustara con un poco más de violencia en el arco de Tessa. El árbitro Cabral se lo adjudicó al Bocha y dio por terminada la discusión.  

La reacción de Juventud fue casi inmediata y de a poco empezó a convertir en figura a Guaschino. Martinelli empezó a tocar más la pelota y el juego de Juventud fluyó de mejor manera. 

Las más claras fueron un remate de Romero que se fue por encima del travesaño, una atajada tremenda de Guaschino ante un cabezazo de Martínez y una salvada de Alturria sobre la línea, cuando el flaco ex-Alumni ya había superado al arquero.

En el complemento, Grassi mandó a la cancha a Tambussi por Cabral y fue de cabeza a buscar el empate. El ritmo que le impuso al juego la mitad de cancha de Alberdi en la primera etapa hizo mella en los jugadores de Argüello, que ya no cumplían con la presión de la misma manera.

En diez minutos, Juventud llegó tres veces con peligro al arco. Instantes más tarde, ocurriría la polémica de la tarde. 

Luego de varios rebotes, Titarelli abrió a la derecha para Martínez, el delantero se metió al área por derecha y casi sin ángulo sacó un tremendo derechazo que se clavó en el primer palo de Guaschino. Era un golazo. Pero el segundo asistente, Kevin Guzmán, levantó la bandera señalando un offside que parece inexistente. 

En ese primer cuarto de hora del segundo tiempo, pareció que Juventud se lo llevaba puesto, pero de a poco, el local se fue quedando sin ideas. De todas maneras, pudo haber conseguido la igualdad. 

Cuando el juego se moría, fue la suerte la que le dijo que no a los de Grassi. Martínez cabeceó solo en el punto del penal, dejó parado a Guaschino y el balón se estampó contra el travesaño. 

Alberdi se llevó tres puntos de Los Teros gracias su buen comienzo y a la gran tarea de su arquero. Mientras su mitad de cancha tuvo energía, maniató a Juventud y no lo dejó jugar. Cuando se cansó, aparecieron las manos de Guaschino para evitar el empate. 

El equipo de Jorge Grassi perdió el invicto y dejó la cima de la Norte. Mereció el empate, pero no pudo convertir. Es cierto podrá aludir y, con razón, que lo consiguió, pero un error arbitral no se lo permitió.



Agustín Hurtado