Luego de tres etapas, el binomio riocuartense Francisco Figueroa-Florencia López Tapia lidera la General de la divisional con una abultada diferencia, lograda en las victorias en cada una de las tres etapas corridas hasta el momento. La pareja a bordo de un Ford Escort Ghia 1.8 de 1992 lideran con un total de 36s.56/100, seguido de Martín Tambussi-Leandro Fumagalli con 1m.36s.82/100, luego de una excelente performance en la tercera etapa con una penalización de 8s.39/100, que los puso a 11 centésimas del ganador en la categoría Velocímetro, Raúl Fernández-Guillermo Braklo (Renault Fuego GTX 1985), y superando por 17s.43/100 al segundo en Contemporáneos, Martín Tambussi-Leandro Fumagalli (Peugeot 208 GT 2002).

En la divisional de Velocímetro, la punta en la general es de Edison Fernández-Andrés Urrutia (Fiat 128 1976) con 23s.74//100, segundo está el representante de Laboulaye, Gastón Carletti, navegado por el bahiense Mariano Lindon con 23s.85/100, luego de ganar la primera etapa, tercero en la segunda y cuarto en la tercera.

En la categoría Odómetro, la punta la mantiene desde la primera etapa Juan Lilio-Mario Porfiri (Mercedes Benz 220 1963) con 6s.48/100 de penalización, seguido de Miguel Gómez-Guillermo Cistari (Renault Fuego 1986) con 8s.05/100.

Lo vivido hasta el momento

Gracias a la invitación del Automóvil Club Argentino, Puntal está recorriendo la ruta y compartiendo cada una de las activaciones que la competencia presenta en cada etapa. Se vivió una fiesta multitudinaria en la Plaza Jesuítica de Alta Gracia en la noche del sábado con la llegada de los autos después de cubrir los primeros 670 km. de carrera.

El segundo día, con un clima y geografía totalmente distintos, se largó desde el Parque del Sierras Hotel, pasando por Dean Funes donde se hizo la primera neutralización. San Martín ya en la provincia de Catamarca, con una feria de artículos regionales en la estación de servicios del Automóvil Club Argentino, y luego encarar el envión final, con una media de más de 40ºC, lo que puso a prueba la resistencia de los medios mecánicos y de sus tripulaciones, todos con algunos años sobre los hombros, para llegar a la Catedral de San Fernando de Catamarca, donde se conformó un recibimiento espectacular y donde el público pudo admirar de cerca las joyas mecánicas del “museo itinerante” que representa en Gran Premio Argentino Histórico.

La tercera etapa largando y llegando al Predio Ferial de Catamarca, tuvo un recorrido que lo resume la letra de la popular zamba, “un pueblito aquí, otro más allá y un camino largo que baja y se pierde”. Recorridos cerca de 400 km. pasando por lugares como El Rodeo, La Puerta, Los Varela, Balcozna, La Merced, los Altos y llegar a Alijilán, por una ruta donde cambia el paisaje de montaña para dar paso a grandes naranjales, olivares y también plantaciones de higueras, que le dan un colorido muy particular a los campos.

Precisamente el municipio de Alijilán organizó un ágape especial para todos los participantes, esperándolos con una enorme mesa fría para que todos los competidores puedan reponer energías luego de un largo trajín de más de 300 km. de competencia por la montaña, algunos tramos que vieron pasar el Gran Premio hace 50 años, ahora reeditando aquellas epopeyas.

La atracción principal fue la presencia del piloto polaco Sobieslaw Zasada y su imponente Porsche 911 Dakar, que corrió por estos caminos en aquel Gran Premio de 1967 que ganó con un Porsche 911, y hoy con juveniles 96 años soporta estoicamente los kilómetros de cada etapa.

Un día con Zasada

En el día de descanso, muchos aprovecharon para alguna reparación en los autos, otros para una revisión y otros para hacer algún recorrido turístico y de compras de los tradicionales dulces catamarqueños.

También en el día de descanso, la prensa pudo conversar con el piloto polaco Sobieslaw Zasada, quien tuvo muchas expresiones de gratitud para con Argentina, por lo vivido en 1967 cuando triunfó en el Gran Premio Internacional Standard con un Porsche 911, como cuando en 1970 fue escolta del cordobés Danilo Bonamicci, corriendo Zasada con un BMW.

Ante la pregunta de Puntal sobre el Gran Premio de 1967 con Porsche expresó: “Porsche no quería que viniera a correr, decía que ese auto no era para estos caminos, pero por insistencia de Juan Manuel Fangio y los consejos de un piloto amigo, Eugen Bhöringer, que fue ganador con Mercedes Benz en 1963 y 1964, pude venir, pero como piloto particular, sin apoyo de fábrica a pesar de ser un piloto de la marca.

Fue una experiencia inolvidable pese a todos los problemas que tuve para poder venir. Yo era un piloto de un país que estaba atrás de la “cortina de hierro” y eso nos condicionaba para poder salir de Polonia, tantos problemas tuvimos para conseguir los visados y las autorizaciones para salir, que yo llegué 5 días antes y mi navegante sólo dos antes de largar.

Fue una gran carrera, tuvimos algunos problemas por la dureza de las rutas, pero logramos un éxito que llevó a Porsche a cambiar su actitud y preparar el 911 para rally o carreras de ruta”.

Lo que sigue

La cuarta etapa será otro rulo en la provincia de Catamarca, pasando por Chumbicha, Aimogasta, Londres, Belén, Andalgalá, otra vez Chumbicha para finalizar en la capital provincial, completando 646 km.