Comitas repartía goles
El paranaense se destacó en Colón, Vélez y Boca para cerrar su carrera en México
Clase 60. La de Diego, entre otros. Goleador, muy goleador. En esa manera de ganarse al público de Colón, un rato, de Vélez después y terminar siendo un referente del Boca de fines de los ochenta. Propietario de alegrías en varios partidos. Nació en Paraná. Ese es Jorge Alberto Comas. Radicado en México.
Los sabaleros, fortineros y bosteros, apenas empiezan a leer esto, lo estarán recordando en estado puro, muy cercano a la red rival. Metiendo la pelota lejos del arquero, entrando en diagonal, superando en velocidad a los rivales y marcando, siempre metiéndola en los piolines de los otros.
Comitas hizo en Argentina 118 goles en 326 cotejos en AFA, para luego viajar a México y seguir con esa costumbre en los Tiburones Rojos de Veracruz en donde marcó en 89 ocasiones. Un oportunista envidiable.
Antes de cumplir veinte años, el Gitano Juárez lo colocó en algunos partidos de Colón. Un 13 de abril de 1980, cuando el Negro recibió a Talleres, a un buen albiazul del Pato Pastoriza, Comitas debutó en primera. Resultado impropio para él. Cero a cero. Fecha 13 del Metropolitano y Colón salió con Erni; Araoz, Huens, Leroyer y Fertonani; Cariaga, Roldán y Villarruel; Pasculli, Agüero y Pereyra (por él entro Comas). El entrenador, lo manifestado, Miguel Juárez. Talleres fue Quiroga; Van Tuyne, Galván, Oviedo y Ocaño; Ludueña (Ossés), Berta y Hoyos; Lucco (Bravo), Reinaldi y Valencia. Ese chico tímido, al menos desde la tribuna; asomaba al fútbol grande. River Plate ganaría ese campeonato.
Y justamente ante el millonario, en la segunda fecha del Nacional, en el marco de la Zona "D", Jorge Alberto Comas convertiría su primer gol. Nada menos que en victoria, uno a cero ante el River de Labruna. Gol de Comas al Pato Fillol, en el Cementerio de los Elefantes. Ya, su técnico, era Nestor Rossi, quién fue el que lo ratificó en primera.
No jugó mucho en Colón. Apenas hasta el Nacional 81, cuando se puso la casaca de Vélez. En el sabalero había marcado 8 goles en 48 partidos.
El 11 de octubre de 1981, por la sexta fecha del Nacional, que ganaría el River de Di Stéfano , Comitas debutó en Vélez, en partido interzonal, en la cancha de Huracán, ante el Globo. Ganó el equipo de Liniers, uno a cero, con gol de Pedro Larraquy al minuto de juego. El técnico era Juan Carlos Montaño, y el equipo esa tarde, Bartero; Segovia, Piazza, Jorge y Bujedo; Moralejo, Larraquy y Carlos López; Dante Sanabria (Comas), Bianchi e Ischia. Huracán era Pogany; Chevez, Longo, Clide Díaz y Ojeda; Hiotidis (Juan Sánchez), Marangoni y Julio Gutiérrez; Houseman, Monzón y Oscar Ortiz (Juan Irigoyen).
¡Qué apellidos, en ambos equipos!. Pasaron luego 165 cotejos de Comas en Vélez y se gritaron 54 goles. Curiosamente, Jorge Comas, no fue jugador de la Selección Argentina. Y la rareza no es porque uno crea que Comas era imprescindible para la Nacional, pero estuvo vigente como goleador muchos años y por encima de algunos que sí pasaron por el Combinado Argentino.
En el campeonato 86/87 llegó a Boca Juniors. Sin títulos a la vista, con algunas frustraciones, en ese momento, Comitas fue alegría para Boca. Por goles, capacidad ofensiva y tantos en partidos claves. Aires de triunfos para Rosario Central, Ñuls, Independiente; pero no para su Boca. Allí, ya era Comitas, para todos los de la mitad más uno. Hizo 56 goles en 112 encuentros.
Debutó en una derrota ante Newell´s con goles de Martino, Almirón y Ciraolo. Era julio del 86. Argentina acababa de ganar México 86. Boca perdió en el Parque de la Independencia, tres a dos. Al xeneize lo dirigía Mario Zanabria y fue con Gatti; Abramovich, Higuaín (Sánchez), Pasucci y Bordet; Stafuzza, Krasousky y Hoyos; Torres (Melgar), Rinaldi y Comas. En esa jornada fue expulsado Krasousky y los dos goles de Boca los hizo la "Chancha" Rinaldi. En Boca, su compadre de ataque fue Alfredo Graciani.
Y ahí arrancó el idilio. Un gran cariño de la hinchada bostera con Comitas. Jorge Alberto Comas, que nació el 9 de junio de 1960.
Partió para México y dejó un gran recuerdo. Tiburones Rojos de Veracruz fue el club, hacia donde fue en el año 1989. Allí, es considerado uno de los mejores jugadores de su historia, solamente superado por el mítico Luis De la Fuente y Hoyos, quién jugó en décadas anteriores (40 y 50). Comas llegó a un equipo que no ganaba un título desde los tiempos de Luis de la Fuente y que había tenido buenas temporadas en la Primera División, pero posteriormente malos manejos en la directiva, principalmente por la venta de jugadores importantes y la llegada de jugadores de poca calidad. Eso originó que el club descendiera en la temporada 78-79 y subiera a Primera División en el 89, mediante la compra de una franquicia. Se encontró en el equipo con otro argentino, Omar Palma, quien se encargó de crear el juego para que Comitas la meta.
En las 6 temporadas, cambió su forma de jugar debido a las necesidades del club. Con el tiempo se convirtió en un delantero de área goleador convirtiendo 89 goles con la roja. La gente usaba su look, una "colita de caballo", y la camiseta número 11, que él usaba se sigue vendiendo.
Con algunas escaramuzas fuera de las canchas, ya retirado, incluso, por su adicción al alcohol, ahora superada, Comitas apareció en las páginas policiales por reyertas varias.
Uno está seguro, que, de tirar su apellido en la mesa de café de cada día, se lo recordaría como un gran delantero.
Comitas, repartía alegrías con forma de goles.
Osvaldo Alfredo Wehbe
Los sabaleros, fortineros y bosteros, apenas empiezan a leer esto, lo estarán recordando en estado puro, muy cercano a la red rival. Metiendo la pelota lejos del arquero, entrando en diagonal, superando en velocidad a los rivales y marcando, siempre metiéndola en los piolines de los otros.
Comitas hizo en Argentina 118 goles en 326 cotejos en AFA, para luego viajar a México y seguir con esa costumbre en los Tiburones Rojos de Veracruz en donde marcó en 89 ocasiones. Un oportunista envidiable.
Antes de cumplir veinte años, el Gitano Juárez lo colocó en algunos partidos de Colón. Un 13 de abril de 1980, cuando el Negro recibió a Talleres, a un buen albiazul del Pato Pastoriza, Comitas debutó en primera. Resultado impropio para él. Cero a cero. Fecha 13 del Metropolitano y Colón salió con Erni; Araoz, Huens, Leroyer y Fertonani; Cariaga, Roldán y Villarruel; Pasculli, Agüero y Pereyra (por él entro Comas). El entrenador, lo manifestado, Miguel Juárez. Talleres fue Quiroga; Van Tuyne, Galván, Oviedo y Ocaño; Ludueña (Ossés), Berta y Hoyos; Lucco (Bravo), Reinaldi y Valencia. Ese chico tímido, al menos desde la tribuna; asomaba al fútbol grande. River Plate ganaría ese campeonato.
Y justamente ante el millonario, en la segunda fecha del Nacional, en el marco de la Zona "D", Jorge Alberto Comas convertiría su primer gol. Nada menos que en victoria, uno a cero ante el River de Labruna. Gol de Comas al Pato Fillol, en el Cementerio de los Elefantes. Ya, su técnico, era Nestor Rossi, quién fue el que lo ratificó en primera.
No jugó mucho en Colón. Apenas hasta el Nacional 81, cuando se puso la casaca de Vélez. En el sabalero había marcado 8 goles en 48 partidos.
El 11 de octubre de 1981, por la sexta fecha del Nacional, que ganaría el River de Di Stéfano , Comitas debutó en Vélez, en partido interzonal, en la cancha de Huracán, ante el Globo. Ganó el equipo de Liniers, uno a cero, con gol de Pedro Larraquy al minuto de juego. El técnico era Juan Carlos Montaño, y el equipo esa tarde, Bartero; Segovia, Piazza, Jorge y Bujedo; Moralejo, Larraquy y Carlos López; Dante Sanabria (Comas), Bianchi e Ischia. Huracán era Pogany; Chevez, Longo, Clide Díaz y Ojeda; Hiotidis (Juan Sánchez), Marangoni y Julio Gutiérrez; Houseman, Monzón y Oscar Ortiz (Juan Irigoyen).
¡Qué apellidos, en ambos equipos!. Pasaron luego 165 cotejos de Comas en Vélez y se gritaron 54 goles. Curiosamente, Jorge Comas, no fue jugador de la Selección Argentina. Y la rareza no es porque uno crea que Comas era imprescindible para la Nacional, pero estuvo vigente como goleador muchos años y por encima de algunos que sí pasaron por el Combinado Argentino.
En el campeonato 86/87 llegó a Boca Juniors. Sin títulos a la vista, con algunas frustraciones, en ese momento, Comitas fue alegría para Boca. Por goles, capacidad ofensiva y tantos en partidos claves. Aires de triunfos para Rosario Central, Ñuls, Independiente; pero no para su Boca. Allí, ya era Comitas, para todos los de la mitad más uno. Hizo 56 goles en 112 encuentros.
Debutó en una derrota ante Newell´s con goles de Martino, Almirón y Ciraolo. Era julio del 86. Argentina acababa de ganar México 86. Boca perdió en el Parque de la Independencia, tres a dos. Al xeneize lo dirigía Mario Zanabria y fue con Gatti; Abramovich, Higuaín (Sánchez), Pasucci y Bordet; Stafuzza, Krasousky y Hoyos; Torres (Melgar), Rinaldi y Comas. En esa jornada fue expulsado Krasousky y los dos goles de Boca los hizo la "Chancha" Rinaldi. En Boca, su compadre de ataque fue Alfredo Graciani.
Y ahí arrancó el idilio. Un gran cariño de la hinchada bostera con Comitas. Jorge Alberto Comas, que nació el 9 de junio de 1960.
Partió para México y dejó un gran recuerdo. Tiburones Rojos de Veracruz fue el club, hacia donde fue en el año 1989. Allí, es considerado uno de los mejores jugadores de su historia, solamente superado por el mítico Luis De la Fuente y Hoyos, quién jugó en décadas anteriores (40 y 50). Comas llegó a un equipo que no ganaba un título desde los tiempos de Luis de la Fuente y que había tenido buenas temporadas en la Primera División, pero posteriormente malos manejos en la directiva, principalmente por la venta de jugadores importantes y la llegada de jugadores de poca calidad. Eso originó que el club descendiera en la temporada 78-79 y subiera a Primera División en el 89, mediante la compra de una franquicia. Se encontró en el equipo con otro argentino, Omar Palma, quien se encargó de crear el juego para que Comitas la meta.
En las 6 temporadas, cambió su forma de jugar debido a las necesidades del club. Con el tiempo se convirtió en un delantero de área goleador convirtiendo 89 goles con la roja. La gente usaba su look, una "colita de caballo", y la camiseta número 11, que él usaba se sigue vendiendo.
Con algunas escaramuzas fuera de las canchas, ya retirado, incluso, por su adicción al alcohol, ahora superada, Comitas apareció en las páginas policiales por reyertas varias.
Uno está seguro, que, de tirar su apellido en la mesa de café de cada día, se lo recordaría como un gran delantero.
Comitas, repartía alegrías con forma de goles.
Osvaldo Alfredo Wehbe