“No importa cómo empiezas, sino como terminas”, suele decir un reconocido relator de básquet. A esa frase Estudiantes la cumplió anoche al pie de la letra. El Celeste comenzó complicado desde el juego y abajo en el marcador y terminó reaccionando desde lo futbolístico para dar vuelta el partido. El León le ganó 4 a 2 a San Jorge de Tucumán y sigue siendo el único líder de su zona en el octogonal del Federal A.
Bruno Sepúlveda en dos ocasiones, Nahuel Cainelli y Javier Ferreira marcaron para el Celeste. Martínez y Peralta hicieron los del visitante.
El problema de Estudiantes en el primer tiempo fue que sólo tuvo buenas intenciones. No encontró la manera de traducir en situaciones claras de gol todo lo que insinuó. Desde el inicio el equipo dirigido por Marcelo Vázquez quiso ser el protagonista del encuentro, pero le faltó profundidad. Recién sobre el final, con dos diagonales perfectas de Cainelli, encontró oportunidades para marcar. En la segunda de ellas lo hizo y consiguió empatar en el instante previo a que el árbitro Córdoba señalara el final de la primera parte.
Enfrente tuvo un equipo que lo complicó. San Jorge siempre estuvo bien parado, nunca se desordenó y cuando tuvo la pelota intentó jugar. Con el capitán Pérez como estandarte del equilibrio, el conjunto de Víctor Godoy se plantó en la mitad de la cancha y evitó que Estudiantes jugara con soltura. Además, constantemente buscó sacar de ritmo al local, haciendo un poco de tiempo y demorando en las reposiciones. Encima, en la primera que tuvo se puso arriba en el marcador.
Lo más destacado del Celeste se vio por las bandas. En la derecha, la dupla Benavídez–Cainelli complicaba a Jiménez. Del otro lado, Ceresole insinuaba con desbordes peligrosos. El inconveniente fue que ninguno de los ex Tiro Federal terminaban bien las jugadas. Sepúlveda intentó asociarse, pero lo consiguió poco y Miranda no tuvo mucha participación.
Hasta el gol de los tucumanos las ocasiones escasearon. Los arqueros intervinieron sólo cuando algún defensor la tocó para atrás o para descolgar uno que otro centro. De hecho, en el tanto de Martínez, Peralta no tuvo mucho para hacer.
El gol de Cainelli en el cierre de la primera parte fue un respiro vital para Estudiantes. Las expresiones de alivio que se escucharon en el Candini fueron similares a las que hace una persona cuando llega tarde y hambrienta a su casa y encuentra en la heladera un resto de comida que quedó del almuerzo. De no haber conseguido el empate, el entretiempo hubiera sido pura ansiedad y preocupación. Fue esencial para dar vuelta el resultado.
Más allá de su impacto, el empate no cambió lo que vio Vázquez en el primer tiempo. De arranque, el DT mandó a la cancha a Beraldi y Ferreyra por Miranda y Zbrun.
Las modificaciones le hicieron bien al local. Ferreyra, con más movilidad que Miranda, le dio más dinámica al ataque de Estudiantes. En esos primeros diez minutos las camisetas celestes parecían multiplicarse en la cancha y la pelota no salía de la mitad del campo defendido por San Jorge.
Esa presión hizo que todo lo bueno que había mostrado San Jorge en el primer tiempo se desdibujara. Ya no era ese equipo ordenado y sin fisuras, sino un conjunto de voluntades que despejaba pelotas como podía.
Por eso no sorprendió que a los 14 minutos Sepúlveda hiciera una de las suyas en el área para poner el 2 a 1. El Fino hizo pasar de largo a un defensor y definió muy bien para dar vuelta la historia. El partido tomó vuelo a partir del segundo del local. Dos jugadas sucesivas terminaron de desequilibrar el encuentro a favor de los de Vázquez. Primero Peralta le tapó un pelotón a Martínez y en la siguiente los delanteros del Celeste armaron una de “papi fútbol” en el área y Sepúlveda estiró ventajas.
El descuento de Peralta le agregó suspenso al encuentro, pero ahí nomás Ferreira marcó el cuarto y liquidó el asunto. Estudiantes ganó un partido durísimo y sigue arriba. El equipo de Vázquez volvió a dar muestra de su carácter. Además, reaccionó desde lo futbolístico y supo cambiar un trámite que le era desfavorable.
Párrafo aparte para el entrenador, que leyó bien el partido e hizo los cambios necesarios. Beraldi y Ferreira fueron clave para la reacción del equipo.
El León ganó un gran partido, contra un muy buen rival y dio un paso más hacia la clasificación al pentagonal. Porque no se trata de cómo arrancás un partido, sino de cómo lo terminás.

Síntesis
Goles: en el primer tiempo, 36m Martínez (SJ); 46m Cainelli (E); en el segundo tiempo, 14m y 24m Sepúlveda (E); 33m Martín Peralta (SJ); 42m Ferreira (E).
Cambios: en el segundo tiempo, antes de empezar, Javier Ferreira por Miranda y Víctor Beraldi por Zbrun (E); 14m Esteban Torres por Zambrana (SJ); 29m César More por Pérez (SJ); 32m Martín Peralta por Cuevas (SJ); 34m Gastón Bottino por Ceresole (E).
Incidencias: en el segundo tiempo, 28m expulsado Cuello (E) (desde el banco).
Árbitro: Carlos Córdoba (Santa Fe).
Asistentes: Rubén Bustos y Guillermo Yacante (Luján).
Cancha: Antonio Candini.
Público: 3.000.
El problema de Estudiantes en el primer tiempo fue que sólo tuvo buenas intenciones. No encontró la manera de traducir en situaciones claras de gol todo lo que insinuó. Desde el inicio el equipo dirigido por Marcelo Vázquez quiso ser el protagonista del encuentro, pero le faltó profundidad. Recién sobre el final, con dos diagonales perfectas de Cainelli, encontró oportunidades para marcar. En la segunda de ellas lo hizo y consiguió empatar en el instante previo a que el árbitro Córdoba señalara el final de la primera parte.
Enfrente tuvo un equipo que lo complicó. San Jorge siempre estuvo bien parado, nunca se desordenó y cuando tuvo la pelota intentó jugar. Con el capitán Pérez como estandarte del equilibrio, el conjunto de Víctor Godoy se plantó en la mitad de la cancha y evitó que Estudiantes jugara con soltura. Además, constantemente buscó sacar de ritmo al local, haciendo un poco de tiempo y demorando en las reposiciones. Encima, en la primera que tuvo se puso arriba en el marcador.
Lo más destacado del Celeste se vio por las bandas. En la derecha, la dupla Benavídez–Cainelli complicaba a Jiménez. Del otro lado, Ceresole insinuaba con desbordes peligrosos. El inconveniente fue que ninguno de los ex Tiro Federal terminaban bien las jugadas. Sepúlveda intentó asociarse, pero lo consiguió poco y Miranda no tuvo mucha participación.
Hasta el gol de los tucumanos las ocasiones escasearon. Los arqueros intervinieron sólo cuando algún defensor la tocó para atrás o para descolgar uno que otro centro. De hecho, en el tanto de Martínez, Peralta no tuvo mucho para hacer.
El gol de Cainelli en el cierre de la primera parte fue un respiro vital para Estudiantes. Las expresiones de alivio que se escucharon en el Candini fueron similares a las que hace una persona cuando llega tarde y hambrienta a su casa y encuentra en la heladera un resto de comida que quedó del almuerzo. De no haber conseguido el empate, el entretiempo hubiera sido pura ansiedad y preocupación. Fue esencial para dar vuelta el resultado.
Más allá de su impacto, el empate no cambió lo que vio Vázquez en el primer tiempo. De arranque, el DT mandó a la cancha a Beraldi y Ferreyra por Miranda y Zbrun.
Las modificaciones le hicieron bien al local. Ferreyra, con más movilidad que Miranda, le dio más dinámica al ataque de Estudiantes. En esos primeros diez minutos las camisetas celestes parecían multiplicarse en la cancha y la pelota no salía de la mitad del campo defendido por San Jorge.
Esa presión hizo que todo lo bueno que había mostrado San Jorge en el primer tiempo se desdibujara. Ya no era ese equipo ordenado y sin fisuras, sino un conjunto de voluntades que despejaba pelotas como podía.
Por eso no sorprendió que a los 14 minutos Sepúlveda hiciera una de las suyas en el área para poner el 2 a 1. El Fino hizo pasar de largo a un defensor y definió muy bien para dar vuelta la historia. El partido tomó vuelo a partir del segundo del local. Dos jugadas sucesivas terminaron de desequilibrar el encuentro a favor de los de Vázquez. Primero Peralta le tapó un pelotón a Martínez y en la siguiente los delanteros del Celeste armaron una de “papi fútbol” en el área y Sepúlveda estiró ventajas.
El descuento de Peralta le agregó suspenso al encuentro, pero ahí nomás Ferreira marcó el cuarto y liquidó el asunto. Estudiantes ganó un partido durísimo y sigue arriba. El equipo de Vázquez volvió a dar muestra de su carácter. Además, reaccionó desde lo futbolístico y supo cambiar un trámite que le era desfavorable.
Párrafo aparte para el entrenador, que leyó bien el partido e hizo los cambios necesarios. Beraldi y Ferreira fueron clave para la reacción del equipo.
El León ganó un gran partido, contra un muy buen rival y dio un paso más hacia la clasificación al pentagonal. Porque no se trata de cómo arrancás un partido, sino de cómo lo terminás.
Síntesis
Goles: en el primer tiempo, 36m Martínez (SJ); 46m Cainelli (E); en el segundo tiempo, 14m y 24m Sepúlveda (E); 33m Martín Peralta (SJ); 42m Ferreira (E).
Cambios: en el segundo tiempo, antes de empezar, Javier Ferreira por Miranda y Víctor Beraldi por Zbrun (E); 14m Esteban Torres por Zambrana (SJ); 29m César More por Pérez (SJ); 32m Martín Peralta por Cuevas (SJ); 34m Gastón Bottino por Ceresole (E).
Incidencias: en el segundo tiempo, 28m expulsado Cuello (E) (desde el banco).
Árbitro: Carlos Córdoba (Santa Fe).
Asistentes: Rubén Bustos y Guillermo Yacante (Luján).
Cancha: Antonio Candini.
Público: 3.000.

