El adiós a Canción Montes
El entrenador que hizo debutar a Maradona falleció hace unos días y dejó un gran legado
Hay nombres ilustres para algunos clubes. Los hay con más cartel y otros que, si bien generan emoción con sólo mencionarlos, permanecen dormidos en esos olvidos entre lamentables y lógicos, teniendo en cuenta la vorágine de los días.
Uno de esos casos es el de Juan Carlos Montes, Canción Montes. Nació un 28 de septiembre de 1942 y murió hace unos días, el 8 de marzo. Se puede decir que fue el técnico del Newell’s campeón 1974, el primer título rojinegro de la historia, y agregar que, nada menos, hizo debutar, dirigiendo a Argentinos Juniors, a Diego Maradona.
A pesar de ello, sería injusto circunscribirlo a esos eventos rutilantes, puesto que Juan Carlos Montes fue un gran jugador de fútbol.
En Primera División, Montes llegó en 1967 a Chacarita Juniors, procedente de San Telmo, en el que la había descosido. Ya tenía 24 años. Junto con él arribaron a San Martín el mendocino Castro, Pentrelli y Antonio Cielinsky, que volvían de Colombia; Domínguez, de Villa Dálmine, y Marcos, que había jugado la temporada anterior en Chicago.
El 5 de marzo de 1967 comenzó el primer Metropolitano de la historia y Chacarita Juniors perdió de visitante ante Platense tres a dos. El Funebrero fue con Traverso; Castro y Bargas; Díaz, Antonio Cielinsky y Bissio; Domínguez, Ferraro, Montes, Giménez y Rabbito. Fue el debut de Juan Carlos Montes en la Primera División. Los goles de Chaca los anotaron Domínguez y Rabbito y para Platense marcaron Subiat, Bulla y Muggione de penal. Un gran Calamar ese, que llegaría a las puertas del título al caer en semifinales ante Estudiantes, a la postre campeón.
Jugó un par de años en la institución tricolor y en 1969 pasó a Newell’s.
Comenzaba a gestarse a partir de ese tiempo uno de los mejores equipos del profesionalismo: el Ñuls del 71, que quedaría fuera de la pelea, en la semifinal del Nacional en diciembre de ese año, en River, ante Central, con la palomita de Aldo Pedro Poy.
El 23 de febrero del 69 Montes debutó en la Lepra. Fue en la victoria del Deportivo Morón ante el Rojinegro, uno a cero, en la primera fecha del torneo que ganaría Chacarita. Traverso; Romero y Zanotti; Ramírez, Mori y Musante, Martinoli (Ferlich), Ibáñez, Avallay, Montes y Bezerra. Ese fue su primer Ñuls.
La antesala de ese gran conjunto del 71. El que terminó segundo en la Zona A del Nacional detrás de Independiente y debió enfrentarse con el ganador de la B, Rosario Central. Los que cayeron en cancha de River contra Poy y los suyos fueron Fenoy; De Rienzo, Jara, Solórzano y Garrido; Silva, Montes y Zanabria; Santamaría, Obberti (Martínez) y Mendoza. En ese equipo Juan Carlos Montes era el reloj, el que marcaba los tiempos.
En NOB jugó, hasta el 73, 134 partidos y marcó 11 goles. Llegaría la etapa del técnico. Ahí nomás, a la vuelta de la esquina. En el 74 dirigió a Ñuls y obtuvo el título del Metropolitano en la cancha de Central. Un inolvidable dos a dos que llegó con un misil de su excompañero de cancha Mario Zanabria.
Carrasco; Rebottaro, Pavoni, Capurro y Barreiro; Picerni, Berta y Zanabria; Santamaría, Obberti (Ribecca) y Rocha (Magán) lograron el primer campeonato en la rica historia leprosa. Canción Montes lo había logrado, en su primer año como técnico. Actividad que continuaría con su bohemia y su bondad en Argentinos Juniors, San Martín de Mendoza e Instituto, entre otros.
Y el destino lo volvería a marcar. El 20 de octubre de 1976, en La Paternal, decidió mandar a la cancha a un tal Diego Armando Maradona en lugar de Giacobetti en la derrota del Bicho, uno a cero frente a Talleres de Córdoba. El gol lo hizo el Hacha Ludueña y Diego ingresó en el equipo que integraban Munutti; Roma, Pellerano, Gette y Minutti; Fren, Giacobetti y Di Donato; López, Álvarez y Ovelar (Hallar).
Juan Carlos Montes lo hizo. Podría haber sido otro, cualquiera, dadas las condiciones de Maradona, pero fue Montes quien lo mandó a debutar.
Juan Carlos Montes. En el momento del adiós. Un lírico de los buenos, uno de esos buenos agregados a una mesa de café y fútbol. El muy buen jugador de San Telmo, Chacarita y Newell’s. El técnico de la Lepra campeón del 74. El hombre que mandó a Diego a la cancha profesional para ser el mejor de la historia.
Vaya el saludo y el reconocimiento desde este lugar. Para el hombre de pantalones cortos y mucho más al de los largos, el de la vida de todos los días.
Y a la hora de la partida, es una “canción” que merece ser cantada.
Osvaldo Alfredo Wehbe
Comentá esta nota
Comentá esta nota
Uno de esos casos es el de Juan Carlos Montes, Canción Montes. Nació un 28 de septiembre de 1942 y murió hace unos días, el 8 de marzo. Se puede decir que fue el técnico del Newell’s campeón 1974, el primer título rojinegro de la historia, y agregar que, nada menos, hizo debutar, dirigiendo a Argentinos Juniors, a Diego Maradona.
A pesar de ello, sería injusto circunscribirlo a esos eventos rutilantes, puesto que Juan Carlos Montes fue un gran jugador de fútbol.
En Primera División, Montes llegó en 1967 a Chacarita Juniors, procedente de San Telmo, en el que la había descosido. Ya tenía 24 años. Junto con él arribaron a San Martín el mendocino Castro, Pentrelli y Antonio Cielinsky, que volvían de Colombia; Domínguez, de Villa Dálmine, y Marcos, que había jugado la temporada anterior en Chicago.
El 5 de marzo de 1967 comenzó el primer Metropolitano de la historia y Chacarita Juniors perdió de visitante ante Platense tres a dos. El Funebrero fue con Traverso; Castro y Bargas; Díaz, Antonio Cielinsky y Bissio; Domínguez, Ferraro, Montes, Giménez y Rabbito. Fue el debut de Juan Carlos Montes en la Primera División. Los goles de Chaca los anotaron Domínguez y Rabbito y para Platense marcaron Subiat, Bulla y Muggione de penal. Un gran Calamar ese, que llegaría a las puertas del título al caer en semifinales ante Estudiantes, a la postre campeón.
Jugó un par de años en la institución tricolor y en 1969 pasó a Newell’s.
Comenzaba a gestarse a partir de ese tiempo uno de los mejores equipos del profesionalismo: el Ñuls del 71, que quedaría fuera de la pelea, en la semifinal del Nacional en diciembre de ese año, en River, ante Central, con la palomita de Aldo Pedro Poy.
El 23 de febrero del 69 Montes debutó en la Lepra. Fue en la victoria del Deportivo Morón ante el Rojinegro, uno a cero, en la primera fecha del torneo que ganaría Chacarita. Traverso; Romero y Zanotti; Ramírez, Mori y Musante, Martinoli (Ferlich), Ibáñez, Avallay, Montes y Bezerra. Ese fue su primer Ñuls.
La antesala de ese gran conjunto del 71. El que terminó segundo en la Zona A del Nacional detrás de Independiente y debió enfrentarse con el ganador de la B, Rosario Central. Los que cayeron en cancha de River contra Poy y los suyos fueron Fenoy; De Rienzo, Jara, Solórzano y Garrido; Silva, Montes y Zanabria; Santamaría, Obberti (Martínez) y Mendoza. En ese equipo Juan Carlos Montes era el reloj, el que marcaba los tiempos.
En NOB jugó, hasta el 73, 134 partidos y marcó 11 goles. Llegaría la etapa del técnico. Ahí nomás, a la vuelta de la esquina. En el 74 dirigió a Ñuls y obtuvo el título del Metropolitano en la cancha de Central. Un inolvidable dos a dos que llegó con un misil de su excompañero de cancha Mario Zanabria.
Carrasco; Rebottaro, Pavoni, Capurro y Barreiro; Picerni, Berta y Zanabria; Santamaría, Obberti (Ribecca) y Rocha (Magán) lograron el primer campeonato en la rica historia leprosa. Canción Montes lo había logrado, en su primer año como técnico. Actividad que continuaría con su bohemia y su bondad en Argentinos Juniors, San Martín de Mendoza e Instituto, entre otros.
Y el destino lo volvería a marcar. El 20 de octubre de 1976, en La Paternal, decidió mandar a la cancha a un tal Diego Armando Maradona en lugar de Giacobetti en la derrota del Bicho, uno a cero frente a Talleres de Córdoba. El gol lo hizo el Hacha Ludueña y Diego ingresó en el equipo que integraban Munutti; Roma, Pellerano, Gette y Minutti; Fren, Giacobetti y Di Donato; López, Álvarez y Ovelar (Hallar).
Juan Carlos Montes lo hizo. Podría haber sido otro, cualquiera, dadas las condiciones de Maradona, pero fue Montes quien lo mandó a debutar.
Juan Carlos Montes. En el momento del adiós. Un lírico de los buenos, uno de esos buenos agregados a una mesa de café y fútbol. El muy buen jugador de San Telmo, Chacarita y Newell’s. El técnico de la Lepra campeón del 74. El hombre que mandó a Diego a la cancha profesional para ser el mejor de la historia.
Vaya el saludo y el reconocimiento desde este lugar. Para el hombre de pantalones cortos y mucho más al de los largos, el de la vida de todos los días.
Y a la hora de la partida, es una “canción” que merece ser cantada.
Osvaldo Alfredo Wehbe
Noticias Relacionadas