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El Cacho Silveira: zaguero

Mezclaba calidad y temperamento. Se inició en el club Sudamérica y fue seleccionado para la Selección uruguaya en el sudamericano del 59, en el que Uruguay fue campeón invicto. Se jugó en Ecuador, y Silveira fue elegido el mejor jugador del torneo.

De memoria. Recitábamos con mucha facilidad a defensas y delanteras que duraban muchos años en la cancha, las láminas y las figuritas.

La formación de Boca en los sesenta con Roma; Silvero y Marzolini; Simeone, Rattín y Silveira; Pianetti, Angel Rojas, Alfredo Rojas, Menéndez y Gonzalito, era una de esas.

Y quedó para siempre que era un Boca por donde no pasaban los rivales. Con Simeone, Silvero y Silveira atrás y Rattín parado en el medio. ¡Mamita!. Menos mal que estaba Marzolini para jugar por la izquierda de la defensa.

Hoy toca recordar a Alcides Vicente Silveira. A "Cacho" Silveira, uruguayo de Montevideo, nacido un 18 de marzo de 1938, quién falleció el 16 de enero del 2011 a los 72 años.

Silveira mezclaba calidad y temperamento. Se inició en el club Sudamérica y fue seleccionado para la Selección uruguaya en el sudamericano del 59, en el que Uruguay fue campeón invicto. Se jugó en Ecuador, y Silveira fue elegido el mejor jugador del torneo. El goleador fue Sanfilippo de Argentina con 6 y Cacho marcó tres, dos de ellos, a Argentina, en la goleada de los celestes, 5 a 0, ambos de penal.

Al año siguiente fue transferido a Independiente. Ese 1960 quedó en el recuerdo por la gran cantidad de jugadores extranjeros que llegaron al campeonato de AFA.

El "Rojo", que sería el campeón, recibió a cuatro orientales: Rolan, Silveira, Douksas y el arquero Leiva. Llegaron también Toriani y Vázquez de Tigre, D´Ascenso de Chicago, Méndez de Ferro, Garro proveniente de Mendoza y dos jugadores de Rosario Central: Minni y Giménez. Silveira apareció recién en la séptima fecha en La Plata en un Independiente 4 Gimnasia 0 con dos goles de D´Ascenso y dos de Vázquez. El "Diablo" fue con Toriani; Navarro y Rolan; Acevedo, Maldonado y Silveira; Vázquez, Douksas, Jiménez, D´Ascenso y R. Giménez. En la fecha siguiente convirtió sus dos primeros goles en la Argentina frente a Lanús, victoria 3 a 2, al arquero Sánchez.

Jugaría hasta el 62 en Independiente, un total de 44 partidos y tres goles.

Fue transferido al Barcelona de España pero tuvo un paso fugaz por allí. Volvió para jugar en Boca. En medio del relato de la trayectoria de Alcides Silveira, es imprescindible la mención a una nota de lujo de Don Osvaldo Ardizzone en El Gráfico en 1965. Lectura deliciosa para los iniciados en el periodismo y de regocijo para cualquier lector. Recurrimos a un párrafo de la misma: "Nació allá en Maroñas, frente al hipódromo. Un barrio de gente humilde, de casas muy pobres, donde muchos "botijas" desde muy mocosos se "apilan" en un pura sangre detrás de un sueño de fama y de fortuna.  En la casa de Cacho, "nadie agarro por ese lado". Su pasión fue el fútbol, que llegó junto con la escuela. A los 10 años en una alpargata raída, los Reyes Magos dejaron sabiamente "la primera pelota de cuero, una N° 3, con tiento", que lo hizo aparecer niño bien, entre los muchachos del barrio. Cuando termino el sexto grado, cumplido a los tirones, ya trabajaba. Era peoncito en la feria. Una feria que, como los circos, cambiaba de parada todos los días. Vendía fruta y verdura. Se levantaba a las 3 de la mañana. Volvía a casa pasado el mediodía. Una siesta ligera. Y después al mercado acompañando a su primo, medio patrón y amigo, a la compra de especies para el otro día. Dos pesos oro por día era el salario. Y Cacho recuerda, entrecerrando los ojos, que dos pesos oro entonces, era plata para su casa, donde sus tres hermanos también salían a ganarse la vida. No tenía tiempo para nada, pero "siempre me robaba un par de horas para jugar al fútbol. Jugaba en el club del barrio, el Norton". Un club tan pobre como el barrio. Y Cacho aprovecha para decir sentenciosamente: "de las casas de gente rica no salió ningún crack". Con la exquisita pluma de Ardizzone, una pintura de Silveira niño, del que luego fue campeón en el fútbol.

A Boca llegó en 1963, en medio del ruido que hizo la adquisición por parte del xeneize de José Sanfilippo. Se incorporaron también Ayres Moraes y Del Vecchio (brasileños) y Benicio Ferreyra (paraguayo). Y Oreste Corbatta, algo disminuido en su juego, pero siempre, ese crack de la afición. Fue el año de la aparición de Ángel Rojas.

Debutó en la quinta fecha del torneo que ganaría Independiente. Fue en un Chacarita 0 Boca 0. Boca fue con Roma; Orlando y Marzolini; Simeone, Rattín y Silveira; Rulli, Menéndez, Ángel Rojas, Grillo y González. Boca terminaría tercero junto a Racing, detrás de Independiente y River. Llegarían los títulos del 64 y 65 con el equipo de la Ribera. Jugó con la casaca de Boca, 113 partidos marcando tres goles. Abandonó prematuramente la actividad como futbolista a causa de una lesión, y a fines de 1968 le hicieron un ofrecimiento para ser el técnico interino del equipo xeneize. Aceptó la invitación pero duró poco, porque al año siguiente volvió a insistir como profesional y se puso la camiseta de Nacional de Montevideo. Fue campeón uruguayo en 1969 y subcampeón de la Copa Libertadores de América de ese año, perdiendo la final ante Estudiantes de La Plata. Pero dejó casi de inmediato, a causa de la lesión, y empezó definitivamente su trayectoria como técnico. En la Argentina condujo a Huracán y otros equipos del ascenso. En Paraguay, Silveira dirigió a Guaraní, Olimpia y Sol de América. 

Su último trabajo como entrenador fue en la segunda división del fútbol uruguayo, en Sudamérica, en 2008.

En aquella nota de Ardizzone cuando se le pregunta por el Boca de los 60 que no jugaba bien pero ganaba contestó: "Mire, le voy a dar dos verdades: Buen fútbol sin hombres no pasa nada. Hombres sin buen fútbol puede ganar. Para mí eso es la gran verdad.".

Así fue Cacho Silveira. Un personaje. Léase esta descripción de Don Osvaldo: "Un vocabulario que puede tener lunfardo cuando quiere y puede tener una música más españolísima que la de Lola Membrives. Unos modales que pueden ser orilleros entre orilleros y los de un delicado paje cuando asistía señores..": "Puedo estar en el palacio de Buckingham y en un rancho en el Dock Sud", decía Alcides.

Un 18 de marzo del 38 nació Alcides Silveira. Independiente y Boca lo disfrutaron En los tiempos de láminas que duraban unos cuantos años.

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