Si el tiempo lo permite hoy será un día de consagraciones en el Torneo Oficial de Fútbol Femenino “Estela Eleonora Ganzer” porque Universidad Verde y San Martín de Vicuña Mackenna definirán el campeón del año y el ganador de la Copa de Oro, mientras que Renato Cesarini y Municipalidad de Carnerillo jugarán por el título de la Copa de Plata.
El encuentro decisivo de la Copa de Plata está programado para las 19.30 en el estadio “9 de Julio” de Sportivo Atenas y posteriormente será el choque entre las universitarias y las Barbies Celestes.
En todas las definiciones del fútbol femenino hubo un equipo universitario. El elenco Verde ganó tres títulos (2014, 2016 y 2017), con dos triunfos en las finales en el clásico ante el Blanco, que a su vez se adjudicó el campeonato de 2015.
Por eso, el conjunto dirigido por Guillermo Núñez buscará continuar con la hegemonía universitaria, con un plantel pleno de figuras –tiene seis que son la base de la selección de Río Cuarto- que tuvo un sólido andar en toda la temporada.
Tras ganar 13 partidos y empatar el restante en el clásico, se adjudicó cómodamente la Zona Sur (mantuvo invicta su valla durante 11 fechas) para acceder directamente a cuartos de final.
En esa instancia superó con suficiencia a San Cayetano y en semifinales tuvo una señal de alerta cuando el Blanco le quitó el invicto con el 2-1 en el partido de ida, pero mostró su estirpe ganadora en la revancha con un resultado de 4-0.
Por su parte, San Martín comenzó de manera irregular pero terminó bien, porque pudo enderezar su rumbo en la recta final de la ronda clasificatoria para conseguir el tercer puesto de la Zona Sur, detrás de los conjuntos universitarios.
En el cruce para definir quiénes iban a la Copa de Oro y quiénes a la de Plata, superó exitosamente su serie con Talleres de Las Acequias.
Después tuvo duros compromisos ante equipos encumbrados como Municipalidad de Reducción en cuartos de final y Estudiantes en semis, los que pudo resolver con ventaja mínima dando muestras de carácter y momentos de buen juego, con varias futbolistas de categoría.

Los finalistas de hoy se enfrentaron dos veces en la ronda clasificatoria, con triunfos de la “U” por 2-0 y 3-0, aunque en ese momento San Martín no contaba con los refuerzos que tiene en la actualidad.
Universidad Verde viene de eliminar a la “U” Blanco con esta formación inicial: Gabriela Amarfil; Dianela Aguirre, Daniela Villarreal, Camila Gabosi, Rocío Díaz: Agustina Fernández, Leticia Galíndez, Melania Verón, Daniela Morardo; Marilyn Targhetta y Aylén Oyola. Desde el banco saltaron María Donda, Perla Porta, Valeria Galíndez, Agostina Videla y Noemí Suárez.
A su vez, las Barbies dieron el golpe ante Estudiantes con este equipo: Dianela Rocha; Clara Lescano, Débora Guevara, Nadia Villalón, Florencia Pérez; Miren Sarry, Marixa Almeida, Micaela Centeno, Vanesa Madruga; Camila Centeno y Natalia Centeno.
San Martín demostró tener buen recambio y hoy podría reaparecer entre las titulares Yamila Francescato, lateral derecha de la selección de Río Cuarto, quien se recuperó de una dolencia. Además tiene buen recambio con Lara Becerra, Guadalupe Debia y Delfina Lescano.
La Copa de Plata
La Copa de Plata está reservada para Renato Cesarini y Municipalidad de Carnerillo, que fueron adquiriendo experiencia y aceitando el funcionamiento durante la competencia. En la fase clasificatoria chocaron dos veces, con éxito de Las Caprichosas de Carnerillo como visitantes por 4-2 y con empate sin goles en la revancha.
En playoffs, el conjunto de Carnerillo eliminó sucesivamente a Atlético Sampacho y Sportivo Municipal, mientras que el Naranja se desprendió de Centro Social de Las Higueras y Huracán de Luz.
Los dos llegaron a la final luego de sortear sus series anteriores en la definición por penales.
Las Caprichosas protagonizarán un vibrante cruce con Sportivo Municipal, con igualdad 2-2 en ambos partidos, y con victoria 4-2 en los penales.
Por su parte, Renato Cesarini tuvo que luchar de atrás porque cayó 2-0 en el cotejo inicial con Huracán de Luz, aunque se repuso en gran forma y ganó la revancha por el mismo marcador, para luego adjudicarse la tanda de penales por 4-3.
Los dos quieren conquistar la Copa de Plata. Forjaron su camino desde el llano, con mucho trabajo de los entrenadores en pos del aprendizaje y la formación de jugadoras y ahora buscan abrazarse a la gloria.
En todas las definiciones del fútbol femenino hubo un equipo universitario. El elenco Verde ganó tres títulos (2014, 2016 y 2017), con dos triunfos en las finales en el clásico ante el Blanco, que a su vez se adjudicó el campeonato de 2015.
Por eso, el conjunto dirigido por Guillermo Núñez buscará continuar con la hegemonía universitaria, con un plantel pleno de figuras –tiene seis que son la base de la selección de Río Cuarto- que tuvo un sólido andar en toda la temporada.
Tras ganar 13 partidos y empatar el restante en el clásico, se adjudicó cómodamente la Zona Sur (mantuvo invicta su valla durante 11 fechas) para acceder directamente a cuartos de final.
En esa instancia superó con suficiencia a San Cayetano y en semifinales tuvo una señal de alerta cuando el Blanco le quitó el invicto con el 2-1 en el partido de ida, pero mostró su estirpe ganadora en la revancha con un resultado de 4-0.
Por su parte, San Martín comenzó de manera irregular pero terminó bien, porque pudo enderezar su rumbo en la recta final de la ronda clasificatoria para conseguir el tercer puesto de la Zona Sur, detrás de los conjuntos universitarios.
En el cruce para definir quiénes iban a la Copa de Oro y quiénes a la de Plata, superó exitosamente su serie con Talleres de Las Acequias.
Después tuvo duros compromisos ante equipos encumbrados como Municipalidad de Reducción en cuartos de final y Estudiantes en semis, los que pudo resolver con ventaja mínima dando muestras de carácter y momentos de buen juego, con varias futbolistas de categoría.
Los finalistas de hoy se enfrentaron dos veces en la ronda clasificatoria, con triunfos de la “U” por 2-0 y 3-0, aunque en ese momento San Martín no contaba con los refuerzos que tiene en la actualidad.
Universidad Verde viene de eliminar a la “U” Blanco con esta formación inicial: Gabriela Amarfil; Dianela Aguirre, Daniela Villarreal, Camila Gabosi, Rocío Díaz: Agustina Fernández, Leticia Galíndez, Melania Verón, Daniela Morardo; Marilyn Targhetta y Aylén Oyola. Desde el banco saltaron María Donda, Perla Porta, Valeria Galíndez, Agostina Videla y Noemí Suárez.
A su vez, las Barbies dieron el golpe ante Estudiantes con este equipo: Dianela Rocha; Clara Lescano, Débora Guevara, Nadia Villalón, Florencia Pérez; Miren Sarry, Marixa Almeida, Micaela Centeno, Vanesa Madruga; Camila Centeno y Natalia Centeno.
San Martín demostró tener buen recambio y hoy podría reaparecer entre las titulares Yamila Francescato, lateral derecha de la selección de Río Cuarto, quien se recuperó de una dolencia. Además tiene buen recambio con Lara Becerra, Guadalupe Debia y Delfina Lescano.
La Copa de Plata
La Copa de Plata está reservada para Renato Cesarini y Municipalidad de Carnerillo, que fueron adquiriendo experiencia y aceitando el funcionamiento durante la competencia. En la fase clasificatoria chocaron dos veces, con éxito de Las Caprichosas de Carnerillo como visitantes por 4-2 y con empate sin goles en la revancha.
En playoffs, el conjunto de Carnerillo eliminó sucesivamente a Atlético Sampacho y Sportivo Municipal, mientras que el Naranja se desprendió de Centro Social de Las Higueras y Huracán de Luz.
Los dos llegaron a la final luego de sortear sus series anteriores en la definición por penales.
Las Caprichosas protagonizarán un vibrante cruce con Sportivo Municipal, con igualdad 2-2 en ambos partidos, y con victoria 4-2 en los penales.
Por su parte, Renato Cesarini tuvo que luchar de atrás porque cayó 2-0 en el cotejo inicial con Huracán de Luz, aunque se repuso en gran forma y ganó la revancha por el mismo marcador, para luego adjudicarse la tanda de penales por 4-3.
Los dos quieren conquistar la Copa de Plata. Forjaron su camino desde el llano, con mucho trabajo de los entrenadores en pos del aprendizaje y la formación de jugadoras y ahora buscan abrazarse a la gloria.

