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Entre una Superliga con sentencia y la Libertadores

Boca dio un paso vital hacia el título. Talleres no dio la talla y no pudo aprovechar la chance de acercarse

Boca abrochó la Superliga. Le ganó a Talleres en el final, sin jugar un gran partido, como ha ocurrido en casi todo el Torneo. Boca ha ganado casi siempre, sin mucho juego. Está claro que no es culpa de Boca que los demás sean menos, aun de un conjunto del Mellizo que no tiene luces. Los demás son sólo penumbras, entonces.

La diferencia siempre fue inalcanzable, desde finales del 2017, cuando los xeneizes se cortaron en la punta. El buen 2018 de Racing y la pareja y muy buena campaña de la T, de Godoy Cruz y Unión, sumado a la irregularidad de San Lorenzo e Independiente, no iban a poder con un Boca que triunfó en 16 de los 21 cotejos disputados hasta aquí.

El festejo final de la Bombonera (herida todavía por la Supercopa) tiene que ver, primero con eso, sacarse un poco el lastre que tendrá todo el año la noche en Mendoza, sentenciar el campeonato y empezar a mirar su más ardiente deseo, la Copa Libertadores, que desde hoy tendrá aparición de los argentinos, nuevamente.

Antes de entrarle a la Copa, digamos que Talleres, que tenía una buena posibilidad de "embarrarle" la Superliga a Boca, terminó por no dar la talla, más allá del gol en el minuto 92 que torció el destino del encuentro y de protestas en el arranque del primer gol del local, por una evidente falta de Barrios, que después se cerró con una jugada a lo Corbatta o Bernao, el Negro Ortiz o Houseman; de Pavón, el distinto de Boca, por estos tiempos.

Talleres tiró con cebitas. No tuvo delanteros de peso y a pesar de que había logrado disimular las partidas de Palacios, Menéndez y Reynoso, la ausencia de Silva suspendido y la hibridez de Rojas, Arias y Araujo no se disimuló, y apenas si molestó a Boca en pelotas detenidas, un rubro en el cual el puntero del torneo viene fallando seguido.

Acción en la Copa

La Copa sirve para dar vuelta por unos días la página, esperando la consagración de Boca y la clasificación para las Copas, pero del año que viene. Es decir, mientras juegan Copas (Libertadores y Sudamericana), varios cuadros pugnan por meterse en las del año próximo, en lo que queda del torneo afista. En medio de los cotejos coperos de esta semana, mañana habrá un duelo muy especial para lo que viene, como será el Independiente-San Lorenzo, postergado oportunamente, y que se jugará con tres puntos de ventaja en la tabla a favor del Cuervo.

Racing, que penó en Córdoba empatando apenas con el aguerrido y limitado Belgrano, saldrá al ruedo hoy en Chile, frente a la Universidad, a las 21.30. Ambos ganaron en el debut, la Academia en Avellaneda ante Cruzeiro y la "U", con un gran triunfo en Brasil frente a Vasco. Grupo duro en el que, justamente, hoy chocarán entre sí los conjuntos de Brasil.

Mañana a la tardecita, Atlético Tucumán, que viene de ganarle a Independiente, el sábado, por la Superliga, jugará de visita ante Peñarol. Los dos perdieron en la primera fecha. El Decano, en casa frente a Libertad y los Mirasoles, en Bolivia con The Strongest, el equipo de Carlos Ischia.

Más tarde aparecerá Boca, en la Bombonera, ante el Junior de Barranquilla. Con el envión del triunfo del domingo, Boca tratará de hacer diferencia de local (empató en la primera fecha en Perú) frente a la debilidad que mostró el conjunto colombiano en su debut, perdiendo en su casa por goleada con Palmeiras.

El jueves será el turno de River y Estudiantes. El Millo, que se acordó de ganar en las últimas semanas, recibirá a los colombianos de Independiente Santa Fe a las 19.15 y el Pincha esperará al Santos en la cancha de Quilmes, dos horas más tarde. 

En el arranque de la Copa, River empató en Brasil con Flamengo y Estudiantes, que ya jugó dos partidos, igualó en Uruguay frente a Nacional y le ganó en Argentina al Real Garcilaso.

Ese es el panorama. Bien cercano, asoma el cotejo pendiente entre Rojos y Cuervos, como el gran atractivo de la semana, pero la Copa es la Copa.

Y cobijado por el tremendo traspié de la Selección en Madrid, el fútbol argentino va. Entre el ensayo de vuelta olímpica de Boca, lugares coperos para varios y el Mundial en el horizonte. 

Esperando verlo sin tantas nubes, a medida que se acerque.



Osvaldo Alfredo Wehbe