Estudiantes consiguió anoche una nueva victoria que le posibilita seguir con andar ideal en esta segunda fase del Federal A al vencer de local por 1 a 0 a Villa Mitre de Bahía Blanca.
Bruno Sepúlveda al minuto de juego anotó la única conquista de un partido que por momentos se tornó deslucido, aunque el León nunca puso en serio riesgo su victoria.
Pegó en el comienzo
El Celeste comenzó el partido de una manera espectacular, ya que a menos de 60 segundos de juego y luego de una muy buena jugada colectiva, García mandó un preciso centro para la llegada de Sepúlveda que de cabeza abrió el marcador.
Los de Vázquez patearon el tablero en el mismo comienzo y a partir de ahí comenzaron a manejar las acciones, con su característico 4-4-2 con mucha firmeza en la última línea, un medio campo de muy buen pie y la peligrosidad de Sepúlveda y Cáceres.
En frente, Villa Mitre no pudo ni siquiera hacer pie en el Ciudad de Río Cuarto y se encontró rápidamente abajo en el marcador sabiendo que necesitaba ir a dar vuelta las acciones porque sólo una victoria le servía para poder mantener chances de pelear en las últimas fechas la clasificación al Pentagonal final.
Después de la rápida apertura del marcador, los dueños de casa no mantuvieron la intensidad necesaria como para ir en busca de un segundo gol que rápidamente comenzara a definir las acciones, si a eso le sumamos la falta de ideas de la visita, el juego se planchó en una meseta con pocas situaciones de peligro.
El partido volvió a reactivarse a los 30’ cuando Estudiantes entendió que era muy poca la diferencia que tenía ante un Villa Mitre inconexo que comenzaba a sentir el nerviosismo del partido y a recurrir a alguna pierna fuerte de más en la mitad de la cancha.
En el cierre el León tuvo las más claras pero primero le faltó puntería a Cabrera con remate de afuera del área y luego el arquero Tabolibre apareció para cortar un centro con destino de gol y luego taparle un mano a mano a Cáceres.
El balance de los primeros 45 minutos fue claramente favorable para los dueños de casa, pero la exigua ventaja conseguida en el marcador no le daba demasiada tranquilidad de cara al complemento.
Lo supo aguantar
En el complemento el partido no creció en emociones, porque Estudiantes no tuvo la profundidad de otros partidos y le costó encontrar los caminos para ir en busca del segundo gol que le diera la tranquilidad definitiva para cerrar el resultado.
Las acciones de los segundos 45 minutos pasaron en la lucha de la mitad de la cancha, donde los dos equipos pelearon más de lo que jugaron sin espacios para poder abastecer a sus delanteros.
Villa Mitre encendió en dos jugadas consecutivas las alarmas de la última línea celeste, pero sin la precisión para terminar de lastimar a un Peralta que fue un espectador de lujo durante todo el partido.
En la última Comba desde afuera del área casi marca el segundo, pero su remate se fue por encima del travesaño.
Llegó el final del partido y nuevamente la fiesta se apoderó del Candini, con el grito de guerra que distingue al “León de la avenida”, ese que dio un paso más de cara a quedarse con el objetivo de llegar al Pentagonal.
Se fue la sexta victoria consecutiva del equipo de Vázquez (2 en el cierre de la primera fase y 4 en esta segunda parte de la temporada), tres puntos trabajados, luego de un partido en el que no jugó bien pero en el que volvió a mostrar las credenciales de equipo que está para cosas grandes.
Tristán Amado
Pegó en el comienzo
El Celeste comenzó el partido de una manera espectacular, ya que a menos de 60 segundos de juego y luego de una muy buena jugada colectiva, García mandó un preciso centro para la llegada de Sepúlveda que de cabeza abrió el marcador.
Los de Vázquez patearon el tablero en el mismo comienzo y a partir de ahí comenzaron a manejar las acciones, con su característico 4-4-2 con mucha firmeza en la última línea, un medio campo de muy buen pie y la peligrosidad de Sepúlveda y Cáceres.
En frente, Villa Mitre no pudo ni siquiera hacer pie en el Ciudad de Río Cuarto y se encontró rápidamente abajo en el marcador sabiendo que necesitaba ir a dar vuelta las acciones porque sólo una victoria le servía para poder mantener chances de pelear en las últimas fechas la clasificación al Pentagonal final.
Después de la rápida apertura del marcador, los dueños de casa no mantuvieron la intensidad necesaria como para ir en busca de un segundo gol que rápidamente comenzara a definir las acciones, si a eso le sumamos la falta de ideas de la visita, el juego se planchó en una meseta con pocas situaciones de peligro.
El partido volvió a reactivarse a los 30’ cuando Estudiantes entendió que era muy poca la diferencia que tenía ante un Villa Mitre inconexo que comenzaba a sentir el nerviosismo del partido y a recurrir a alguna pierna fuerte de más en la mitad de la cancha.
En el cierre el León tuvo las más claras pero primero le faltó puntería a Cabrera con remate de afuera del área y luego el arquero Tabolibre apareció para cortar un centro con destino de gol y luego taparle un mano a mano a Cáceres.
El balance de los primeros 45 minutos fue claramente favorable para los dueños de casa, pero la exigua ventaja conseguida en el marcador no le daba demasiada tranquilidad de cara al complemento.
Lo supo aguantar
En el complemento el partido no creció en emociones, porque Estudiantes no tuvo la profundidad de otros partidos y le costó encontrar los caminos para ir en busca del segundo gol que le diera la tranquilidad definitiva para cerrar el resultado.
Las acciones de los segundos 45 minutos pasaron en la lucha de la mitad de la cancha, donde los dos equipos pelearon más de lo que jugaron sin espacios para poder abastecer a sus delanteros.
Villa Mitre encendió en dos jugadas consecutivas las alarmas de la última línea celeste, pero sin la precisión para terminar de lastimar a un Peralta que fue un espectador de lujo durante todo el partido.
En la última Comba desde afuera del área casi marca el segundo, pero su remate se fue por encima del travesaño.
Llegó el final del partido y nuevamente la fiesta se apoderó del Candini, con el grito de guerra que distingue al “León de la avenida”, ese que dio un paso más de cara a quedarse con el objetivo de llegar al Pentagonal.
Se fue la sexta victoria consecutiva del equipo de Vázquez (2 en el cierre de la primera fase y 4 en esta segunda parte de la temporada), tres puntos trabajados, luego de un partido en el que no jugó bien pero en el que volvió a mostrar las credenciales de equipo que está para cosas grandes.
Tristán Amado

