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Fabricio Fuentes, de los recuerdos de su época de jugador a su anhelo de dirigir

Arrancó en Talleres de Las Acequias. En el fútbol profesional sus inicios fueron en Newell's, además jugó en Quilmes, Atlas de México, un breve paso por Guingamp de Francia y tres años en el Villarreal de España

Fabricio Fuentes es otro de los futbolistas nacidos en la región que tuvo una destacada actuación en el fútbol profesional tanto de Argentina como en el extranjero.

El defensor comenzó su camino en el fútbol en las inferiores de Talleres de Las Acequias. De ahí recaló en Newell´s Old Boys de Rosario, estuvo un año en Quilmes disputando la B Nacional, para luego volver a Lepra.

Su llegada a Buenos Aires se dio en el 2001 cuando fue adquirido por Vélez. La entidad de Liniers lo vendió al fútbol mexicano, más precisamente al Querétaro. Pero nunca jugó en ese club ya que esté lo cedió al Guingamp de Francia A principios de 2004 regresó a Vélez, donde se consagró campeón del torneo Clausura de 2005.

Su destino nuevamente fue México, en esta oportunidad al Atlas de Guadalajara. De ahí a Villarreal de España, después de tres temporadas volvió un año más a Atlas, para terminar en Newell´s donde todo arrancó.

Desde que se retiró y tras realizar el curso de director técnico espera su oportunidad.

“Hace siete años que vivo en Buenos Aires, tras mi decisión de retirarme, con mi familia. Estoy haciendo actividades fuera del fútbol. Pero queriendo engancharme de nuevo después de haber terminado hace algunos años. No se dio hasta el momento, pero estamos en la búsqueda”, comenzó el diálogo con Puntal.

“La idea de dirigir es el tema pendiente. Todavía no se dio, un par de veces pegué en el palo. El fútbol de hoy es muy comercial y de contactos. La realidad es que se puso un poco más difícil de lo que esperaba. Entiendo que en cual-quier momento se me va a dar, estoy en la búsqueda”, remarcó antes de recorrer lo que fue y le dejó su carrera como jugador.

Su mejor momento como jugador

“En todos los equipos que jugué siempre tuve un bueno momento. Pero jugar en el fútbol europeo, estar rodeado de grandes figuras como tenía en ese momento en mis compañeros, en un club en el que siempre peleamos por estar entre los cuatro primeros puestos, en el que se hicieron cosas importantes, fue mi momento.

Sin olvidarme que en Newell’s tuve crecimiento y madurez. En Vélez asentarme y plasmar el presente. Después vinieron México, España y Francia que me forma-ron como jugador.

Pero mi paso por España fue el más importante porque a mi criterio es la Liga más competitiva. Jugamos Champions League, Europa League, logramos un subcampeonato en la Liga. Tuve una muy linda experiencia. Por eso remarco que fue muy importante para mí”.

Compañero de Riquelme

“Con Román fuimos compañeros un año y pico hasta que él tuvo un problema en la institución con el presidente y el técnico que desembocó en lo que ya sabemos y se tuvo que ir. Volvió a Boca y todo lo bueno que hizo. Era un gran jugador. Conmigo fue una excelente persona y no tengo más que hablar bien de él”.

La selección

“En mi época en la selección había centrales muy importantes. Era muy difícil tener una chance concreta con regularidad. Tuve una sola oportunidad y después fui dos veces citado por (Alfio) Basile, pero estuve en el banco”.

“La realidad es que me tocó una generación buena de defensores y tenía que esperar. Estaba detrás de ellos. Me hubiese gustado estar más tiempo desarrollando muchos partidos, pero lamentable-mente no lo pude concretar”.

Los delanteros más complicados

“En mi carrera me tocó marcar a muchos delanteros. Creo que en España estaban los mejores. Raúl, Samuel Eto'o. En la Champions en-frenté a Ronaldo, Wayne Rooney, el Kun Agüero en Atlético Madrid. Muchos jugadores que tenían los equipos grandes. Messi, Van Nis-telrooy. Eran todos cracks, muy di-fíciles de marcar”.

Los entrenadores que lo marcaron

“A mí me marcó el mentor de entrenadores y de enseñanza como jugador que es Jorge Griffa. A nivel profesional, (Manuel) Pellegrini es el que más me marcó por como unificó las treinta mentalidades diferentes que tiene un grupo de fútbol. Treinta integrantes es difícil congeniar y que todos vayamos para el mismo lado, y él lo consiguió”.

“También puedo nombrar a Carlos Ischia y Miguel Russo. Pero en especial le saca un poco la diferencia por el gran manejo que tuvo en el grupo Pellegrini por el gran manejo que tuvo en el grupo. Muy cerquita está Russo que también tuvo un gran comportamiento en todo sentido para mí”.

La decisión de dejar de jugar

“Dejar de jugar es difícil. Es una actividad que haces desde los 8 años hasta los 35, 36 como me pasó a mí. Veintipico de años ininterrumpidos de hacer lo mismo. La pasión que se siente, la adrenalina, el día a día, los entrenamientos, los viajes, la pretemporada. Se extraña todo. Difícilmente lo puedas suplantar con algo en la vida”. “Venía con la cabeza puesta en ir meditándolo después de un inconveniente en mi rodilla, en el 2008. Tres años sufriendo bastante el día a día, más allá de que lo disfru-taba. Cuando decidí dejar fue por el hecho de que pensé que prefe-ría dejar y que no el fútbol me de-jara a mí. Un poco por el impedimento físico fue la decisión tomada de un día para el otro. Te cuesta mucho, pero te acomodás como cualquier cosa de la vida. Todo empieza y termina y siempre hay un volver a empezar”.

Las Acequias

“Las Acequias es mi pueblo. Donde nací, tengo mis amigos, mi familia, mis viejos, todo. Empecé a jugar en Talleres. El inicio en mi barrio, en las canchitas del barrio. Me fui a los 14 años a Newell’s pero tengo los mejores recuerdos. Siempre estoy pensando en todo lo que pasó en mi vida, pero sin ol-vidarme que el punto central a todo, en lo afectivo, en lo personal, en lo de la carrera, en el des-arrollo de mi vida. Prácticamente todo. Se extraña mucho”.

José Luis Debernardi. Redacción Puntal