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La vuelta de la Bundesliga: fútbol y distopía

Diego Murzi *- Sociólogo

El regreso del fútbol en Alemania generó posiciones contrapuestas entre quienes pedían cuidar a los protagonistas y quienes querían retomar la actividad por motivos deportivos y financieros, replicando el debate global más recurrente frente a los confinamientos: ¿priorizar la salud o la economía?

Si bien el argumento más usado para justificar la vuelta del fútbol fue que serviría para levantar la moral de una sociedad afligida por la pandemia, el verdadero motor de la decisión no fue otro que el financiero. En ese plano, la vuelta de la Bundesliga logró su cometido: la cadena Sky Sports informó que más de 6 millones de espectadores únicos habían visto el partido entre Dortmund y Schalke 04, un récord para la liga.

Sin embargo, los estadios alemanes vacíos, esterilizados e hipervigilados nos remitieron -como tantas otras imágenes de la pandemia- a escenarios distópicos que la ciencia ficción viene imaginando hace décadas. Una de las formas actualizadas de distopía es la virtualidad como única manifestación posible de contacto humano, que en el fútbol post Covid se materializó en la creciente televisación de partidos del videojuego Fifa. Así, los e-sports, deslucidos sustitutos televisivos del deporte real, nos recordaron lo divertidos que son los videojuegos para quien los juega y lo tediosos que son para el que mira jugarlos.

Esta Bundesliga y la popularidad de los e-sports son una consecuencia de la pandemia, pero acentúan dos premisas que son previas al coronavirus: el fútbol como mero negocio y el espectáculo que prescinde de los hinchas. Las movilizaciones de ultras alemanes que exigían ver a sus equipos y las declaraciones del arquero Neuer (“sin público los minutos nos parecían muy largos") son apenas algunas de las consecuencias de esos procesos.

Así, la vuelta del fútbol bajo estos nuevos parámetros es una muy buena noticia para los dueños de la industria futbolística. Para los amantes del deporte es apenas un consuelo. Pero para el fútbol como hecho social y como bien cultural es un paso más hacia el abismo.

* Presidente de la ONG

"Salvemos al Fútbol".