Las Leonas destacan la unidad del grupo, viven un sueño y quieren seguir creciendo
Con un plantel integrado en su mayoría por chicas de entre 13 y 16 años, Estudiantes fue la sensación de la ronda clasificatoria y llegó a Primera. “Trabajamos mucho para lograr este objetivo”, afirman las jugadoras y la DT
Con un corto recorrido, las pibas surgidas de la escuelita de Estudiantes ya inscribieron su nombre en el historial del Torneo Oficial de Fútbol Femenino al conseguir el pasaje a Primera A.
El domingo Las Leonas sacaron a relucir su actitud y temple en un partido clave ante Municipalidad de Carnerillo, en el que ganaron 2-1 para desatar un largo festejo.
La volante ofensiva Jaqueline Rodríguez (16 años) fue una de las figuras al convertir el segundo gol entrando desde el banco. Lo mismo había ocurrido ante Las Caprichosas en la primera rueda, con una conquista exquisita.
“Estoy muy contenta porque me dan la oportunidad de poder entrar y siempre los profes me dicen que haga lo mío y gracias a Dios puedo aprovechar las oportunidades que me brindan”, comentó.
Jaqui destacó: “Hay un grupo hermoso, las compañeras son muy unidas, siempre nos apoyamos y le damos para adelante; hemos formado un gran equipo”.
La volante ofensiva no se imaginaba que en tan corto tiempo conseguirían el pasaje a Primera: “Sabíamos que en la zona nuestra había equipos muy fuertes, pero nos dimos fuerzas hasta el final, entrenando mucho y pudimos llegar a este logro”.
“Sabemos que se viene lo más difícil, pero vamos a dar pelea hasta el final”, concluyó.
Una de las mayores promesas es Julia Bonato (13 años), quien juega como lateral izquierda, aunque puede hacerlo de volante.
Tiene personalidad, aplomo y nunca se “achica”. En un momento clave del partido evitó la conquista de Carnerillo al despejar de cabeza en la línea y tuvo una destacada actuación.
“La clasificación es lo que soñábamos; queríamos pasar a Primera A y sabemos que ahí están los mejores equipos, pero si quedábamos en la B íbamos a luchar hasta el final para ascender”, disparó.
Sobre su coraje para enfrentarse con experimentadas delanteras, manifestó: “Tengo que dar lo mejor en la cancha, más allá de la edad; el equipo tiene que dar todo porque somos compañeras y entre todas podemos”.
También destacó al grupo, porque “eso es lo más lindo” y señaló: “Somos todas muy unidas”.
En cuanto a lo que se viene, Julia indicó: “Ahora no importa si ganamos o perdemos, queríamos estar en la A y tenemos que dar todo lo mejor para seguir creciendo” y advirtió que “los equipos que están en la A tienen mucho más experiencia” que ellas.
Sobre qué sintió al jugar al lado de su DT Delfina Leal, quien volvió a vestir la camiseta celeste para ayudar a sus dirigidas, precisó: “Fue una sensación hermosa y Delfina nos da mucha seguridad acompañándonos a nosotras”.
La entrenadora, a su vez, admitió: “No imaginábamos este momento, aunque trabajamos muchísimo para esto, que es parte de un sueño, pero aún falta mucho camino por recorrer”.
Con Carnerillo “fue nuestra primera final y de ahora en más se vienen todas finales. Son partidos que pueden salir bien o mal pero vamos a tratar de hacer lo mejor, si bien sabemos que hay equipos con mucho rodaje”.
Delfina no ocultó sentir “una emoción muy grande” y dijo: “En el torneo hubo partidos que merecíamos un poco más y nos quedamos con un sabor amargo; sabíamos que era una final y una lástima si nos quedábamos afuera porque habíamos hecho una buena campaña”.
Sobre su decisión de volver a calzarse la pilcha de jugadora, confió: “Sentí que tenía que darles una mano a las chicas”.
El domingo Las Leonas sacaron a relucir su actitud y temple en un partido clave ante Municipalidad de Carnerillo, en el que ganaron 2-1 para desatar un largo festejo.
La volante ofensiva Jaqueline Rodríguez (16 años) fue una de las figuras al convertir el segundo gol entrando desde el banco. Lo mismo había ocurrido ante Las Caprichosas en la primera rueda, con una conquista exquisita.
“Estoy muy contenta porque me dan la oportunidad de poder entrar y siempre los profes me dicen que haga lo mío y gracias a Dios puedo aprovechar las oportunidades que me brindan”, comentó.
Jaqui destacó: “Hay un grupo hermoso, las compañeras son muy unidas, siempre nos apoyamos y le damos para adelante; hemos formado un gran equipo”.
La volante ofensiva no se imaginaba que en tan corto tiempo conseguirían el pasaje a Primera: “Sabíamos que en la zona nuestra había equipos muy fuertes, pero nos dimos fuerzas hasta el final, entrenando mucho y pudimos llegar a este logro”.
“Sabemos que se viene lo más difícil, pero vamos a dar pelea hasta el final”, concluyó.
Una de las mayores promesas es Julia Bonato (13 años), quien juega como lateral izquierda, aunque puede hacerlo de volante.
Tiene personalidad, aplomo y nunca se “achica”. En un momento clave del partido evitó la conquista de Carnerillo al despejar de cabeza en la línea y tuvo una destacada actuación.
“La clasificación es lo que soñábamos; queríamos pasar a Primera A y sabemos que ahí están los mejores equipos, pero si quedábamos en la B íbamos a luchar hasta el final para ascender”, disparó.
Sobre su coraje para enfrentarse con experimentadas delanteras, manifestó: “Tengo que dar lo mejor en la cancha, más allá de la edad; el equipo tiene que dar todo porque somos compañeras y entre todas podemos”.
También destacó al grupo, porque “eso es lo más lindo” y señaló: “Somos todas muy unidas”.
En cuanto a lo que se viene, Julia indicó: “Ahora no importa si ganamos o perdemos, queríamos estar en la A y tenemos que dar todo lo mejor para seguir creciendo” y advirtió que “los equipos que están en la A tienen mucho más experiencia” que ellas.
Sobre qué sintió al jugar al lado de su DT Delfina Leal, quien volvió a vestir la camiseta celeste para ayudar a sus dirigidas, precisó: “Fue una sensación hermosa y Delfina nos da mucha seguridad acompañándonos a nosotras”.
La entrenadora, a su vez, admitió: “No imaginábamos este momento, aunque trabajamos muchísimo para esto, que es parte de un sueño, pero aún falta mucho camino por recorrer”.
Con Carnerillo “fue nuestra primera final y de ahora en más se vienen todas finales. Son partidos que pueden salir bien o mal pero vamos a tratar de hacer lo mejor, si bien sabemos que hay equipos con mucho rodaje”.
Delfina no ocultó sentir “una emoción muy grande” y dijo: “En el torneo hubo partidos que merecíamos un poco más y nos quedamos con un sabor amargo; sabíamos que era una final y una lástima si nos quedábamos afuera porque habíamos hecho una buena campaña”.
Sobre su decisión de volver a calzarse la pilcha de jugadora, confió: “Sentí que tenía que darles una mano a las chicas”.